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miércoles, 27 de abril de 2016

Zaalouk

Lo sé... el viernes pasado posiblemente me estuviste esperando y al final no llegué. Por eso voy a intentar compensarte y esta semana te voy a dejar doble publicación. Hoy, aprovechando que cada vez falta menos para el primer aniversario de WAZO, vengo a compartir contigo lo esencial de una riquísima receta marroquí que envié para colaborar en WAZO Magazine 6. ¡Espero que te guste! Y te animo a que te des una vuelta por su web y, ¿por qué no?, te inscribas también en el Simposio Internacional de Innovación, Comunicación y Cultura que han organizado y al que yo me voy a quedar con ganas de ir.


Ingredientes (para 2 personas):
1 berenjena grande
5 tomates
2 dientes de ajo
Aceite, perejil, cilantro, comino, pimentón dulce, limón, sal, pimienta negra.

Preparación:
Se lavan las berenjenas y se cortan en dados de un centímetro. Se ponen a cocer en agua hirviendo con sal durante 15 minutos. Cuando estén listas se sacan y se dejan escurrir.
Se trituran dos de los tomates y se reservan.
Mientras se cuece la berenjena se pone a calentar un poco de aceite en una sartén. Cuando empiece a humear se añaden tres tomates pelados y troceados, el ajo pelado y picado, el perejil y cilantro fresco, el comino en polvo, pimentón dulce, un chorro de zumo de limón, sal y pimienta negra.
Se sofríe durante cinco minutos, sin dejar de mover y se añaden después, a la sartén, la berenjena y el tomate triturado. Se rectifican la sal y las especias, si fuera necesario, y esperamos que se termine de hacer.

Curiosidades y consejos:
El Zaalouk, al parecer, también se llama caviar de berenjenas y, si quieres, puedes añadirle unas aceitunas negras. 
Es posible tomarlo tanto frío como caliente y quizá te recuerde bastante a nuestro pisto, seguramente porque estamos más cerca de esta cultura de lo que muchas veces imaginamos.
Suele presentarse como un acompañamiento y yo te recomendaría que lo fuera, por ejemplo, de unos ricos pinchos morunos. ¿Y de postre? Si tienes alguna propuesta déjame un comentario con ella e intento prepararla. ;)

martes, 8 de julio de 2014

Pinchos Morunos

Que el buen rollo y la amistad entre los músicos de la orquesta Vicente Aleixandre es una seña de identidad del grupo no es ningún secreto. Y a partir de ahora tampoco lo será la receta de los pinchos morunos que, de vez en cuando, me gusta preparar porque siempre triunfan. De hecho el otro día quise llevarlos a la barbacoa que celebramos para ir dando la bienvenida a las vacaciones que nos tomaremos en breve y, una vez más, las felicitaciones estuvieron presentes y el querer saber cómo los preparaba también. Así que... ¿para qué esperar más? Con permiso de mi querida amiga Hali, la maestra en cocina árabe que me cedió la receta que yo tomo de referencia y a la que quiero dedicarle esta entrada, aquí os cuento cómo podéis preparar unos pinchos morunos de verdad, con carne de ternera, y que nada tienen que ver con esos de cerdo híper-especiados que venden por ahí (en versión amarilla o roja).


Ingredientes (para 20 pinchos):
1,5 kg de carne de ternera 
2 cebollas
cilantro, pimienta negra, sal, cominos, cúrcuma, jengibre, pimentón, aceite de oliva virgen

Preparación:
Se coloca la carne salpimentada, cortada previamente en dados, en un bol.
Se pican muy finamente las cebollas y se añaden. Se mezcla bien con la carne.
Se incorporan el cilantro picado, las especias y el aceite. Se remueve todo para que se impregne la carne con las especias.
Se tapa el bol y se deja macerar la carne de un día para otro.
Cuando llegue el momento de hacerlos... se insertan en los pinchos y se colocan en la parrilla.

Curiosidades y consejos:
La carne que yo compré era de la zona de la aleta y los trocitos los hice a mi gusto pero si estáis ocupados o preferís coger algo ya preparado también pueden serviros las bandejas de carne para guisar que tienen en muchos supermercados.
No puedo dar la cantidad de las especias porque suelo ponerla a ojo pero si añadís por intuición y gusto seguro que os salen de vicio. En mi caso, por ejemplo, el pimentón y el jengibre son los que menos presencia tienen.
Mientras tengo macerando la carne vuelvo a removerla bien de vez en cuando.
Cada vez echo menos sal (alguna vez no he puesto nada) porque me da la sensación de que así luego pierden más agua al hacerlos. Podéis omitirla y añadirla una vez hechos.
Si vais a hacer los pinchos en casa y no en una barbacoa podéis dejar los trozos de carne sueltos y freírlos en la plancha, la sartén o asados al horno (sin aceite porque ya llevan el del adobo).