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viernes, 8 de septiembre de 2017

Brandada de bacalao

Estuve dudando si venir hoy con una receta o hablarte del tramo del Camino de Santiago que hice este verano. Al final, recordando y siendo fiel a eso que tantas veces me han dicho en los exámenes... "si no lo tienes claro opta por lo primero que hayas pensado", voy a contarte cómo preparar una rica brandada de bacalao. Es típica en Cataluña, aunque no exclusiva, y la versión que te traigo es la que recoge el Corpus Culinari Catalá.

Se trata de un sencillo plato, muy fácil de preparar y que puedes servir como un fantástico aperitivo. Tal como se aprecia en la foto que te dejo es una especie de puré de bacalao. En su preparación más tradicional se elaboraba igual que el all i oli, emulsionando con el mortero, pero yo debo confesar que he optado por usar la batidora. Más rápida y cómoda. Te cuento cómo puedes preparar una igual.



Ingredientes (Para 2 personas):
300g de migas de bacalao
2 dientes de ajo
Aceite, leche y perejil.
Sal *

Preparación: 
Es muy, muy, similar a la del bacalao al pil pil.  
Se pone a calentar una sarten con un chorreón de aceite. Se laminan unos ajos, se fríen en él y se reservan. Se pone el bacalao a confitar y cuando esté listo se añade un chorreón de leche. Se mueve un poco y se pasa todo al vaso de la batidora. Se bate, se rectifica el punto de sal si fuera necesario y se pone en un cuenco adornado con un poco de perejil. Y ya está lista para degustar.

Curiosidades y consejos: 
En algunas versiones, para suavizar el sabor o ayudar a emulsionar, se añade nata a la preparación, patata o, incluso, gelatina. Yo personalmente la prefiero sin grandes artificios y me encanta así de sencilla.
Dicen que es un plato de invierno, supongo que porque es la estación que se ajusta a la temporada del bacalao, pero lo cierto es que se puede preparar en cualquier momento del año porque no es difícil encontrarlo congelado o en salazón.
Si el bacalao es fresco no tienes que hacer nada; si es congelado al punto de sal ya sabes que hay que descongelarlo antes; si lo has comprado en salazón, como fue mi caso en esta ocasión, te toca ponerlo en remojo entre 24 y 48 horas antes (cambiando el agua cada 8h aproximadamente). 
Si has usado lomos de bacalao en vez de migas y tiene piel, quítala antes de ponerlo en la batidora.
A mí me gusta comer la brandada templadita pero también puedes prepararla con antelación y servirla fría (eso sí, sácala un rato antes para que al menos atempere).
Te recomiendo que lo sirvas con unas tostaditas de pan y lo degustes como si fuera paté.

Y dicho esto me voy a ir a picar algo porque se me ha abierto el apetito. ¡Ah! Si quieres, mientras regreso, puedes dejarme un comentario. Te invito a contarme si ves asequible preparar este plato o si, por el contrario, te parece algo complejo. Admito también alguna sugerencia para mejorarla y, ¿por qué no?, acepto retos para probar con algo nuevo que quieras aprender a hacer. Por supuesto, si te ha gustado, puedes invitar a otros a que se asomen a mi humilde blog. ¡Espero estar de nuevo por aquí muy pronto!

viernes, 25 de noviembre de 2016

Bacalao al pil pil

Después de casi un mes sin traer ninguna receta por aquí espero haber acertado al elegir tema. Sí, así es, como ves recupero esta semana mi faceta más cocinilla y vengo a traerte un plato que hace mis delicias y para el que mi estómago parece no tener fondo. 

Aprendí a prepararlo gracias a mi tía materna, no recuerdo bien cuándo pero seguramente alguno de los muchos días que fui a su casa para que me ayudara con los estudios estando todavía en el instituto, y como veréis no es nada difícil de preparar. 


Ingredientes (para 2 personas):
2 filetes de bacalao
Ajo, aceite y cayena

Preparación:
Trocea los filetes de bacalo. 
En una sartén, o cazuela de barro mejor, se pone a calentar el aceite con una cayena. Se laminan unos ajos, se fríen en él y se reservan. Se pone el bacalao a confitar y, mientras se hace, se va moviendo la cazuela para que el aceite emulsione con la gelatina que suelta el bacalao.
Cuando esté listo se adorna con los ajos que habíamos guardado y... ¡a disfrutar!

Curiosidades y consejos:
Este plato es una receta típica de la cocina vasca. 
El bacalao puede ser en salazón, que deberás desalar antes, o fresco como el que yo he utilizado. 
De la cantidad de aceite que pongas dependerá la cantidad de salsa que te salga y yo, la verdad, cada vez intento poner menos porque es peligrosa... El plato tiene un alto contenido calórico, ya no solamente por la cantidad de aceite que lleva, que también, sino porque empiezas a mojar y no ves fin. Yo en una ocasión preparé para dos días y al final me comí todo en el momento (medio bacalao y una barra entera de pan). Todavía me pesa... 
El uso de la cayena es opcional, si no te gusta la comida con un regustito picante puedes omitirla. 
¡Ah! Y la sal no se me ha olvidado, es que normalmente no hace falta añadir porque suele resultar sabrosón de serie. No obstante si te pareciera soso añade un poco.

viernes, 18 de marzo de 2016

Potaje de Semana Santa (con garbanzos, judías blancas, espinacas y bacalao)

¡Marchando una rica receta que ya me iba tocando cocinar algo! 
Avanza marzo, está a punto de comenzar la Semana Santa y celebramos el año internacional de las legumbres. ¿Todavía te extraña que haya elegido para hoy un típico potaje? ¡Venga, no disimules, seguro que lo estabas esperando! Jejeje... ;)

Potaje de Semana Santa

Este plato, como bien sabrás, tiene un montón de variantes pero hay algo que nunca deben faltar en él: las verduras y las legumbres. En mi caso, hoy, las elegidas serán las espinacas, los garbanzos y las judías blancas. Suele ser muy común, en estas fechas, preparar la versión que os traigo durante los viernes de Cuaresma. Y, sin entretenerme más, voy a contarte ya mismo cómo puedes preparar uno igual porque este fin de semana quiero hacer demasiadas cosas... ¡Ah! ¡Eso sí! Si quieres acompañarlo de un postre también común para estos días... ¡no olvides asomarte a la receta de mis torrijas!

Ingredientes (para 4 personas):
1 vaso de garbanzos
1 vaso de judías blancas
1 filete de bacalao 
500 gr de espinacas
2 tomates
1/2 pimiento rojo 
1/2 pimiento verde 
2 huevos 
1 cebolla
4 ajos
aceite, sal, laurel, pimentón, azafrán 

Preparación:
Se dejan en remojo, por separado, la noche anterior, los garbanzos y las judías.
Cuando se vayan a hacer se escurren los garbanzos y se echan en una olla, con litro y medio de agua limpia, junto a la cebolla, los pimientos, los tomates (previamente lavados, troceados y batidos), los ajos (machacados), el laurel, un chorreón de aceite y sal. 
Se espera a que el agua rompa a hervir y los garbanzos cuezan unos 30 minutos. Pasado ese tiempo se escurren y se añaden las judías blancas junto al pimentón y las hebras de azafrán. Se sacan la cebolla y los pimientos, que ya estarán tiernos, se baten y se incorporan nuevamente.
Cuando la legumbre esté casi tierna se añaden las espinacas y unos 15 minutos después se incorpora el bacalao desmigado. Pasados unos minutos se comprueba el punto de sal y se deja cociendo hasta que esté a nuestro gusto.
Se cuecen en un cuenco aparte los dos huevos y se añaden, picados, cuando el plato esté terminado. 

Curiosidades y consejos:
Para que la receta sea más rápida puedes hacer el plato en la olla express. Yo lo hago de forma un poco mixta. La media hora de cocción de los garbanzos la realizo en la olla rápida pero sin cerrar, una vez que he añadido las judías la cierro y dejo que se haga todo como otros treinta minutos. Después añado las espinacas y dejo que siga cociendo de forma tradicional hasta que termino el plato.
No te he dicho nada de desalar el bacalao porque yo en esta ocasión lo tenía fresco (bueno, más bien congelado al punto de sal, en menor cantidad de la que te indico y sabiendo que sería escaso). Si utilizas el seco y salado tendrás que desalarlo primero, para ello debes ponerlo en agua al menos 24 horas antes y cambiarla cada 6 horas.
Si no se te da bien, o te resulta tediosa, la cocción de las legumbres siempre puedes usarlas ya cocidas y el tiempo se reducirá considerablemente (y, en mi opinión, la calidad también).
Para el pimiento, en vez de gastar dos mitades yo añadí entero un pimiento italiano rojo de esos que están pintones (medio verdes, medio rojos).
Y el tomate, si no quieres andar troceando ni batiendo, ni líos de esos, también puedes sustituirlo por tomate triturado.
Yo usé espinaca fresca, porque me gusta más, pero si quieres también queda rico con las congeladas.
Y, bueno, creo que no se me olvida nada... ¿tú cómo lo preparas? ¿También con garbanzos y judías? ¿Añades más cosas o quitas algo de lo que yo he mencionado? ¡Me encantaría conocer tu versión!

lunes, 16 de junio de 2014

Esqueixada

En periodo de adaptación a un nuevo trabajo que pensé que me iba a dejar más tiempo libre porque llego antes a casa pero que veo que no consigo optimizar. Hoy, afortunadamente, parece que la tarde me está resultando productiva y después de publicar una pequeña crónica de la carrera en la que estuve la semana pasada, la 15k Nocturna de Valencia, que podéis leer aquí, vengo a compartir una receta que seguro hará las delicias de aquellos que os animéis a probarla.

Se trata de la versión particular de uno de los platos más típicos de la gastronomía catalana y cuya receta base he tomado del blog de la otra mitad de correycocina (http://micocinanaranja.blogspot.com.es/2014/03/esqueixada.html). No podía elegir otro sitio ya que fue Myriam quien me habló de este fantástico plato durante una de nuestras carreras.

Ella misma cuenta que hay tantas versiones como personas que lo preparan y aquí os dejo yo la mía por si la queréis probar...



Ingredientes (para 2 personas):
1 filete de bacalao en salazón (pueden ser migas desaladas)
4 tomates de pera maduros
1 cebolla
aceitunas negras, aceite y pimienta negra

Preparación:
Se desalar previamente el bacalao, metiéndolo en agua 24 horas antes de su utilización y cambiándosela cada 6 horas aproximadamente.
Se pica la cebolla y se pone a dorar en una sartén con un chorreón de aceite. Mientras tanto se desmenuza el bacalao y se añadirá cuando la cebolla cuando esté casi lista. Se da unas vueltas y se coloca en una fuente.
Se pica el tomate en trozos pequeños y mezcla todo. 
Se salpimenta al gusto, se añaden las aceitunas y si hace falta se añade un poco más de aceite.

Curiosidades y consejos:
La receta original es una especie de ensalada y se come fría pero también, en este caso, puede tomarse a modo de plato templado y está de vicio.
Como veis es un plato de fácil elaboración y puede ser una buena alternativa para estos calores estivales.