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lunes, 19 de diciembre de 2016

Bizcocho de coco

Supongo que si te digo que estas últimas semanas no he podido publicar porque no he parado con eventos y encuentros varios lo vas a entender perfectamente. ¿Acaso tú no tienes la sensación de que en estas fechas te falta tiempo? Publiqué durante el puente de la Inmaculada mi última parada Navarra con una propuesta para que te fueras de escapada; pero yo aproveché esos días para quedarme en casa y hacer un montón de cosas. No te voy a contar a qué me dediqué porque se llevaría publicación y media. Hoy, mejor, quiero aprovechar para compartir contigo una receta de esas que seguro puedes llevar a alguna reunión de las muchas que se hacen estos días. ¿Te apetece un trocito de bizcocho de coco? Junto a unos churros caseros puede ser ideal para mojar en un buen chocolate caliente alrededor de una mesa junto a un grupo de amigos.

Bizcocho de Coco - Cosas de MaGo

Ingredientes:
3 huevos
1 yogur de coco 
3 medidas del yogur de harina
1 medida del yogur de azúcar
1 medida del yogur de coco rallado deshidratado
1/2 medida del yogur de aceite de coco
1 cucharadita, de las de café, de bicarbonato
aceite de coco (para engrasar el molde)

Preparación:
Se ponen en un bol los huevos, el yogur, la harina, el azúcar, el coco rallado, el aceite y el bicarbonato. 
Se mezcla todo bien con las varillas, se engrasa el molde con un poco de aceite y se añade la mezcla. Después se mete al horno unos 35, aproximadamente, a unos 170º.
Cuando lo saques ponle un poco más de coco rallado por encima para adornar.

Curiosidades y consejos:
Quizá lo más curioso que pueda contarte de esta receta es que yo compré el aceite de coco para utilizarlo como hidratante corporal pero, como el mío es comestible, a veces lo estoy usando en alguna receta (si te apetece puedes echar un vistazo a las tortitas americanas en las que también lo puse).
Ahora, con el frío, el aceite de coco solidifica. Yo no me he molestado mucho en subirle la temperatura para licuarlo, he rascado con la cuchara y he llenado la media medida del yogur.
Si no tienes este aceite puedes usar el de oliva o de girasol y, si quieres, el yogur de coco puedes cambiarlo por uno natural. Eso sí, que sepas que de serie el bizcocho no es que tenga un sabor potente a coco (bueno, a mí realidad es que me parece una fruta un poco insípida) y con estos cambios perderá aún más.
Si eres goloso y te gustan las cosas dulces ponle por lo menos otra medida más de azúcar.
Y yo no lo he hecho pero se me está ocurriendo ahora... ¿qué te parece si te propongo bañar los trozos de bizcocho en chocolate fundido y una vez solidificado ofrecerlo en casa a modo de coquitos bizcochados de Navidad? En este caso no los acompañes con más chocolate sino un buen café con leche o una infusión, jejeje.
¡Si lo haces no olvides contarme cómo quedó! Y si además tienes un blog y lo publicas deja por aquí un enlace para que pueda pasarme a verlo.
¡Feliz semana! Intentaré regresar este viernes pero, por si acaso no llegara a tiempo con el jaleo de las fiestas... ¡Feliz Navidad también!

viernes, 18 de marzo de 2016

Potaje de Semana Santa (con garbanzos, judías blancas, espinacas y bacalao)

¡Marchando una rica receta que ya me iba tocando cocinar algo! 
Avanza marzo, está a punto de comenzar la Semana Santa y celebramos el año internacional de las legumbres. ¿Todavía te extraña que haya elegido para hoy un típico potaje? ¡Venga, no disimules, seguro que lo estabas esperando! Jejeje... ;)

Potaje de Semana Santa

Este plato, como bien sabrás, tiene un montón de variantes pero hay algo que nunca deben faltar en él: las verduras y las legumbres. En mi caso, hoy, las elegidas serán las espinacas, los garbanzos y las judías blancas. Suele ser muy común, en estas fechas, preparar la versión que os traigo durante los viernes de Cuaresma. Y, sin entretenerme más, voy a contarte ya mismo cómo puedes preparar uno igual porque este fin de semana quiero hacer demasiadas cosas... ¡Ah! ¡Eso sí! Si quieres acompañarlo de un postre también común para estos días... ¡no olvides asomarte a la receta de mis torrijas!

Ingredientes (para 4 personas):
1 vaso de garbanzos
1 vaso de judías blancas
1 filete de bacalao 
500 gr de espinacas
2 tomates
1/2 pimiento rojo 
1/2 pimiento verde 
2 huevos 
1 cebolla
4 ajos
aceite, sal, laurel, pimentón, azafrán 

Preparación:
Se dejan en remojo, por separado, la noche anterior, los garbanzos y las judías.
Cuando se vayan a hacer se escurren los garbanzos y se echan en una olla, con litro y medio de agua limpia, junto a la cebolla, los pimientos, los tomates (previamente lavados, troceados y batidos), los ajos (machacados), el laurel, un chorreón de aceite y sal. 
Se espera a que el agua rompa a hervir y los garbanzos cuezan unos 30 minutos. Pasado ese tiempo se escurren y se añaden las judías blancas junto al pimentón y las hebras de azafrán. Se sacan la cebolla y los pimientos, que ya estarán tiernos, se baten y se incorporan nuevamente.
Cuando la legumbre esté casi tierna se añaden las espinacas y unos 15 minutos después se incorpora el bacalao desmigado. Pasados unos minutos se comprueba el punto de sal y se deja cociendo hasta que esté a nuestro gusto.
Se cuecen en un cuenco aparte los dos huevos y se añaden, picados, cuando el plato esté terminado. 

Curiosidades y consejos:
Para que la receta sea más rápida puedes hacer el plato en la olla express. Yo lo hago de forma un poco mixta. La media hora de cocción de los garbanzos la realizo en la olla rápida pero sin cerrar, una vez que he añadido las judías la cierro y dejo que se haga todo como otros treinta minutos. Después añado las espinacas y dejo que siga cociendo de forma tradicional hasta que termino el plato.
No te he dicho nada de desalar el bacalao porque yo en esta ocasión lo tenía fresco (bueno, más bien congelado al punto de sal, en menor cantidad de la que te indico y sabiendo que sería escaso). Si utilizas el seco y salado tendrás que desalarlo primero, para ello debes ponerlo en agua al menos 24 horas antes y cambiarla cada 6 horas.
Si no se te da bien, o te resulta tediosa, la cocción de las legumbres siempre puedes usarlas ya cocidas y el tiempo se reducirá considerablemente (y, en mi opinión, la calidad también).
Para el pimiento, en vez de gastar dos mitades yo añadí entero un pimiento italiano rojo de esos que están pintones (medio verdes, medio rojos).
Y el tomate, si no quieres andar troceando ni batiendo, ni líos de esos, también puedes sustituirlo por tomate triturado.
Yo usé espinaca fresca, porque me gusta más, pero si quieres también queda rico con las congeladas.
Y, bueno, creo que no se me olvida nada... ¿tú cómo lo preparas? ¿También con garbanzos y judías? ¿Añades más cosas o quitas algo de lo que yo he mencionado? ¡Me encantaría conocer tu versión!

viernes, 26 de febrero de 2016

Bizcocho marmolado

Empecé el año con varios propósitos y estoy contenta porque, más o menos, los voy llevando adelante. Uno de ellos era recuperar mi actividad bloguera y, no es por tirarme flores, creo que voy cumpliendo. Aunque... ¡vaya!, ahora que lo pienso, ya que a nadie le amarga un dulce, bien me pudiera lanzar alguna de las rosas de regaliz que te enseñé a hacer por aquí, jejeje. :) En fin, pues volviendo al tema, que como me siento feliz, porque voy logrando objetivos, esta semana quería darme un pequeño homenaje y para ello he preparado un bizcocho marmolado, automotivador, que me ayudara a coger energía y seguir por el mismo camino. Hace tiempo que descubrí la romántica versión de 2mandarinas y no quería esperar más para elaborar la mía propia. ¿Necesitas tú también un empujoncito que te levante el ánimo? Ve poniendo a calentar el horno mientras te cuento cómo puedes conseguir un bizcocho igual que el de la foto. 


Ingredientes:
4 huevos
1 yogur natural
3 medidas del yogur de harina
1 medida del yogur de azúcar
1/2 medida del yogur de azúcar vainillado
1/2 medida del yogur de cacao en polvo
1/2 medida del yogur de aceite de oliva
1 cucharadita, de las de café, de bicarbonato
aceite de oliva (para engrasar el molde)

Preparación:
Se ponen en un bol los huevos, el yogur, la harina, el azúcar, el aceite y el bicarbonato. 
Se mezclan bien con las varillas y se reparte la mezcla en dos recipientes. En uno de ellos se añade el cacao y en el otro el azúcar vainillado. 
Se engrasa el molde con un poco de aceite y se añade la mezcla chocolateada. Después, se pone por encima la mezcla vainillada y se mete al horno durante 40', aproximadamente, a unos 160º.

Curiosidades y consejos:
Como curiosidad contarte que, aunque no es mi caso, estos bizcochos de dos colores se llaman marmolados porque sus vetas pueden recordar, obviamente, al del mármol.
Entre los consejos... además de los que te indiqué cuando publiqué la receta del bizcocho de limón, relacionados con el uso del bicarbonato, el azúcar o el aceite, decirte que si quieres conseguir una forma concreta (como es el caso del bizcocho en el que yo me inspiré) la forma obtenerla es horneando una mezcla primero, cortándola después en trozos de aproximadamente 2cm de grosor, poniéndola en el molde ocupando toda su longitud y metiéndola en el congelador. Después, cuando esté congelada, se sacaría, se añadiría la otra mezcla por encima y se hornearía nuevamente. 

¿Te apetece un trozito? Ya no tienes excusas para no prepararlo. 
¿Sueles hacerlo de otra forma? ¡Cuéntame tus trucos! Te leo durante la semana y regreso el viernes que viene. ;)

sábado, 1 de agosto de 2015

Bizcocho de cerveza negra (versión light)

¡Por fin ha llegado agosto! Y lo mejor es que parece que hoy el nuevo mes le ha dado un poco de tregua al calor así que... he pensado que si todavía no estás de vacaciones igual te apetece pasar un rato entretenido preparando esta deliciosa receta que hoy quiero compartir contigo. Se trata de una versión light del famoso bizcocho de cerveza negra (con frecuencia anunciado como "Tarta Guinness") con la que triunfé cada vez que lo preparé entre mis viejos (y añorados) compañeros de la UAM y con la que recientemente he colaborado en el segundo número de WAZO. ¡No te la pierdas y ve encendiendo el horno!



Ingredientes:
1 yogur natural
3 medidas del yogur de harina
1 medida del yogur de cacao
1 medida del yogur de azúcar
1/2 medida del yogur de aceite de oliva
3 huevos
33 cl de cerveza negra
1 cucharadita, de las de café, de bicarbonato
 aceite de oliva (para engrasar el molde)

Preparación:
Se ponen en un bol todos los ingredientes y se mezclan bien con las varillas. Se engrasa el molde con un poco de aceite, se echa la masa y se mete al horno durante 45', aproximadamente, a unos 170º hasta que veamos que está listo.

Curiosidades y consejos:
La tarta de referencia que muchos blogs mencionan es la de Trotamundos (Food and Cook) pero como habrás podido ver, en mi caso, la propuesta que yo te presento finalmente queda reducida a la famosa y sencilla receta del bizcocho del yogur. 
Si quieres hacer algún exceso te recomiendo que sustituyas el aceite por unos 125g de mantequilla. Y si te gusta el amargor de la cerveza y el cacao que vas a utilizar lleva azúcar puedes echar media medida de yogur en vez de entera.

¿Tienes ya listo tu bizcocho? ¡No te olvides contarnos qué tal te ha salido!

miércoles, 18 de marzo de 2015

Torrijas de leche

Julio sí, agosto no, septiembre sí, octubre no, noviembre sí, diciembre no, enero sí, febrero no ¿marzo? ¡Voy a sacar la margarita! [...] ¡Marzo sí! ¡Ya estoy aquí! 

En esta ocasión, como no podía ser de otra manera por las fechas que se aproximan, vengo a compartir una receta de larga tradición en España y quizá la más típica de la Semana Santa. Sí, sí, si seguro que ya sabes que voy a contarte cómo hacer unas deliciosas torrijas. ¡Ay...! Solamente con escuchar su nombre y pensar en ellas se me hace la boca agua. Y encima son tan sencillas de preparar... ¡Espero que te animes a probarlas! ¡Qué aprovechen!



Ingredientes:
Pan
Huevo
Leche
Aceite, azúcar, canela, cáscara de limón

Preparación:
Se prepara un bol de leche caliente azucarada e infusionada con la cáscara del limón y canela. Se parte el pan en rebanadas y se van empapando en la mezcla. Se pasan por huevo y se fríen en aceite bien caliente. 
Cuando están doradas se sacan, se les escurre el exceso de aceite y se colocan en una fuente. Se espolvorean con azúcar y canela.
Tostamos azúcar y cuando tengamos listo el caramelo se añade leche y se mueve hasta que se disuelva. Se rocían las torrijas y se dejan reposar en el caldo hasta que nos las queramos comer. 

Curiosidades y consejos:
En los ingredientes no he puesto cantidades porque todo depende de lo dulces o especiadas que te gusten y de las que se vayan a hacer. Si bien, es cierto que la proporción suele ser de un litro de leche por cada barra de pan. Yo gasto aproximadamente medio litro para empapar y el otro medio para disolver el caramelo.
Las especias no son del todo fijas así que, si quieres, además de la canela puedes añadir un poco de vainilla, clavo o anís.
El pan puede ser del que venden especial para torrijas, de molde para tostadas que es más gordito o, simplemente, como es mi caso, del que te haya sobrado de días anteriores. Eso sí, que no esté muy duro, porque si no se te desmenuzará al cortar las rebanadas. ¡Ah! Y si es posible búscalo del de toda la vida mejor que el pre-cocinado que con tanta frecuencia nos venden ahora.
El aceite de oliva, no lo dudes, y si es virgen extra mucho mejor. 
En cuanto al caramelo a mí personalmente me gusta tostar el azúcar pero seguro que puedes utilizar el que venden preparado 
Por último, comentarte que si quieres una versión más light hay gente que dora las torrijas en el horno y dicen que también están muy buenas. Yo no te lo puedo confirmar porque me encantan fritas y no las he probado; pero si te animas a prepararlas ya me contarás. Por aquí te dejo la versión de mi amiga Myriam que las hace así y, ya que estoy, voy a aprovechar también, por si me lee, para animarla a retomar su actividad bloguera.

domingo, 9 de febrero de 2014

Spätzle con queso (Käsespätzle)

Alemania nunca fue un país que me llamara especialmente la atención aunque hace unos años, por circunstancias de la vida, empece a tratar en España con bastantes alemanes y acabé realizando una escapada a tierras germanas gracias a la invitación que nos hizo el que hoy es un buen amigo. Debo confesar que no iba nada convencida, que me habría gustado más ir a cualquier zona de Italia, a Londres, o París, pero la verdad es que no me arrepiento nada de aquella visita y volví encantada. Ahora cuando conozco a alguien que está indeciso le animo a ir sin dudarlo. Fue un viaje espectacular (quizá en otra ocasión pueda haceros una crónica) en el que pude acercarme un poco a conocer su gastronomía típica y quedar enganchada a ella. Cada día me voy animando a preparar más platos así que creo que ha llegado el momento de abrir una sección de recetas alemanas y hoy voy a empezar compartiendo con vosotros la de lo primero que probé, el Käsespätzle. 


Ingredientes (para 4 personas):
300 g de harina
250 cc de leche (un vaso)
3 huevos
350 g de queso emmental
2 cebollas
aceite, sal, pimienta negra, nuez moscada

Preparación:
Se pica la cebolla y se pone a dorar en una sartén con un poco de aceite. A la vez vamos calentando agua con sal una olla y preparando la pasta. Para ello echamos en un bol la harina, los huevos, la leche, una pizca de nuez moscada y un poco de pimienta negra molida que mezclaremos hasta conseguir una masa homogénea no muy consistente. Cuando el agua rompa a hervir se va pasando la pasta por una especie de rallador con agujeros grandes y se deja cocer hasta que las bolitas que se van formando suban a la superficie. Una vez arriba se sacan con una espumadera y se ponen en una fuente.
El proceso a seguir a partir de ahora es de lo más sencillo... alternaremos una capa de pasta con otra de queso emmental rallado y un poco de cebolla. El calor irá derritiendo el queso y cuando terminemos estará listo para comer.

Curiosidades y consejos:
El Käsespätzle, según me contó mi amigo, es un tipo de pasta muy popular sobre todo en la zona de Baviera, y más concretamente en el distrito de Allgäu de la región de Suabia. Puede tener forma de bolitas, como las de mi foto, o ser una especie de tallarines. A mí me gusta más la primera opción y, de hecho, es lo que sale con el aparato que yo tengo (podéis ver un modelo igual que el mío en la web de Mercado Libre). 
Ellos lo preparan con un queso propio de la zona cuyo nombre nunca recuerdo pero... os aseguro que con el emmental sale igual de rico.
Si no tenéis la especie de rallador creo que podréis hacerlos con un colador o pasa-purés que tenga agujeros anchos. 
Si lo vais a comer recién hecho podéis terminar con una capa de queso y ponerlo gratinar un poco en el horno aunque a mí lo que me gusta es dejarlo enfriar y saltearlo todo después en una sartén.

domingo, 5 de enero de 2014

Roscón de Reyes

El año pasado no pudo ser y la primera receta que compartí con vosotros fue un flan de turrón, pero en esta ocasión no podía resistirme y he buscado un hueco para poder contaros cómo he preparado lo más típico en estos días: el roscón de reyes.




Es la primera vez que lo preparaba y no sabía cómo me iba a salir porque, fiel a mi costumbre, he utilizado un popurrí de recetas. Lo mejor es que he tenido suerte y al final lo peor ha sido la foto (para no variar) ya que ha salido riquísimo y, sobre todo, tierno, tanto que al sacarlo de la bandeja del horno se me ha partido un poco... La verdad es que estoy muy contenta porque sé que este año voy a comer un roscón los más libre posible de aditivos y porque ya ha pasado una de las pruebas de fuego (la valoración de la familia) con buena nota. ¡Os cuento mi versión, que no es sino una vuelta de tuerca al bizcocho del yogurt, por si queréis animaros a hacerlo!

Ingredientes:
800 g de harina de fuera 
25 g de levadura fresca
3 huevos
1 yogur natural 
100 g de mantequilla
150 g de azúcar
1 naranja
1 limón
almendra laminada
piñones
125 ml de agua
sal
1 sorpresa (dice mi padre que una muy buena sería un billete de 500€)

Preparación:
Se pone a calentar el agua y cuando esté tibia se disuelven 50ml de ésta con la levadura, se añade medio yogur y se deja reposar hasta que doble el volumen.
Del resto añadimos 25ml sobre 50g de azúcar que reservaremos para adornar al final el roscón y los otros 50ml los dejaremos hirviendo con la mitad de la cáscara de la naranja. 
Se mezclan la harina, dos de los huevos y la clara del tercero (reservando también la yema de este último para luego barnizar el roscón), el azúcar que ha sobrado, la pizca de sal, el resto del yogur, la ralladura de la cáscara del limón y la que nos ha quedado de la naranja.
Se bate la pulpa de la naranja, se pasa por el colador y se añade al agua con la cáscara de naranja. Se mezcla bien y se añade a la masa anterior. 
Por último incorporarmos también la mantequilla poco a poco y la mezcla de la levadura. Se trabaja hasta que se despegue de las manos. 
Se coloca la masa en un recipiente y se deja en un lugar templado hasta que aumente al doble su tamaño.
Se vuelve a amasar y dejamos nuevamente a reposar. Después se forma el roscón, escondemos la sorpresa, se pinta con la yema del huevo, se adorna con el azúcar humedecido que teníamos guardado, con las almendras laminadas y piñones. 
Finalmente  se mete al horno a 180º durante 30 minutos aproximadamente.

Curiosidades y consejos:
Si no tenéis calefacción y no sabéis en qué lugar templado poner la masa para que suba... yo opté por meterlo al horno a 30º simulando un ambiente algo más veraniego y parece que funcionó.


Si os gustan las frutas escarchadas podéis adornarlo con ellas, al igual que si lo preferís relleno de algo. En ese caso podéis abrirlo por la mitad y ponerle nata montada, crema pastelera, chocolate... o lo que os apetezca. A mí la verdad es que las frutas no me van nada, siempre las quito, y lo prefiero simplón para mojar con él en la leche o en un chocolate a media tarde. 

Así que, nada, ya tenéis una forma más de hacer roscones. Animaros que no es complicado y disfrutad de esta tarde de cabalgata. ¡Qué los reyes os traigan muchas cosas porque seguro que habéis sido buenos!

lunes, 25 de marzo de 2013

Milhojas de merengue

Cuando vi las propuestas de marzo para el reto de Tía Alia tuve muy claro, desde el primer momento, cuál sería mi opción. También supe pronto que iba a modificar muchas cosas con respecto a la versión dada que aquí os dejo:


Lo que más dudé es que la aventura fuera a terminar bien ya que nunca antes, a pesar de que me encantan, me había atrevido a preparar milhojas. Siempre creí que el  tema de hacer merengue era para cocinillas más avanzados que yo pero, oye, me tiré a la piscina y (cosa que siempre alegra) no salió del todo mal  así que... aquí estoy compartiendo con vosotros esta delicia. :)


¡Os cuento cómo podéis hacer unas iguales o mejores!

Ingredientes (para 4 milhojas):
1 lámina de hojaldre fresco.
4 claras de huevo
250g de azúcar
125 cc de agua
Azúcar glass y canela en polvo para adornar

Preparación:
Se pone a precalentar el horno a 180º, se estira la lámina de hojaldre y se pincha con un tenedor para que no suba mucho. Se corta en 12 trozos que sean más o menos iguales y hacen hasta que estén dorados. Después se sacan y se reservan.
Se echa el azúcar en un cazo, se cubre de agua y se pone a fuego medio para preparar un almíbar. Mientras éste se va haciendo se montan las claras a punto de nieve y una vez que estén listas se añade el almíbar poco a poco sin dejar de batir.
Una vez que tengamos hecho el merengue sólo faltaría montar las milhojas y para ello vamos poniendo las siguientes capas: hojaldre-merengue-hojaldre-merengue-hojaldre. Se adornan por encima con un poco de azúcar glass y canela.

Curiosidades y consejos:
Si queréis preparar vuestro propio hojaldre en Webos Fritos podéis encontrar una receta que no descarto probar algún día, yo está vez no he querido arriesgar tanto.
Para el merengue he tenido muy en cuenta la receta que hay en Como hacer ?ara... y prácticamente he seguido todos los consejos que daban para que saliera perfecto. ¡Os recomiendo que echéis un vistazo! Para mí el más interesante ha sido este:
"Como los huevos suelen venir de diferentes tamaños, puede ser que la azúcar indicada no sea la correcta. Por lo que se recomienda medir las claras con una taza o tarrito y luego calcular el doble de cantidad de azúcar".

miércoles, 13 de marzo de 2013

Bizcocho de limón

Después del exceso de publicaciones de finales de febrero puede daros la sensación, no poco acertada, de que el mes de marzo lo he empezado con cierta dejadez. La verdad es que el tiempo pasa muy deprisa y a veces veo que no doy a basto y se me quedan pendientes algunas cosas que me hubiera gustado sacar adelante. La semana pasada, por ejemplo, después de tener las dos propuestas preparadas, me quedé con las ganas de encontrar un rato en el que poder sentarme a redactar y participar en el concurso "Recetas con  limón" y "Recetas con Naranja" patrocinado por La fruta en casa. Había elegido para la ocasión una mermelada de naranja (estilo inglés), que viene en el libro 1080 Recetas de Cocina de Simone Ortega, y el sencillo bizcocho que hoy os dejo aquí.

Aunque yo le hago algunas modificaciones su receta es "vox populi" y seguro que muchos ya lo preparáis. Si no es así, ya sabéis... ¡esta versión no es nada complicada, no lo dudéis y animaros a hacer vuestro primer bizcocho!


Ingredientes:
1 limón
2 huevos
1 yogur de limón
3 medidas del yogur de harina
1 medida del yogur de azúcar
1/2 medida del yogur de aceite de oliva
1 cucharadita, de las de café, de bicarbonato
aceite de oliva (para engrasar el molde)
azúcar glass (para adornar)

Preparación:
Se ponen en un bol la ralladura y el zumo del limón junto al resto de los ingredientes. Se mezclan bien con las varillas. Engrasamos el molde con un poco de aceite, echamos la masa y se mete al horno durante 30' aproximadamente, a unos 180º. Una vez que lo tengamos se saca y se espolvorea con un poco de azúcar glass.

Curiosidades y consejos:
Nunca he tenido problemas con él pero si no os fiáis del bicarbonato podéis sustituirlo por un sobre de levadura.
En la mayoría de las versiones utilizan 3 huevos. Yo al principio lo hacía así hasta que un día eché únicamente 2, porque eran los que me quedaban, y casi me gustó más. Por eso, desde entonces, suelo usar esa cantidad.
Si eres goloso con 1 medida de azúcar puede quedarte soso, utiliza 2 que también suelen ser las que recomiendan.
En cuanto al aceite... también puedes usar el de girasol si crees que el de oliva te va a resultar un poco fuerte porque esto es como los colores: cuestión de gustos.

domingo, 6 de enero de 2013

Flan de turrón

La verdad es que, dada la fecha en la que nos encontramos, me hubiera gustado animarme a preparar un roscón de Reyes y haber compartido con vosotros la experiencia pero... al final no he tenido tiempo. ¡Lo siento! 2013 ha llegado con demasiados eventos sociales y estoy parando poco en la cocina así que he tenido que optar por traeros esta sencilla receta que puede veniros bien para gastar las sobras de turrón, si aún no sabíais que hacer con ellas.


Ingredientes:
1/2 litro de leche
4 huevos
150 gramos de turrón de Jijona (el blando)
5 cucharadas grandes de azúcar
2 cucharadas grandes de azúcar vainillada
caramelo

Preparación:
Se pone la leche a calentar y mientras tanto pasamos por la batidora el turrón previamente desmenuzado, con el azúcar (los dos tipos) y los cuatro huevos. Antes de que la leche hierva se retira y mezclamos todo moviendo bien. Una vez que lo tengamos se echa en el molde donde queramos cuajarlo (o los moldes si habéis optado por hacerlo en recipientes individuales como fue mi caso) habiendo puesto previamente caramelo en el fondo de éste. Yo, por comodidad y ahorrar algo de tiempo, utilicé del que ya venden hecho pero si os veis con ganas os animo a prepararlo porque no es difícil y siempre será mejor. Por último lo metemos en el horno al baño María, a 170º aprox. durante unos 45 minutos (más o menos), y cuando esté listo lo sacáis, se deja enfriar y listo para comer o guardar en la nevera si queréis consumirlo en otro momento.

Curiosidades y consejos:
Si no os gustan las cosas muy dulces podéis echar únicamente el azúcar vainillada y si sois unos grandes aficionados a este tipo de turrón (no es mi caso) os recomiendo utilizar 300g del mismo (suele ser una tableta entera).