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sábado, 11 de noviembre de 2023

Tartar de atún de aleta amarilla

En la anterior publicación, que puedes volver a leer haciendo clic en este enlace, te comentaba que tenía varias publicaciones que quería ir dando a luz y me despedía diciendo que esperaba volver pronto. Y de aquellas palabras, que no sé si definiría como filosóficas o de religiosidad encubierta (porque tomaba como referencia una publicación del Papa Francisco para invitarte a ser buena persona y buscar la santidad), regreso en esta ocasión recuperando la temática original de este espacio. Increíble pero cierto.

¡Hoy voy a compartir una receta! 

Desde enero de 2021, fecha en la que te contaba cómo preparar un rico bizcocho de calabaza, nueces y canela que tal vez te pueda apetecer probar, no había encendido los fogones de este rincón. Y para ser sinceros tampoco me han hecho falta en esta ocasión porque te voy a contar cómo elaborar un sencillo y delicioso tartar. 



Ingredientes (para 2 personas):

1 aguacate

250 g. de atún 

puerro, sésamo, salsa de soja, jengibre, lima y aceite.


Preparación:

Por un lado se pica medio puerro en brunoise, así como el atún en dados algo más grandes. Se mezclan ambas cosas con una cucharadita de sésamo, jengibre rallado, salsa de soja y un chorro de aceite. Mientras macera se trocea el aguacate en dados como para macedonia y se le exprime el jugo de la lima para evitar que se oxide.

Con un molde para emplatar se pondrá en la base el aguacate y encima la mezcla del atún. Y, por último se puede adornar con un poco más de sésamo por encima.


Curiosidades y consejos:

Como habrás visto es una receta de los más fácil de hacer y está muy buena. Ten cuidado con el jengibre, no pongas mucho si no lo has consumido nunca o utilízalo en polvo.

Si te gusta la comida sabrosa no te olvides de ponerle un poco de sal al asunto. A mí es que con la de la salsa de soja me sobra.

El tartar de la foto es de atún de aleta amarilla pero también puedes prepararlo de salmón. Únicamente basta con sustituir un pescado por otro.

Por último contarte que me animé a hacer esta receta porque se la vi por X-Twitter al perfil @dacilmp y fue ella quien me dijo que la había sacado de la web "De Rechupete", que es de donde yo también la tomé de base.

Si decides prepararla algún día... ¡ya me contarás qué te parece!

viernes, 29 de septiembre de 2017

Pimientos del piquillo rellenos de quinoa y chutney de mango

¡Feliz viernes! Ya estoy aquí. Disculpa mi ausencia la semana pasada, cambié el ordenador por una agradable excursión, con la Parroquia de San Pascual, a la exposición de las Edades del Hombre en Cuéllar. Y en un principio me daba pena irme y saber que seguramente no tendría tiempo para publicar; pero, sin embargo, se me fue rápido ese sabor agridulce porque la visita estuvo genial. ¡Te animo a que organices una escapada y, si vas antes del 12 de noviembre, te acerques a visitar Reconciliare y el pueblo!

Ay... la reconciliación y el perdón... creo que este septiembre ha sido el tema del que más me han hablado y sobre el que más he reflexionado (y sigo pensando en ello). Escribía sobre este asunto para otro blog (puedes ver aquí la entrada) y para octubre creo que voy a retomarlo abordándolo desde otra perspectiva. Mientras, hoy, me voy a quedar por aquí compartiendo alguna nueva receta. 

¿Qué? ¿Te empezaba a oler esto a nueva entrada "mística" (como la publicación de principios de mes),  y estabas pensando ya dejar la lectura? ¡Tú verás! Aquí hoy a lo que más olerá será a especias y si no sigues ¡te vas a perder estos ricos pimientos del piquillo rellenos! (Se ve que todavía mantengo vivo el recuerdo de mi camino de Santiago por tierras navarras y sigo buscando productos de la tierra).


Ingredientes (Para 2 personas):
8 Pimientos del piquillo
1/2 vaso de quinoa
1 cebolla
1 mango
sal, vino blanco, vinagre balsámico, azúcar moreno, jengibre, pimienta, canela, cardamomo y clavo, coco rallado *.

Preparación:
Lo primero que debes hacer es poner una olla con agua y sal a calentar para cocer la quinoa. Se hace igual que si fueras a cocer pasta o arroz pero lavándola bien antes.
El tiemplo de cocción suele ser unos 15 minutos así que mientras tanto aprovecha para trocear la cebolla y ponerla a pochar en una sartén.
Y ahora que ya está todo en marcha vamos a por el chutney de mango, ese del que asusta más el nombre que otra cosa. No te agobies que no deja de ser una mermelada especiada.
Pon al fuego un cazo con un chorrito de agua, uno de vino blanco, uno de vinagre balsámico, azúcar moreno, jenjibre, pimienta, canela, cardamomo y clavo. Pela el mango, córtalo en daditos y añádelo. Deja que hiervan hasta que vaya espesando.
Cuanto tengas todo listo mézclalo y rellena con ello los pimientos.
Finaliza el plato poniendo un poco de balsámico y coco rallado para decorar.
 
Curiosidades y consejos:
Para el relleno, si quieres, puedes usar arroz o cous-cous pero yo te recomiendo la quinoa por varias razones. La primera porque es un alimento muy rico en proteínas (contiene los 8 aminoácidos esenciales que se necesitan para su formación); después, porque también es buena fuente de fibra, hierro y magnesio; eademás porque no contiene glutén y eso también lo hace apto para celiacos; y, finalmente, porque tiene un sabor y una textura muy agradables. ¡Pruébala! 
Para cocinarla antes debes lavarla bien con un colador, de forma que el agua pueda correr y llevarse la saponina (una sustancia que recubre la semilla, le proporciona un sabor amargo y puede ser tóxica).
Para el chutney prefiero no darte medidas de azúcar ni especias. Ponlas tú a tu aire y acentúa el sabor de aquello que te guste más. Y si alguna de las especias que yo he utilizado no te gustan, o no las tienes en casa, prueba a sustituirla por otra cosa y luego me cuentas.
Mi pimienta fue una mezcla de blanca, negra, verde y rosa. 
El vino blanco que suelo usar es fino.
El balsámico, si te apetece, puedes utilizarlo de frambuesa (aunque sea para decorar nada más).
El coco rallado es algo opcional y perfectamente puedes omitirlo. Yo solamente lo utilicé al final pero puedes poner otras cosas como, por ejemplo, unos daditos de mango que hayas reservado previamente.
Y ahora, dime, ¿te atreves con estos pimientos? ¡Cuéntame después qué te parecen! Yo me despido por hoy y espero volver pronto.

viernes, 8 de septiembre de 2017

Brandada de bacalao

Estuve dudando si venir hoy con una receta o hablarte del tramo del Camino de Santiago que hice este verano. Al final, recordando y siendo fiel a eso que tantas veces me han dicho en los exámenes... "si no lo tienes claro opta por lo primero que hayas pensado", voy a contarte cómo preparar una rica brandada de bacalao. Es típica en Cataluña, aunque no exclusiva, y la versión que te traigo es la que recoge el Corpus Culinari Catalá.

Se trata de un sencillo plato, muy fácil de preparar y que puedes servir como un fantástico aperitivo. Tal como se aprecia en la foto que te dejo es una especie de puré de bacalao. En su preparación más tradicional se elaboraba igual que el all i oli, emulsionando con el mortero, pero yo debo confesar que he optado por usar la batidora. Más rápida y cómoda. Te cuento cómo puedes preparar una igual.



Ingredientes (Para 2 personas):
300g de migas de bacalao
2 dientes de ajo
Aceite, leche y perejil.
Sal *

Preparación: 
Es muy, muy, similar a la del bacalao al pil pil.  
Se pone a calentar una sarten con un chorreón de aceite. Se laminan unos ajos, se fríen en él y se reservan. Se pone el bacalao a confitar y cuando esté listo se añade un chorreón de leche. Se mueve un poco y se pasa todo al vaso de la batidora. Se bate, se rectifica el punto de sal si fuera necesario y se pone en un cuenco adornado con un poco de perejil. Y ya está lista para degustar.

Curiosidades y consejos: 
En algunas versiones, para suavizar el sabor o ayudar a emulsionar, se añade nata a la preparación, patata o, incluso, gelatina. Yo personalmente la prefiero sin grandes artificios y me encanta así de sencilla.
Dicen que es un plato de invierno, supongo que porque es la estación que se ajusta a la temporada del bacalao, pero lo cierto es que se puede preparar en cualquier momento del año porque no es difícil encontrarlo congelado o en salazón.
Si el bacalao es fresco no tienes que hacer nada; si es congelado al punto de sal ya sabes que hay que descongelarlo antes; si lo has comprado en salazón, como fue mi caso en esta ocasión, te toca ponerlo en remojo entre 24 y 48 horas antes (cambiando el agua cada 8h aproximadamente). 
Si has usado lomos de bacalao en vez de migas y tiene piel, quítala antes de ponerlo en la batidora.
A mí me gusta comer la brandada templadita pero también puedes prepararla con antelación y servirla fría (eso sí, sácala un rato antes para que al menos atempere).
Te recomiendo que lo sirvas con unas tostaditas de pan y lo degustes como si fuera paté.

Y dicho esto me voy a ir a picar algo porque se me ha abierto el apetito. ¡Ah! Si quieres, mientras regreso, puedes dejarme un comentario. Te invito a contarme si ves asequible preparar este plato o si, por el contrario, te parece algo complejo. Admito también alguna sugerencia para mejorarla y, ¿por qué no?, acepto retos para probar con algo nuevo que quieras aprender a hacer. Por supuesto, si te ha gustado, puedes invitar a otros a que se asomen a mi humilde blog. ¡Espero estar de nuevo por aquí muy pronto!

viernes, 7 de octubre de 2016

Pimientos del piquillo con ventresca

Así de simple. Hoy toca receta rápida de preparar pero no por eso menos rica. Mientras te voy contando mis andanzas por tierras navarras (la semana que viene me gustaría hacer una nueva parada) voy degustando también productos de la zona y he pensado que estaría bien ir compartiendo algunas de las cosas que preparo. Por eso sus famosos pimientos han sido mis elegidos esta semana.

Los pimientos del piquillo de Lodosa son los que mayor fama tienen. Proceden de una variedad autóctona de planta y son recolectados manualmente para después asarlos, y envasarlos de forma que, por último, podamos disfrutarlos. Su textura y su intenso sabor hacen la delicia de nuestros paladares, incluso hasta cuando se preparan de una forma tan sencilla como la que te traigo. ¿Te apetece una tapita igual que la mía? ¡Mira que fácil es conseguirla!

Pimientos del Piquillo de Lodosa con Ventresca


Ingredientes:
Pimientos del piquillo
Ventresca
aceite de oliva y ajo

Preparación:
Se pelan los ajos, se laminan y se doran con un poco de aceite en una sartén. Se añaden los pimientos, cortados en tiras, y se les da unas vueltas para que se mezclen los sabores. Se añade ventresca a gusto y se disfrutan.

Curiosidades y consejos:
No te pongo cantidades pero calcula 2-4 pimientos por persona. Yo te recomiendo que hagas todo el tarro y si te sobran puedes ir usándolos para acompañar otros platos. La ventresca la pones en lo que te vayas a comer en el momento.
Combinan con un montón de alimentos, por lo que puedes utilizarlos como guarnición de pescados, carnes, o echarlos al arroz. Además también resultan deliciosos revueltos, o rellenos si tienes ganas de entretenerte un poco más.
Puedes servir esta tapa en un platito o, si te apetece más, en unas rebanaditas de pan tostado o tartaletitas. Si optas por esto último en vez de tiras yo trocearía en cachitos más pequeños los pimientos y la ventresca. ¡Ah! Y también sustituir la ventresca por atún.
Como curiosidad informarte de que los pimientos del piquillo, además de tener pocas calorías y bastante fibra, son ricos en carotenos, potasio y fósforo.
Y si los quieres originales... fíjate bien en su etiquetado porque no todos tienen la denominación de Lodosa.

¿Qué me dices? ¿Los vas a probar? ¿Cuál es la forma en la que más te gustan a ti? Si son rellenos no olvides dejarme en un comentario tu sugerencia que quiero hacerlos pronto así.

viernes, 5 de agosto de 2016

Hamburguesas de quinoa y judías pintas

En estos días, en los que el gazpacho o el salmorejo se han hecho más que habituales en muchas casas a la hora de comer, la cuestión a resolver es ¿qué hacer de segundo plato? Sé que valdría casi cualquier cosa y que lo más socorrido sería preparar algo de carne o pescado a la plancha pero... ¿y si te pasa como a mí que no quiero tanto de eso? Pues toca arriesgar con propuestas nuevas como la que hoy quiero compartir contigo.

Se trata de unas hamburguesas cuya receta me hizo llegar mi tía en el mes de marzo y que yo no he terminado de animarme a probarlas hasta ahora. Debo confesar que vivía acomodada con mi versión de burgers de avena, porque una vez probé unas de quinoa que no me terminaron de convencer, pero estas son otra cosa, la verdad es que quedan deliciosas. ¿No te parece, así a simple vista, que tienen una pinta estupenda?



Ingredientes (para 4 hamburguesas medianas):
1/2 vaso de quinoa
1/2 vaso de judias pintas
1 cebolla
1 diente de ajo
sal, pimienta, limón y cilantro

Preparación:
Se cuecen en agua salada, por separado, la quinoa y las judías pintas. Una vez listas se pican junto a la cebolla, el ajo, cilantro y un chorreón de zumo de limón.
Se da forma a las hamburguesas y se fríen en la sarten.
Curiosidades y consejos: 
Esta receta, como he dicho, me la hizo llegar una tía mía pero es Javier Moreno quien tiene el vídeo original colgado en su página. Puedes verlo aquí: https://www.facebook.com/JavierMorenoIAnimal/videos/845233332265205/  
En su versión parece que la judía está cruda pero ya te aviso de que yo, inicialmente, intenté hacerlo así y no se picó bien ni me gustó mucho cómo quedaba. Él menciona judía negra pero con ellas me salieron hamburguesas moradas y por eso he preferido utilizar esta vez las pintas. No he podido echarle sésamo porque se me había gastado (ya lo he anotado en la lista de la compra) pero si tú tienes ponle una cucharada que seguro que enriquece.
Si ves que la consistencia es demasiado blanda puedes añadirle un poco de pan rallado para controlarla. Y ahora que ya tienes toda la información... ¿tienes claro lo que vas a cocinar? ¡Anímate y haz estas hamburguesas! 


miércoles, 27 de abril de 2016

Zaalouk

Lo sé... el viernes pasado posiblemente me estuviste esperando y al final no llegué. Por eso voy a intentar compensarte y esta semana te voy a dejar doble publicación. Hoy, aprovechando que cada vez falta menos para el primer aniversario de WAZO, vengo a compartir contigo lo esencial de una riquísima receta marroquí que envié para colaborar en WAZO Magazine 6. ¡Espero que te guste! Y te animo a que te des una vuelta por su web y, ¿por qué no?, te inscribas también en el Simposio Internacional de Innovación, Comunicación y Cultura que han organizado y al que yo me voy a quedar con ganas de ir.


Ingredientes (para 2 personas):
1 berenjena grande
5 tomates
2 dientes de ajo
Aceite, perejil, cilantro, comino, pimentón dulce, limón, sal, pimienta negra.

Preparación:
Se lavan las berenjenas y se cortan en dados de un centímetro. Se ponen a cocer en agua hirviendo con sal durante 15 minutos. Cuando estén listas se sacan y se dejan escurrir.
Se trituran dos de los tomates y se reservan.
Mientras se cuece la berenjena se pone a calentar un poco de aceite en una sartén. Cuando empiece a humear se añaden tres tomates pelados y troceados, el ajo pelado y picado, el perejil y cilantro fresco, el comino en polvo, pimentón dulce, un chorro de zumo de limón, sal y pimienta negra.
Se sofríe durante cinco minutos, sin dejar de mover y se añaden después, a la sartén, la berenjena y el tomate triturado. Se rectifican la sal y las especias, si fuera necesario, y esperamos que se termine de hacer.

Curiosidades y consejos:
El Zaalouk, al parecer, también se llama caviar de berenjenas y, si quieres, puedes añadirle unas aceitunas negras. 
Es posible tomarlo tanto frío como caliente y quizá te recuerde bastante a nuestro pisto, seguramente porque estamos más cerca de esta cultura de lo que muchas veces imaginamos.
Suele presentarse como un acompañamiento y yo te recomendaría que lo fuera, por ejemplo, de unos ricos pinchos morunos. ¿Y de postre? Si tienes alguna propuesta déjame un comentario con ella e intento prepararla. ;)

sábado, 13 de febrero de 2016

Rosas de regaliz, románticas y baratas, para San Valentín (DIY)

¿Sabes ya qué regalar a aquellos que guardan un lugar importante en tu corazón? 

Si todavía no te has decidido voy a ver si puedo ayudarte con mi propuesta de hoy: rosas, con tiras de regaliz pica-pica, que puedes hacer fácilmente en casa. 

Do it yourself ! (DIY!)

Estas florecitas pueden sacarte del apuro y convertirse en el bonito detalle que todavía estás buscando para el próximo 14 de febrero. Y no las pierdas de vista porque también puedes usarlas para otros muchos momentos. Las mías debo confesar que fueron para un día muy especial, que tuvo lugar hace unos meses y por cuyo acontecimiento se debe en gran medida mi ausencia bloguera, ¡el día de mi boda! :) 
(Supongo que ahora te imaginas lo liada que estuve y entiendes algo mejor mi largo silencio)

¿Quieres saber por qué me animé a preparar todas estas rositas? Porque mi novio, ahora ya marido, y yo estuvimos buscando qué regalar a nuestros invitados. Queríamos una cosa práctica y que, en cierta manera, reflejara algo nuestro (aunque fuera un poco). Como a ambos nos gusta mucho escribir decidimos coger unas simpáticas libretas con bolígrafo cuando, de repente, un buen día, mi madre me comentó que mi padre quería comprar unos puros de chocolate porque a él se lo habían dado en una boda y le había parecido gracioso. Nosotros no sabíamos que los detallitos eran cosa de los padrinos y ya teníamos otro regalo elegido... ¿qué hacer? ¡Fácil! Buscar algo económico que pudiera regalar mi suegra de forma que cada uno diésemos nuestro detalle. Y así fue como llegué, y aprendí a hacer, estas rosas de regaliz. Te cuento como puedes conseguir una igual.



Ingredientes (para una rosa):
1 palillo de cocktail
1 tira de regaliz pica-pica roja
1 tira de regaliz pica-pica verde (no la usarás entera)

Preparación:
Se coge la tira verde y se corta por la mitad (Corte 1). Coges uno de los dos trozos y repites el proceso (Corte 2). Con una de estas nuevas mitades repites el proceso (Corte 3). 
La sección 2 se dobla y se corta en diagonal, de forma que te queden dos triángulos sueltos y uno más grande unido. 
La sección 3, o 4, la doblas dos veces y la pones de tope en el palillo.
El triángulo grande, de la sección tres, lo doblas haciendo un ángulo de 90º y lo insertas en el palillo formando dos pétalos. Los otros dos triángulos pequeños se colocan también como si fueran dos nuevos pétalos. 
La tira de regaliz rosa se coge entera y se va enrollando a la vez que se va retorciendo sobre sí misma para que coja cuerpo. Cuando tengas la forma de la flor hecha, se pincha y se acopla con el resto.

Curiosidades y consejos:
Yo presenté cada una de las flores en una bolsita, como de papel celofán, cerrada con una tira verde que llevaba los extremos enrollados. Y todas ellas las llevé en un sencillo cesto de mimbre con gran valor sentimental. 
Si el tema de los pétalos te parece demasiado complicado te invito a pasar por el blog Cocino y Disfruto que fue donde yo encontré la "inspiración". Natalia, su autora, usa una gominola verde para hacer de tope, que es otra opción, y los pétalos son trocitos de tira de regaliz verde doblados. 
Si lo que te genera dudas es cómo doblar la tira de regaliz rosa, ella también incluye la secuencia gráfica y yo casi te recomiendo mejor este vídeo de Cristina SanJosé ya que en él puedes ver además el movimiento. ;)

Ahora ya no tienes excusa, no hace falta que te dejes llevar por el consumismo para quedar bien con esa persona especial. Este año... rosas de regaliz por San Valentín. ¿Qué te parece? ¿Te unes a las celebraciones austeras del día de los enamorados o eres de los que creen que el amor y el dinero que gastas en un regalo son proporcionales?

sábado, 24 de enero de 2015

Hamburguesas de avena, zanahoria y champiñón

Casi se ha pasado el mes de enero, ¡madre mía! 

Me da hasta vergüenza decir feliz año... y también me da mucha pena porque ha sido el segundo cumpleblog y ni siquiera he sido capaz de buscar un hueco para celebrarlo, aunque hubiera sido compartiendo una receta. Si he empezado así de mal supongo que tengo muchas probabilidades de terminar el 2015 mejor. 

De momento voy a ir superando esta época de vacas flacas con unas hamburguesas que no necesitan carne así que... voy al grano. ¡Meli, aquí tienes la receta ahora solamente necesitas animarte a prepararlas! ;)


Ingredientes (para 4 hamburguesas medianas):
1 vaso de copos de avena
1/2 vaso de agua
1 diente de ajo
1 zanahoria
100g champiñón
1/4 cebolla
pan rallado (opcional)
salsa de soja, comino, perejil y pimienta negra

Preparación:
Se pican el ajo, la zanahoria, el champiñón y la cebolla. Se pone todo en un bol junto a los copos de avena. Se añade un poco de comino en polvo, pimienta molida, perejil muy picadito, un chorrito de salsa de soja
y el medio vaso de agua. 
Se mezcla bien toda la masa y mientras se calienta el aceite en la sartén en la que vamos a freír las hamburguesas las vamos damos forma. 

Curiosidades y consejos: 
Esta receta la saqué de la página vegetarianismo.net (concretamente se encuentra en el siguiente link: http://www.vegetarianismo.net/recetas/hamburguesa-avena.html)  
Hasta ahora sólo he podido prepararlas una vez (mi pareja dice que si le hago hamburguesas que mejor sean de ternera, que son las que le gustan aunque sean menos sanas), y por la textura que adquieren opté por no aplastarlas demasiado con la mano y lo hice cuando ya las tenía en la sartén. En un principio creí que se desmoronarían pero, no, salieron perfectas.
El pan rallado se utiliza para controlar la consistencia de la masa. Yo añadí como un par de cucharadas pero si ves que desde el primer momento han quedado suficientemente consistentes seguro que puedes suprimirlo.
La receta no lleva sal porque la salsa de soja lo compensa.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Patatas Chips para reflexionar, para festejar, para degustar...

Después del gran parón estival ya iba tocándome retomar la actividad de Cosas de Mago. ¿Qué tal fue el verano? ¿Tuviste vacaciones? Yo, como cambié de trabajo, no he tenido muchas pero sí que he sabido aprovechar todo el tiempo libre que encontré. Estuve un fin de semana en Sacedón, Buendía y Huete (montando en kayak por Entrepeñas, haciendo la ruta de las Caras y degustando la gastronomía conquense); me dejé caer por el inicio de la feria de Málaga en el puente de agosto; y también me escapé otro fin de semana a la costa valencia, concretamente a Cullera. Y aún así tuve que quedarme con las ganas de viajar a Navarra para conocer parte de esas tierras pero ahí dejo pendiente el viaje.

En estos dos meses de silencio bloguero no sólo me ha dado tiempo a trabajar y a disfrutar, también encontré más de un momento para descansar y reflexionar e intentar organizar mis actividades de este curso. La verdad es que la llegada de septiembre sigue suponiendo una especie de inicio de año para mí y casi me propongo más objetivos en estos días que cuando llega el 1 de enero. Como novedad, en esta ocasión, he incluido entre mis planes retomar el doctorado que dejé bastante de lado después de obtener el diploma de estudios avanzados y, como consecuencia, no sé si tendré que rebajar el ritmo de publicaciones del blog (aunque ya sé que a veces no es muy alto). No obstante he dejado en mi planning un día a la semana para dedicárselo al proyecto "Corre y Cocina" y mi idea es seguir por aquí a la vez que alterno con alguna publicación en corremos porque comemos ya que no sólo me gusta cocinar y compartir parte de las platos que preparo sino que también continúo con esas carreritas que tanto bien me han hecho desde que empecé con ellas.

En fin... que para no enrollarme más y empezar la temporada 2014-2015, voy a ir yendo al grano ya y aquí te dejo una receta de las de ir abriendo boca. Es sencilla, puesto que se trata de ir cogiendo ritmo, sin horno, para no tener que pasar demasiado calor, y de las que suelen triunfar. Aptas para cualquier fiesta, visita o momento de relax en el sofá, entre otras muchas opciones.

¡Se acabó comprar bolsas de patatas fritas!
¡Ahora las chips se fabrican en casa!
¡Y casi no llegan a la mesa! 


Ingredientes:
patatas 
aceita de oliva virgen extra (AOVE)
Sal

Preparación:
Se pelan las patatas, se lavan para quitarles los posibles restos de tierra, y se parten en rodajas muy finitas.
Se pone a calentar aceite en la sartén y cuando esté humeando se van friendo en tantas pequeñas.
Se sacan y se pasan por un papel absorbente para quitarlas el exceso de aceite. Se salan y... ¡a comer!

Curiosidades y consejos:
Lo más importante es que se corten los más finas posible para que queden crujientes como las de bolsa. Para ello yo utilizo una mandolina y la pongo a unos 2mm. Con el cuchillo nunca me han quedado igual pero si eres capaz de sacar papelillos de fumar con él te servirá.
Si además de con sal quieres aderezarlas con otras cosas, adelante, también están de vicio. Las de la foto son con sal y cuatro pimientas molidas y otra opción que igualmente gusta por casa es con sal y ajo.

Si te animas a probarlas ya sabes... ¡no te olvides de contarme qué tal te quedaron!

martes, 8 de julio de 2014

Pinchos Morunos

Que el buen rollo y la amistad entre los músicos de la orquesta Vicente Aleixandre es una seña de identidad del grupo no es ningún secreto. Y a partir de ahora tampoco lo será la receta de los pinchos morunos que, de vez en cuando, me gusta preparar porque siempre triunfan. De hecho el otro día quise llevarlos a la barbacoa que celebramos para ir dando la bienvenida a las vacaciones que nos tomaremos en breve y, una vez más, las felicitaciones estuvieron presentes y el querer saber cómo los preparaba también. Así que... ¿para qué esperar más? Con permiso de mi querida amiga Hali, la maestra en cocina árabe que me cedió la receta que yo tomo de referencia y a la que quiero dedicarle esta entrada, aquí os cuento cómo podéis preparar unos pinchos morunos de verdad, con carne de ternera, y que nada tienen que ver con esos de cerdo híper-especiados que venden por ahí (en versión amarilla o roja).


Ingredientes (para 20 pinchos):
1,5 kg de carne de ternera 
2 cebollas
cilantro, pimienta negra, sal, cominos, cúrcuma, jengibre, pimentón, aceite de oliva virgen

Preparación:
Se coloca la carne salpimentada, cortada previamente en dados, en un bol.
Se pican muy finamente las cebollas y se añaden. Se mezcla bien con la carne.
Se incorporan el cilantro picado, las especias y el aceite. Se remueve todo para que se impregne la carne con las especias.
Se tapa el bol y se deja macerar la carne de un día para otro.
Cuando llegue el momento de hacerlos... se insertan en los pinchos y se colocan en la parrilla.

Curiosidades y consejos:
La carne que yo compré era de la zona de la aleta y los trocitos los hice a mi gusto pero si estáis ocupados o preferís coger algo ya preparado también pueden serviros las bandejas de carne para guisar que tienen en muchos supermercados.
No puedo dar la cantidad de las especias porque suelo ponerla a ojo pero si añadís por intuición y gusto seguro que os salen de vicio. En mi caso, por ejemplo, el pimentón y el jengibre son los que menos presencia tienen.
Mientras tengo macerando la carne vuelvo a removerla bien de vez en cuando.
Cada vez echo menos sal (alguna vez no he puesto nada) porque me da la sensación de que así luego pierden más agua al hacerlos. Podéis omitirla y añadirla una vez hechos.
Si vais a hacer los pinchos en casa y no en una barbacoa podéis dejar los trozos de carne sueltos y freírlos en la plancha, la sartén o asados al horno (sin aceite porque ya llevan el del adobo).

lunes, 16 de junio de 2014

Esqueixada

En periodo de adaptación a un nuevo trabajo que pensé que me iba a dejar más tiempo libre porque llego antes a casa pero que veo que no consigo optimizar. Hoy, afortunadamente, parece que la tarde me está resultando productiva y después de publicar una pequeña crónica de la carrera en la que estuve la semana pasada, la 15k Nocturna de Valencia, que podéis leer aquí, vengo a compartir una receta que seguro hará las delicias de aquellos que os animéis a probarla.

Se trata de la versión particular de uno de los platos más típicos de la gastronomía catalana y cuya receta base he tomado del blog de la otra mitad de correycocina (http://micocinanaranja.blogspot.com.es/2014/03/esqueixada.html). No podía elegir otro sitio ya que fue Myriam quien me habló de este fantástico plato durante una de nuestras carreras.

Ella misma cuenta que hay tantas versiones como personas que lo preparan y aquí os dejo yo la mía por si la queréis probar...



Ingredientes (para 2 personas):
1 filete de bacalao en salazón (pueden ser migas desaladas)
4 tomates de pera maduros
1 cebolla
aceitunas negras, aceite y pimienta negra

Preparación:
Se desalar previamente el bacalao, metiéndolo en agua 24 horas antes de su utilización y cambiándosela cada 6 horas aproximadamente.
Se pica la cebolla y se pone a dorar en una sartén con un chorreón de aceite. Mientras tanto se desmenuza el bacalao y se añadirá cuando la cebolla cuando esté casi lista. Se da unas vueltas y se coloca en una fuente.
Se pica el tomate en trozos pequeños y mezcla todo. 
Se salpimenta al gusto, se añaden las aceitunas y si hace falta se añade un poco más de aceite.

Curiosidades y consejos:
La receta original es una especie de ensalada y se come fría pero también, en este caso, puede tomarse a modo de plato templado y está de vicio.
Como veis es un plato de fácil elaboración y puede ser una buena alternativa para estos calores estivales.

domingo, 18 de mayo de 2014

Quiche de puerro, calabacín y trufa (sin nata)

Pensé que no encontraría el momento de volver... casi dos meses fuera de servicio... pero ahora que ya se ha terminado la obra que tenía en casa, y que he recuperado la cocina, quiero ir cogiendo ritmo de nuevo. No me quedan muchas ganas de recordar el oscuro capítulo que he tenido que vivir así que esta vez voy a ir directa al grano.

La propuesta que traigo es una sencilla quiche que hice el otro día y que, aunque no está bien que yo lo diga, me supo espectacular (no sé si porque ya llegaba harta de comer ensaladas, latas y bocadillos).


Os cuento cómo podéis prepararla:

Ingredientes:
1 lámina de masa quebrada
1 calabacín
1 puerro
1 trufa
2 huevos
1/2 vaso de leche
queso Emmental, sal, pimienta y nuez moscada

Preparación:
Por un lado, se coloca la masa en el molde y, por otro, se baten los dos huevos en un bol. A éstos se les añade el medio vaso de leche, sal y un poco de nuez moscada.
Se lavan el puerro y el calabacín, se trocean y se incorporan también al bol. Se ralla la trufa, se mezcla todo bien y se vuelca en el molde en el que hemos puesto la masa.
Por último se ralla el queso por encima y se mete al horno hasta que cuaje.

Curiosidades y consejos:
Yo no lo hice, por ir más rápido, pero podéis dorar un poco el puerro (con una cebolla) antes de añadirlo al bol.
La trufa que utilicé es una de las que vienen en conserva y sería del tamaño de una nuez.
No pongo cantidad de queso porque puede ir a gusto del consumidor pero, por si hay dudas, yo creo que añadí como 100gr.

domingo, 9 de marzo de 2014

Ensalada de salchichas (Wurstsalat)

El fin de semana pasado, entre conciertos y eventos varios, no pude sentarme a escribir por aquí y esta semana tampoco tuve el tiempo libre que me hubiera gustado y la entrada se me quedó pendiente. En cambio sí que pude publicar, en Corremos porque Comemos, la entrevista que les hicimos a dos buenos corredores, Edu Callejo y Elena Cases. ¡Os recomiendo su lectura si os gusta esto del running que está tan de moda! 

Y hoy, aprovechando que he quedado algo más tarde para salir a correr (el día promete ser especial porque, por primera vez, voy a intentar culminar con éxito 16-17km), quiero dejaros por aquí, antes de irme a rodar, otra de mis recetas alemanas. Se trata de un plato que descubrí en mi primer viaje a Munich y que de vez en cuando me gusta preparar porque es rápida, sencilla y a mí me parece que está rica (eso sí, no abuséis porque no debe ser muy saludable por la grasa que llevan las salchichas).



Ingredientes:
Embutido alemán 
Pepinillos agridulces
Cebolla
Aceite, vinagre, sal, mostaza, pimienta

Preparación:
Se cortan la salchicha y el pepinillo en rodajas finas y luego en tiras.
Se pica la cebolla lo más fino posible y se  echa todo a la ensaladera.
Por último se adereza con una vinagreta que haremos con aceite, vinagre, sal, mostaza, pimienta y un chorrito del caldo de los pepinillos.

Curiosidades y consejos:
Si mal no recuerdo las salchichas que ellos suelen utilizar son de ternera pero yo por aquí no las he encontrado así que... suelo utilizar unas de cerdo que venden en lidl, de la marca Twinner (vienen como dos salchichas en el paquete). Me dijo un amigo alemán que también servían y no dude en utilizarlas. 
Si los pepinillos no son grandes en vez de hacerlos tiritas lo que suelo hacer es cortarlos en rodajas.
En esta ocasión no he puesto cantidades ni he indicado el número de personas para la que es la receta porque normalmente la hago a ojo, si tengo mucho hambre o es para bastante gente echo más y si no... pues menos, jejeje.
Ah, ¡se me olvidaba!, a mi me gusta dejarla reposar un rato en el frigo y removerla de vez en cuando para que las cosas cojan el gustillo de la vinagreta. Es de esos platos que están mucho mejor si se preparan de un día para otro. 

Y, nada, como veis no tiene ninguna dificultad así que animaros a probarla y si queréis luego me contáis qué tal. ¡Buen domingo!

miércoles, 1 de enero de 2014

Sushi españolizado para celebraciones varias

Antes de nada... ¡feliz año nuevo para todos! Comienza el 2014 y con el primer día del año llega también mi primer cumpleblog. :) ¡Sí, sí! Con algunas intermitencias, lo sé, pero aquí estoy celebrando mi primer año como bloguera. Parece que fuera ayer cuando os estaba dando la bienvenida y hoy ya llevo aquí 365 días. ¡Ay que emoción! He visto que muchos ante una fecha así organizáis algún concurso o sorteo, yo en esta ocasión no he preparado nada especial pero en futuros aniversarios todo se andará, jejeje. También he descubierto, analizando las estadísticas del blog, que las entradas que más os han llamado la atención y que más visitas han recibido en estos doce meses han sido las siguientes:
  1. Zumo de remolacha, manzana, zanahoria y limón
  2. Galletas de avena, plátano y chocolate
  3. Ensalada de aguacate y cangrejo
Creo que tendré que ir pensando en alguna otra bebida después de ver el éxito del zumo de remolacha aunque, eso sí, de momento me voy a quedar compartiendo con vosotros la receta que preparé para el X Encuentro de Navidad / I Concurso de Tapas "Chicas Autónomas" que celebramos unas cuantas amigas de la universidad (compañeras de magisterio musical) y cuya elaboración en mi caso tuvo bastante de improvisación. Nunca había preparado sushi pero me tiré a la piscina y elegí para la ocasión no sólo algo que nunca había hecho sino que encima lo versioné todo lo que quise y presenté el sushi españolizado que hoy dejo por aquí. Sirve para reuniones navideñas o cualquier otro encuentro. ¡Espero que os guste!


Ingredientes (para 24 makis aproximadamente):
200 g de arroz redondo
2 hojas grandes de lechuga iceberg
1 zanahoria pequeña
3 palitos de cangrejo
100 g de salmón ahumado
1 loncha gruesa de queso
100 ml vinagre de vino blanco
5 cucharadas soperas de azúcar
3 cucharadas soperas de sésamo
sal
papel film
esterilla de bambú para sushi

Preparación:
Primero se lava el arroz en un colador hasta que salga el agua clara y se pone a cocer en agua salada durante 10-12 minutos. Después se retira y se deja reposar otros 10-12 minutos. Mientras se prepara una mezcla con el vinagre y el azúcar y lo añadimos a la vez que vamos removiendo el arroz.
Durante la cocción del arroz aprovechamos para hacer bastoncillos con el queso, los palitos de cangrejo y la zanahoria (pondremos a cocer estos últimos hasta que estén tiernos). Y también para tostar el sésamo en una sarten sin aceite.
Con todo ya preparado extendemos la esterilla, ponemos un film sobre ésta y empezamos a dar forma a los makis.
Makis de salmón ahumado y queso: colocamos una hoja de lechuga y encima le ponemos una capa de arroz, una capa de salmón ahumado y los bastoncillos de queso. Se enrollan y se aprietan de forma que queden compactos. Se le quita la esterilla y el film y se cortan. 
Makis de zanahoria y palito de cangrejo: colocamos una capa de arroz, los bastoncillos de cangrejo y de zanahoria. Se enrollan y se aprietan de forma que queden compactos. Se le quita la esterilla y el film y se cortan. Después se van pasando por las semillas de sésamo.
Se colocan en el plato y... listos para comer. No gané el concurso pero gustaron y prueba de ellos es que recibí unos cuantos puntos. :)
 
Curiosidades y consejos: 
La proporción de agua para el arroz es 2 a 1. El lavado es importante para quitarle el almidón.
Cuando pongáis la capa de arroz hacerla generosa (como de 1cm más o menos) ya que más fina puede dificultaros la hora de hacer el rollo. Y no os desesperéis si la primera vez no os quedan muy perfectos, a mí me pasó eso pero pienso repetir y seguro que irán mejorando.
Con la lechuga tuve una auténtica lucha así que me parece que os recomendaría que la escaldaráis un poco antes de usarla como sustituta del alga nori porque la mía resultaba bastante tiesa y por algunas zonas se me rompía.
Si no tenéis esterilla para sushi pero sí un mantelito individual de bambú (era mi caso) podréis hacer uso de él como si fuera ésta.
Los rellenos pueden ser otros muchos y para inspiraros os dejo esta página: http://www.taringa.net/posts/recetas-y-cocina/11057839/Combinaciones-de-sushi.html.


No lo dudéis... ¡animaros a probarlos y a contarme después qué tal la experiencia!

jueves, 26 de diciembre de 2013

Pastel de espárragos blancos y atún

Antes de nada... ¡FELICES FIESTAS! Y aunque sea con un poco de retraso aquí os dejo la postal navideña que hice este año. Es sencilla, como la receta que voy a compartir, pero espero que os guste.



¿Cómo lleváis estos días de excesos en los que comemos como si pasáramos hambre el resto del año?¿Saciados ya? Pues... dejar hueco en el estómago que todavía nos queda. Yo la verdad es que, prácticamente, llevo de comilona en comilona desde mediados de diciembre pero estoy intentando controlarme un poco porque, a falta de una semana para que acabe el 2013, no quiero echar a perder mi propósito de año nuevo. Éste era perder peso (me conformaba con un 1kg y he perdido 6kg) y sí, sí, lo he mantenido y mi idea es seguir llevándolo como objetivo a conseguir en 2014. Creo que ponerme 1kg es suficiente, jejeje, así no tengo que sufrir con dietas y puedo permitirme licencias y comer cosas como el rico pastel de espárragos blancos y atún que preparé para la comida navideña del trabajo (nosotros no vamos a ningún restaurante sino que cada uno prepara algo para compartir, o lo compra, y lo lleva el día propuesto). ¡Os cuento lo fácil que es prepararlo!
 

Ingredientes (para 1 pastel mediano):
400g de pan de molde sin corteza
300g de espárragos blancos
160g de atún al natural
400g de mayonesa
sal

Preparación:
Se pasan por la batidora el atún y los espárragos (con un poco del caldo de éstos) y una vez que lo tengamos se une la mayonesa y se mueve hasta formar una salsa espesa homogénea. Si nos resulta sosa se añade un poco de sal.
En la fuente en la que se vaya a hacer el pastel se pone un poco de la mezcla, una capa de pan de molde, mezcla, pan de molde, mezcla y se adorna con lo que se quiera. Yo hice para la ocasión una especie de arbolito de Navidad que quizá no se aprecie bien porque cuando sacamos la foto ya estaba partido y el pastel había hecho un viaje de 70km en transporte público en hora punta. ¡El mérito es que no llegara peor! :)
 
Curiosidades y consejos:
La mayonesa puede hacerse casera, yo en esta ocasión no quise arriesgar porque era de un día para otro. Y si el pastel se deja reposar unas horas en la nevera quedará más jugoso porque el pan absorberá parte de la salsa.
Las medidas son aproximadas y si varían un poco no pasará nada, como mucho sabrá más a un producto u otro.
La receta seguro que está por mil sitios pero yo la aprendí de una de mis tías (Gloria), la preparó para un cumpleaños y con el paso del tiempo nos la hemos ido copiando toda la familia.