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viernes, 29 de septiembre de 2017

Pimientos del piquillo rellenos de quinoa y chutney de mango

¡Feliz viernes! Ya estoy aquí. Disculpa mi ausencia la semana pasada, cambié el ordenador por una agradable excursión, con la Parroquia de San Pascual, a la exposición de las Edades del Hombre en Cuéllar. Y en un principio me daba pena irme y saber que seguramente no tendría tiempo para publicar; pero, sin embargo, se me fue rápido ese sabor agridulce porque la visita estuvo genial. ¡Te animo a que organices una escapada y, si vas antes del 12 de noviembre, te acerques a visitar Reconciliare y el pueblo!

Ay... la reconciliación y el perdón... creo que este septiembre ha sido el tema del que más me han hablado y sobre el que más he reflexionado (y sigo pensando en ello). Escribía sobre este asunto para otro blog (puedes ver aquí la entrada) y para octubre creo que voy a retomarlo abordándolo desde otra perspectiva. Mientras, hoy, me voy a quedar por aquí compartiendo alguna nueva receta. 

¿Qué? ¿Te empezaba a oler esto a nueva entrada "mística" (como la publicación de principios de mes),  y estabas pensando ya dejar la lectura? ¡Tú verás! Aquí hoy a lo que más olerá será a especias y si no sigues ¡te vas a perder estos ricos pimientos del piquillo rellenos! (Se ve que todavía mantengo vivo el recuerdo de mi camino de Santiago por tierras navarras y sigo buscando productos de la tierra).


Ingredientes (Para 2 personas):
8 Pimientos del piquillo
1/2 vaso de quinoa
1 cebolla
1 mango
sal, vino blanco, vinagre balsámico, azúcar moreno, jengibre, pimienta, canela, cardamomo y clavo, coco rallado *.

Preparación:
Lo primero que debes hacer es poner una olla con agua y sal a calentar para cocer la quinoa. Se hace igual que si fueras a cocer pasta o arroz pero lavándola bien antes.
El tiemplo de cocción suele ser unos 15 minutos así que mientras tanto aprovecha para trocear la cebolla y ponerla a pochar en una sartén.
Y ahora que ya está todo en marcha vamos a por el chutney de mango, ese del que asusta más el nombre que otra cosa. No te agobies que no deja de ser una mermelada especiada.
Pon al fuego un cazo con un chorrito de agua, uno de vino blanco, uno de vinagre balsámico, azúcar moreno, jenjibre, pimienta, canela, cardamomo y clavo. Pela el mango, córtalo en daditos y añádelo. Deja que hiervan hasta que vaya espesando.
Cuanto tengas todo listo mézclalo y rellena con ello los pimientos.
Finaliza el plato poniendo un poco de balsámico y coco rallado para decorar.
 
Curiosidades y consejos:
Para el relleno, si quieres, puedes usar arroz o cous-cous pero yo te recomiendo la quinoa por varias razones. La primera porque es un alimento muy rico en proteínas (contiene los 8 aminoácidos esenciales que se necesitan para su formación); después, porque también es buena fuente de fibra, hierro y magnesio; eademás porque no contiene glutén y eso también lo hace apto para celiacos; y, finalmente, porque tiene un sabor y una textura muy agradables. ¡Pruébala! 
Para cocinarla antes debes lavarla bien con un colador, de forma que el agua pueda correr y llevarse la saponina (una sustancia que recubre la semilla, le proporciona un sabor amargo y puede ser tóxica).
Para el chutney prefiero no darte medidas de azúcar ni especias. Ponlas tú a tu aire y acentúa el sabor de aquello que te guste más. Y si alguna de las especias que yo he utilizado no te gustan, o no las tienes en casa, prueba a sustituirla por otra cosa y luego me cuentas.
Mi pimienta fue una mezcla de blanca, negra, verde y rosa. 
El vino blanco que suelo usar es fino.
El balsámico, si te apetece, puedes utilizarlo de frambuesa (aunque sea para decorar nada más).
El coco rallado es algo opcional y perfectamente puedes omitirlo. Yo solamente lo utilicé al final pero puedes poner otras cosas como, por ejemplo, unos daditos de mango que hayas reservado previamente.
Y ahora, dime, ¿te atreves con estos pimientos? ¡Cuéntame después qué te parecen! Yo me despido por hoy y espero volver pronto.

viernes, 7 de octubre de 2016

Pimientos del piquillo con ventresca

Así de simple. Hoy toca receta rápida de preparar pero no por eso menos rica. Mientras te voy contando mis andanzas por tierras navarras (la semana que viene me gustaría hacer una nueva parada) voy degustando también productos de la zona y he pensado que estaría bien ir compartiendo algunas de las cosas que preparo. Por eso sus famosos pimientos han sido mis elegidos esta semana.

Los pimientos del piquillo de Lodosa son los que mayor fama tienen. Proceden de una variedad autóctona de planta y son recolectados manualmente para después asarlos, y envasarlos de forma que, por último, podamos disfrutarlos. Su textura y su intenso sabor hacen la delicia de nuestros paladares, incluso hasta cuando se preparan de una forma tan sencilla como la que te traigo. ¿Te apetece una tapita igual que la mía? ¡Mira que fácil es conseguirla!

Pimientos del Piquillo de Lodosa con Ventresca


Ingredientes:
Pimientos del piquillo
Ventresca
aceite de oliva y ajo

Preparación:
Se pelan los ajos, se laminan y se doran con un poco de aceite en una sartén. Se añaden los pimientos, cortados en tiras, y se les da unas vueltas para que se mezclen los sabores. Se añade ventresca a gusto y se disfrutan.

Curiosidades y consejos:
No te pongo cantidades pero calcula 2-4 pimientos por persona. Yo te recomiendo que hagas todo el tarro y si te sobran puedes ir usándolos para acompañar otros platos. La ventresca la pones en lo que te vayas a comer en el momento.
Combinan con un montón de alimentos, por lo que puedes utilizarlos como guarnición de pescados, carnes, o echarlos al arroz. Además también resultan deliciosos revueltos, o rellenos si tienes ganas de entretenerte un poco más.
Puedes servir esta tapa en un platito o, si te apetece más, en unas rebanaditas de pan tostado o tartaletitas. Si optas por esto último en vez de tiras yo trocearía en cachitos más pequeños los pimientos y la ventresca. ¡Ah! Y también sustituir la ventresca por atún.
Como curiosidad informarte de que los pimientos del piquillo, además de tener pocas calorías y bastante fibra, son ricos en carotenos, potasio y fósforo.
Y si los quieres originales... fíjate bien en su etiquetado porque no todos tienen la denominación de Lodosa.

¿Qué me dices? ¿Los vas a probar? ¿Cuál es la forma en la que más te gustan a ti? Si son rellenos no olvides dejarme en un comentario tu sugerencia que quiero hacerlos pronto así.