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miércoles, 26 de noviembre de 2014

Arroz caldoso con frutos del mar

Llegué en septiembre con muchos propósitos pero es evidente que igual que aparecí me volví a ir. Lo malo no es que haya estado más de dos meses sin publicar nada por aquí sino que casi ni he encontrado tiempo (y cuando lo he tenido me han faltado las ganas) para meterme en la cocina a "cacharrear". ¿Y lo peor? Que no ha sido lo único que he descuidado.  :(

En fin... que espero que esto haya sido un error de organización, una mala racha, o llámese como se quiera, y hoy que estoy por aquí no me enrollaré más y voy a aprovechar para compartir con vosotros este delicioso arroz caldoso que, dicho sea de paso, además de estar convirtiéndose en una de mis especialidades es un plato antiresfriados creo que muy acertado para la época en la que nos encontramos. ¡Espero que os guste!


Ingredientes (para 6 personas):
6 tacitas (de las de café) de arroz
1 kg de sepia
1 kg de langostinos crudos
1 kg de mejillones
1 vaso de tomate triturado
1 cebolla grande
2 dientes de ajo
1 chorreón de vino blanco
aceite, pimienta negra y azafrán.

Preparación:
Se limpian los mejillones, se hacen al vapor (podéis ver la receta aquí) y se reservan. 
Se limpian los langostinos y con las cabezas y las cáscaras se prepara un fumet. 
Se pica la cebolla, se añade un poco de pimienta negra molida y se pone a sofreír junto con el ajo picado. 
Se trocea la sepia en tiras y se agrega. Se saltea un poco y se incorporan unas hebras de azafrán y el arroz que tostaremos un poco. Se riega todo con un chorreón de vino blanco y se deja evaporar. 
Se pone el vaso de tomate triturado y cuando se haya absorbido se vierte (midiéndolo con la tacita de café del arroz) el fumet junto con el caldo de cocer los mejillones. Si hiciera falta completaríamos con agua hasta alcanzar el doble y un poco más de cantidad de líquido que de arroz. 
Se deja cocer y cuando esté casi en su punto se añaden los langostinos y los mejillones. 
Se aparta del fuego y se deja reposar un par de minutos antes de servirlo. 

Curiosidades y consejos:
La sepia puede sustituirse por unos calamares, anillas o tiras de pota, es cuestión de gustos. Eso sí, que esté todo bien limpio antes de usarse.
El fumet que yo preparo debo confesar que es bastante pobre porque únicamente lo hago con los langostinos pero sale rico. No obstante, si queréis algo con más sustancia podéis preparar uno con restos y espinas de algún otro pescado (como merluza) y alguna verdura. Si no... también podéis añadir caldo preparado o una pastilla de concentrado (yo es que no utilizo ese tipo de productos, prefiero mi fumet pobre).
La cocción de arroz dependerá del tipo que utilicéis, yo uso el intregral y necesita como unos 25 -30 minutos.
Esta receta también puede prepararse con el arroz seco y "blanco" (sustituyendo el azafrán por perejil) acercándonos así más a la versión original que puede localizarse formando parte de un menú antiresfriados publicado en la revista Cocina Fácil, nº 48 (2001), p.61 y del que ya compartí en otra ocasión la Ensalada de aguacate y cangrejo.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Mejillones "a la suegra"

Aún sigo recordando mis días por Galicia y lo bien que se comía por allí. Debo reconocer que con frecuencia me da nostalgia, lo pasé tan bien esa semana... y supongo que si hoy, a pesar de que hace poco os conté cómo preparaba mejillones al vapor, os traigo otra sencilla y rica forma de comerlos no os resultará extraño. Esta versión es la que más le gusta a mi chico porque así es como los hace su madre (de ahí el título de esta entrada). ¡Os cuento!
Ingredientes:
1kg de mejillones
agua
vino blanco
pimienta blanca
laurel
ajo
100g aprox. tomate frito
1 cebolla

Preparación:
Por un lado limpiamos los mejillones y los echamos en una cacerola con un chorrito de agua, un pelín de vino blanco, unas bolitas de pimienta, una hoja de laurel y un ajo. Se tapa y se pone a fuego bajo durante unos 5-10 minutos hasta que veamos que se han abierto.
Por otro picamos una cebolla, la sofreímos y añadimos el tomate frito y un poco del caldo de cocer los mejillones. Dejamos que reduzca un rato y una vez que tenemos todo listo se quita una de las dos conchas de los mejillones, se les pone un poco de la salsa y se van colocando en un plato. Cuando terminemos de ponerlos estarán ¡LISTOS PARA COMER!

Curiosidades y consejos:
Si algún mejillón no se abre al cocinarlo desecharlo.
Podéis usar tomate frito casero (aunque en esta ocasión no fue mi caso) porque quedarán mucho mejor, si no sabéis cómo hacerlo en el blog Ca Geles encontraréis una receta estupenda.
Este plato se puede comer tanto recién hecho como frío al día siguiente, de cualquiera de las dos maneras estará rico.

miércoles, 12 de junio de 2013

Mejillones al vapor

¡Madre mía! Ya es miércoles y todavía no he publicado a pesar de que mi propósito era hacer una entrada semanal... menos mal que esta vez, a pesar de que Junio se me ha presentado casi igual de ajetreado que el mes pasado, no quiero desaparecer. Así que, nada, no me enrollo y voy al grano. Hoy, con vuestro permiso, tiraré de archivo para rescatar un plato que ya publiqué como una nota en mi facebook antes de empezar esta andadura bloguera y, como veréis, además de ser ligero es muy sencillo de preparar. Se trata de los típicos mejillones al vapor y, seguramente, lo que menos os guste (sin tener en cuenta la foto que acompaña este post), será limpiar los bivalvos, jejeje.



Ingredientes:
1kg de mejillones
agua
vino blanco
pimienta blanca
laurel
ajo
limón

Preparación:
Limpiamos los mejillones y los echamos en una cacerola con un chorrito de agua, un pelín de vino blanco (si es medio decente mejor porque así luego podéis usarlo para acompañar el plato), unas bolitas de pimienta blanca, una hoja de laurel y un ajo. Se tapa y se pone a fuego bajo durante unos 5-10 minutos hasta que veamos que se han abierto.Una vez que están listos se quita una de las dos conchas y se van colocando en un plato. Los regamos con un poquito del caldo que tenemos (el resto puede congelarse para preparar alguna otra cosa), exprimimos por encima un poco de limón y... ¡LISTOS PARA COMER!

Curiosidades y consejos:
Si algún mejillón sigue cerrado una vez cocinado no lo intentéis abrir, tirarlo directamente que por algo se habrá quedado así.
El ajo puede sustituirse por ajo granulado o en polvo que se echará cuando los mejillones estén en el plato.
En vez de limón se puede usar aderezo aunque es posible que no quede tan rico, esos productos siempre tienen un sabor un tanto artificial.