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viernes, 1 de diciembre de 2023

Tarta de queso Afuega´l Pitu con miel de romero

Estaba por casa con la guitarra y me he cuestionado: "¿venzo la pereza y publico en el blog, como tenía pensado, o lo dejo para otro día?" Y acto seguido me he acordado de la entrada en la que hablaba de los ángeles y demonios, de los pares de opuestos con los que debemos lidiar cada día en un montón de ocasiones  (si quieres puedes releerla por aquí) y me he dicho: "venga, sé diligente y aprovecha el tiempo, que hay gente a la que le dijiste que publicarías la receta de la tarta de queso Afuega'l Pitu y están pasando los meses y el asunto sigue en compás de espera". Y, nada, como ves al final estoy por aquí. :)

Te cuento sin demora porque tengo poco tiempo. ¡Verás que fácil es! 


Ingredientes:

4 huevos 

medio litro de leche

300g de queso Afuega'l Pitu

azúcar y miel de romero


Preparación:

Desmigas el queso. Bates los huevos. Pones azúcar a la leche y mezclas todo.

Cubre de miel el fondo del molde en el que quieras cuajar la tarta y luego echa la mezcla en él.

Por último lo cuajas al baño María. 


Curiosidades y consejos:

No te he puesto medida de azúcar para que puedas ponerla a tu gusto, a mí casi siempre me dicen que dejo las cosas sosas. 

Si en vez de miel de romero la quieres normal, o el típico caramelo, sustitúyelo sin problema.

Si no sabes cómo es cuajar al baño María aquí te lo cuento: prepara una cacerola con un poco de agua, la suficiente como para que tengas durante toda la cocción y no se te queme la cacerola pero no tanta como para que te entre en el molde cuando lo incorpores y eche a hervir. Finalmente, depositas el molde y lo pones al fuego hasta que la tarta cuaje.  

También puedes cuajarla al baño María en el horno. El proceso es el mismo pero, si quieres leerlo, te lo  cuento por esta receta de flan de turrón.

¡Cuídate mucho! ¡Endúlzate la vida! Y puede que volvamos a vernos pronto.

viernes, 15 de enero de 2021

Bizcocho de calabaza, nueces y canela

El tiempo pasa volando. Hace más de dos meses compartí por Twitter la foto de un bizcocho de calabaza, nueces y canela que preparé un domingo para merendar y, como soy mujer de palabra aunque llegue con retraso, hoy quería compartir por aquí la receta. 

La propuesta es ideal para los días de otoño pero estoy segura de que te gustará en cualquier momento del año. Si te das cuenta es un versión de la famosa receta del bizcocho de yogur, un poco modificada (a mi aire).

Ingredientes:

1 rodaja de calabaza cacahuete
1 yogur natural
3 medidas del yogur de harina
1 cucharadita de las de café de bicarbonato
2 medidas del yogur de azúcar
1/2 medida del yogur de aceite de oliva
3 huevos
nueces y canela
zumo de medio limón
aceite de oliva para engrasar el molde 

Preparación:
Se pica la calazaba y se pone en un bol junto a todos los ingredientes. Se mezcla todo bien con las varillas. Engrasamos el molde con un poco de aceite, echamos la masa y se mete al horno durante 30' aproximadamente, a unos 180º.

Curiosidades y consejos:
Mi rodaja de calabaza sería de unos dos dedos de ancha pero si te parece mucho puedes poner el trozo más pequeño o, si te gusta pesarlo, quiero recordar que había recetas en las que ponían que la cantidad eran 300g aunque lo mío seguramente sería menos (quizá la mitad).
Puse la calabaza picada y cruda aunque también puedes hacerla al vapor y ponerla así. Lo que no te recomiendo es que la cuezas ni uses calabaza descongelada porque coge demasiado agua y puede que no te suba el bizcocho.
La cantidad de nueces y la canela también puedes ponerla a tu gusto o no añadirlas si no te gustan.
El limón no hace falta que lo exprimas, echa el chorreón de zumo apretándolo con la mano.
Y, por último, el aceite puedes sustiuirlo por el de girasol si te gusta más. 
Como ves,,, no soy de las que van midiendo todo al detalle, me gusta improvisar y a veces no tengo éxito pero en esta ocasión sí y eso que llegué a dudar pero por temas de la temperatura del horno. Por cierto, tú pon la que uses siempre en el tuyo y si te vas a iniciar casi mejor prueba a 170º aunque tardes algo más, no todos calientan igual. Eso sí espera por lo menos la media hora para abrir y mirar cómo va. 
 
No sé si regresaré pronto por aquí... estoy pensando que quizá podría hacerlo una vez al mes pero no lo sé. Por si acaso no lo hago y no quieres perderte las futuras publicaciones suscríbete al blog. :)
 

lunes, 19 de diciembre de 2016

Bizcocho de coco

Supongo que si te digo que estas últimas semanas no he podido publicar porque no he parado con eventos y encuentros varios lo vas a entender perfectamente. ¿Acaso tú no tienes la sensación de que en estas fechas te falta tiempo? Publiqué durante el puente de la Inmaculada mi última parada Navarra con una propuesta para que te fueras de escapada; pero yo aproveché esos días para quedarme en casa y hacer un montón de cosas. No te voy a contar a qué me dediqué porque se llevaría publicación y media. Hoy, mejor, quiero aprovechar para compartir contigo una receta de esas que seguro puedes llevar a alguna reunión de las muchas que se hacen estos días. ¿Te apetece un trocito de bizcocho de coco? Junto a unos churros caseros puede ser ideal para mojar en un buen chocolate caliente alrededor de una mesa junto a un grupo de amigos.

Bizcocho de Coco - Cosas de MaGo

Ingredientes:
3 huevos
1 yogur de coco 
3 medidas del yogur de harina
1 medida del yogur de azúcar
1 medida del yogur de coco rallado deshidratado
1/2 medida del yogur de aceite de coco
1 cucharadita, de las de café, de bicarbonato
aceite de coco (para engrasar el molde)

Preparación:
Se ponen en un bol los huevos, el yogur, la harina, el azúcar, el coco rallado, el aceite y el bicarbonato. 
Se mezcla todo bien con las varillas, se engrasa el molde con un poco de aceite y se añade la mezcla. Después se mete al horno unos 35, aproximadamente, a unos 170º.
Cuando lo saques ponle un poco más de coco rallado por encima para adornar.

Curiosidades y consejos:
Quizá lo más curioso que pueda contarte de esta receta es que yo compré el aceite de coco para utilizarlo como hidratante corporal pero, como el mío es comestible, a veces lo estoy usando en alguna receta (si te apetece puedes echar un vistazo a las tortitas americanas en las que también lo puse).
Ahora, con el frío, el aceite de coco solidifica. Yo no me he molestado mucho en subirle la temperatura para licuarlo, he rascado con la cuchara y he llenado la media medida del yogur.
Si no tienes este aceite puedes usar el de oliva o de girasol y, si quieres, el yogur de coco puedes cambiarlo por uno natural. Eso sí, que sepas que de serie el bizcocho no es que tenga un sabor potente a coco (bueno, a mí realidad es que me parece una fruta un poco insípida) y con estos cambios perderá aún más.
Si eres goloso y te gustan las cosas dulces ponle por lo menos otra medida más de azúcar.
Y yo no lo he hecho pero se me está ocurriendo ahora... ¿qué te parece si te propongo bañar los trozos de bizcocho en chocolate fundido y una vez solidificado ofrecerlo en casa a modo de coquitos bizcochados de Navidad? En este caso no los acompañes con más chocolate sino un buen café con leche o una infusión, jejeje.
¡Si lo haces no olvides contarme cómo quedó! Y si además tienes un blog y lo publicas deja por aquí un enlace para que pueda pasarme a verlo.
¡Feliz semana! Intentaré regresar este viernes pero, por si acaso no llegara a tiempo con el jaleo de las fiestas... ¡Feliz Navidad también!

viernes, 16 de septiembre de 2016

Tortitas Americanas Veganas

Aquí estoy una semana más y... ¿qué crees que traigo hoy? Pues seguramente nada de lo que podrías esperar. No vengo con una valoración de las fiestas de Aranjuez en las que te invitaba a participar a la vuelta de mi descanso (eso lo dejo mejor para los políticos); no vas a poder descubrir todavía la segunda parada de mis vacaciones por tierras Navarras (aunque te prometo que llegará pronto y te doy una pista del siguiente destino: sus encierros son muy famosos); no he preparado una receta salada (que es lo que correspondería después de la macedonia que compartí en agosto) pero sí he estado cocinando, con todo mi amor, una buenísima propuesta dulce.

¿Te imaginas poder disfrutar con unas ricas tortitas americanas sin harina, sin huevo y sin leche? Si no lo ves posible sigue leyendo que igual te interesa mi publicación de hoy. ¡Mira qué delicia! Y te voy a contar ahora mismo cómo puedes hacer unas iguales en casa.

tortitas americanas sin huevo, leche ni harina

Ingredientes (para dos personas):
1 vaso de copos de avena
1 vaso de agua
2 plátanos
2 cucharadas de cacao en polvo *
aceite de coco, canela y azúcar (o sirope de ágave)

Preparación:
Se ponen los copos de avena, el agua, los plátanos, el cacao, la canela y el azúcar (o sirope de ágave)  en el vaso de la batidora. Se bate todo hasta obtener una masa que no debería ser ni excesivamente espesa ni demasiado líquida.
Una vez listo se pone a calentar un poco de aceite de coco en la sartén y, cuando esté humeando, se añade la cantidad necesaria de mezcla como para forma una tortita de medio centímetro de ancha. Se dora por las dos caras y se pasa a hacer lo mismo con las siguientes.
Cuando tengas todas puedes degustarlas.
 
Curiosidades y consejos:
El cacao en polvo es opcional, puedes no ponerlo. Yo te lo recomiendo si te gusta el chocolate.
No te digo cantidades de canela y azúcar porque prefiero que lo añadas a tu gusto. ¿Por qué? Porque dependerá de tu versión. Si usas cacao y es puro deberías poner más que si lo utilizas con azúcar añadido. Si no te gustan las cosas muy dulces y no has puesto cacao puedes, incluso, hacerlas sin azúcar porque el plátano ya endulza (yo las hago así).
Si te apetece puedes poner un poco de azúcar vainillado por encima, como hice yo en las de la foto y que me parecieron ideales para desayunar junto a una buena raja de melón y un zumo de naranja.
¡Ahh! Y si lo del aceite de coco te parece demasiado exótico y no tienes a mano puedes sustuirlo por aceite de oliva o girasol si el anterior te parece muy fuerte.

Si las pruebas igual casi te van a gustar más que las convencionales. Solamente sea porque te van a engordar menos. :)

Y ahora... dime, ¿cuántas tortitas americanas veganas te vas a preparar?

viernes, 12 de agosto de 2016

Macedonia de frutas

Sé que cada año se nota un poco menos pero se puede seguir diciendo que en agosto se paraliza todo. Sales a la calle y los negocios que no han cerrado por la crisis lo están por vacaciones. Llamas a los amigos y tienes a la mitad fuera disfrutando de unos días de descanso de mar o montaña, en España, en la otra punta del mundo o, los más afortunados, en plan Willy Fog. ¿Y sabes qué? Que yo también tengo ganas de desconectar y por eso hoy vengo a dos cosas: la primera de ellas a compartir una sencilla y sana receta; y la segunda a avisaros de que voy a echar el cierre a este invento durante unas semanas pero que tengo intención de regresar en septiembre. Voy a ver qué puedo hacer, intentaré descubrir algún lugar exótico para contaros la experiencia a la vuelta y si veo que la cosa no cuaja me quedaré disfrutando del verano arancetano porque en casa vagueando también se está muy bien.

Y dicho esto, voy al grano. ¿No tienes ganas de merendar? ¡Mira que rica propuesta!


Ingredientes (para 2 personas):

3 Naranjas
1 Kiwi
Piña
Fresón
Papaya
Preparación:

Se saca el zumo de las naranjas.
Se trocea la fruta. 
Se mezcla todo
Se disfruta.
Curiosidades y consejos: 
Esta receta puedes personalizarla con cualquier fruta que tengas a mano y podríamos decir que es una versión de primavera/verano. En invierno yo suelo poner plátano, pera, mandarina... añade lo que te apetezca, esto es un todo vale.
De algunas cosas no pongo cantidades porque echar todo sería demasiado. Mi consejo es que las pongas a ojo porque nadie mejor que tú controla cuánto puedes comer.
Si no tienes naranja puedes añadir un poco de zumo de naranja de brik, yo suelo tener por casa de los que pone que son de naranjas exprimidas y no empeora mucho.
Si la piña es de lata puedes añadir un poco del caldo. Y en mi caso la compro de la que es sin azúcares añadidos, solamente la piña y su jugo.

Y ahora que ya sabes cómo preparar una sana merienda prepara un tupper y compártelo con la gente que tengas cerca allí donde quiera que estés. ¡Nos vemos muy pronto!

viernes, 27 de mayo de 2016

Milhojas de queso fresco con plátano y kiwi

La semana pasada ya te comenté que pronto llegaría esa receta dulce que hacía tiempo no publicaba y... hoy es el día en el que vengo a compartirla contigo. Eso sí, antes de seguir contándote qué traigo deja que le dedique esta publicación a una buena colega de cursillos pre-matrimoniales que me pidió un postre sin gluten y yo le dije que, sin problema, preparía alguna encantada. ¡Marta, ahora tienes que ponerte manos a la obra e invitarme un día a merendar! Jejeje. :-)

Pues eso, que teniendo en cuenta que no quería dejar caer en saco roto la promesa que hice de colgar un postre sin gluten y que, además, están a punto de comenzar las fiestas de Aranjuez, ayer volvió a iluminarme mi virgen del Rocío y aprobé un examen que casi daba por perdido y la semana que viene seré un año más vieja. ¿Cómo me iba a quedar sin una merecida celebración? No, no, no, no, no. Me niego a dejar pasar la posibilidad de ser feliz por un instante disfrutando de estas ricas milhojas de queso fresco con plátano y kiwi. ¡Anímate a probarlas!



Ingredientes (para 2 personas):
250g de queso fresco
2 plátanos
1 kiwi
limón, azúcar y canela

Preparación:
Se escurre el queso de su suero y se parte en lonchas de medio centímetro aproximadamente.
Se lleva a ebullición medio vaso de agua con dos cucharadas soperas de azúcar y un chorreón de jugo de limón.
Se parten los plátanos en rodajas, se espolvorean con canela y se ponen a cocer durante unos dos minutos mientras se remueven. Cuando estén listos se escurren y se reserva el almíbar.
Se monta el postre alternando capas de queso y plátano, se termina con una de queso y se decora con el kiwi que previamente habremos troceado.
Cuando se vaya a servir, se reduce el almíbar reservado y se rocía la milhoja con él.

Curiosidades y consejos:
La receta original puedes encontrarla en la revista Cocina Fácil, nº 209 (2015), p.16.
Sé que yo he querido ser fiel y he preparado el postre con queso fresco pero te animo a que lo sustituyas por un queso tierno. Creo que el resultado será mejor porque va a soltar menos suero y puede que hasta le aporte algo más de sabor.
Si te apetece puedes sustituir el kiwi por otras frutas o alternar varias.
Esta receta es apta para celiacos porque no contiene gluten pero, yendo a lo que a mí me preocupa, quizá no sea tan buena para mejorar la endometriosis porque contiene azúcar y lácteos. Tengo en mente una versión vegana que también debe estar de miedo. Espero hacerla realidad pronto. ¿Y tú? ¿Te animas a improvisar una milhojas frutal? ¿Compartes tu resultado conmigo o me cuentas qué cambiarías? Espero tus comentarios y no sé si nos veremos el próximo viernes porque tengo jaleo. Si no llego a tiempo regreso siete días más tarde.

¡Vive con alegría!

viernes, 26 de febrero de 2016

Bizcocho marmolado

Empecé el año con varios propósitos y estoy contenta porque, más o menos, los voy llevando adelante. Uno de ellos era recuperar mi actividad bloguera y, no es por tirarme flores, creo que voy cumpliendo. Aunque... ¡vaya!, ahora que lo pienso, ya que a nadie le amarga un dulce, bien me pudiera lanzar alguna de las rosas de regaliz que te enseñé a hacer por aquí, jejeje. :) En fin, pues volviendo al tema, que como me siento feliz, porque voy logrando objetivos, esta semana quería darme un pequeño homenaje y para ello he preparado un bizcocho marmolado, automotivador, que me ayudara a coger energía y seguir por el mismo camino. Hace tiempo que descubrí la romántica versión de 2mandarinas y no quería esperar más para elaborar la mía propia. ¿Necesitas tú también un empujoncito que te levante el ánimo? Ve poniendo a calentar el horno mientras te cuento cómo puedes conseguir un bizcocho igual que el de la foto. 


Ingredientes:
4 huevos
1 yogur natural
3 medidas del yogur de harina
1 medida del yogur de azúcar
1/2 medida del yogur de azúcar vainillado
1/2 medida del yogur de cacao en polvo
1/2 medida del yogur de aceite de oliva
1 cucharadita, de las de café, de bicarbonato
aceite de oliva (para engrasar el molde)

Preparación:
Se ponen en un bol los huevos, el yogur, la harina, el azúcar, el aceite y el bicarbonato. 
Se mezclan bien con las varillas y se reparte la mezcla en dos recipientes. En uno de ellos se añade el cacao y en el otro el azúcar vainillado. 
Se engrasa el molde con un poco de aceite y se añade la mezcla chocolateada. Después, se pone por encima la mezcla vainillada y se mete al horno durante 40', aproximadamente, a unos 160º.

Curiosidades y consejos:
Como curiosidad contarte que, aunque no es mi caso, estos bizcochos de dos colores se llaman marmolados porque sus vetas pueden recordar, obviamente, al del mármol.
Entre los consejos... además de los que te indiqué cuando publiqué la receta del bizcocho de limón, relacionados con el uso del bicarbonato, el azúcar o el aceite, decirte que si quieres conseguir una forma concreta (como es el caso del bizcocho en el que yo me inspiré) la forma obtenerla es horneando una mezcla primero, cortándola después en trozos de aproximadamente 2cm de grosor, poniéndola en el molde ocupando toda su longitud y metiéndola en el congelador. Después, cuando esté congelada, se sacaría, se añadiría la otra mezcla por encima y se hornearía nuevamente. 

¿Te apetece un trozito? Ya no tienes excusas para no prepararlo. 
¿Sueles hacerlo de otra forma? ¡Cuéntame tus trucos! Te leo durante la semana y regreso el viernes que viene. ;)

sábado, 13 de febrero de 2016

Rosas de regaliz, románticas y baratas, para San Valentín (DIY)

¿Sabes ya qué regalar a aquellos que guardan un lugar importante en tu corazón? 

Si todavía no te has decidido voy a ver si puedo ayudarte con mi propuesta de hoy: rosas, con tiras de regaliz pica-pica, que puedes hacer fácilmente en casa. 

Do it yourself ! (DIY!)

Estas florecitas pueden sacarte del apuro y convertirse en el bonito detalle que todavía estás buscando para el próximo 14 de febrero. Y no las pierdas de vista porque también puedes usarlas para otros muchos momentos. Las mías debo confesar que fueron para un día muy especial, que tuvo lugar hace unos meses y por cuyo acontecimiento se debe en gran medida mi ausencia bloguera, ¡el día de mi boda! :) 
(Supongo que ahora te imaginas lo liada que estuve y entiendes algo mejor mi largo silencio)

¿Quieres saber por qué me animé a preparar todas estas rositas? Porque mi novio, ahora ya marido, y yo estuvimos buscando qué regalar a nuestros invitados. Queríamos una cosa práctica y que, en cierta manera, reflejara algo nuestro (aunque fuera un poco). Como a ambos nos gusta mucho escribir decidimos coger unas simpáticas libretas con bolígrafo cuando, de repente, un buen día, mi madre me comentó que mi padre quería comprar unos puros de chocolate porque a él se lo habían dado en una boda y le había parecido gracioso. Nosotros no sabíamos que los detallitos eran cosa de los padrinos y ya teníamos otro regalo elegido... ¿qué hacer? ¡Fácil! Buscar algo económico que pudiera regalar mi suegra de forma que cada uno diésemos nuestro detalle. Y así fue como llegué, y aprendí a hacer, estas rosas de regaliz. Te cuento como puedes conseguir una igual.



Ingredientes (para una rosa):
1 palillo de cocktail
1 tira de regaliz pica-pica roja
1 tira de regaliz pica-pica verde (no la usarás entera)

Preparación:
Se coge la tira verde y se corta por la mitad (Corte 1). Coges uno de los dos trozos y repites el proceso (Corte 2). Con una de estas nuevas mitades repites el proceso (Corte 3). 
La sección 2 se dobla y se corta en diagonal, de forma que te queden dos triángulos sueltos y uno más grande unido. 
La sección 3, o 4, la doblas dos veces y la pones de tope en el palillo.
El triángulo grande, de la sección tres, lo doblas haciendo un ángulo de 90º y lo insertas en el palillo formando dos pétalos. Los otros dos triángulos pequeños se colocan también como si fueran dos nuevos pétalos. 
La tira de regaliz rosa se coge entera y se va enrollando a la vez que se va retorciendo sobre sí misma para que coja cuerpo. Cuando tengas la forma de la flor hecha, se pincha y se acopla con el resto.

Curiosidades y consejos:
Yo presenté cada una de las flores en una bolsita, como de papel celofán, cerrada con una tira verde que llevaba los extremos enrollados. Y todas ellas las llevé en un sencillo cesto de mimbre con gran valor sentimental. 
Si el tema de los pétalos te parece demasiado complicado te invito a pasar por el blog Cocino y Disfruto que fue donde yo encontré la "inspiración". Natalia, su autora, usa una gominola verde para hacer de tope, que es otra opción, y los pétalos son trocitos de tira de regaliz verde doblados. 
Si lo que te genera dudas es cómo doblar la tira de regaliz rosa, ella también incluye la secuencia gráfica y yo casi te recomiendo mejor este vídeo de Cristina SanJosé ya que en él puedes ver además el movimiento. ;)

Ahora ya no tienes excusa, no hace falta que te dejes llevar por el consumismo para quedar bien con esa persona especial. Este año... rosas de regaliz por San Valentín. ¿Qué te parece? ¿Te unes a las celebraciones austeras del día de los enamorados o eres de los que creen que el amor y el dinero que gastas en un regalo son proporcionales?

sábado, 1 de agosto de 2015

Bizcocho de cerveza negra (versión light)

¡Por fin ha llegado agosto! Y lo mejor es que parece que hoy el nuevo mes le ha dado un poco de tregua al calor así que... he pensado que si todavía no estás de vacaciones igual te apetece pasar un rato entretenido preparando esta deliciosa receta que hoy quiero compartir contigo. Se trata de una versión light del famoso bizcocho de cerveza negra (con frecuencia anunciado como "Tarta Guinness") con la que triunfé cada vez que lo preparé entre mis viejos (y añorados) compañeros de la UAM y con la que recientemente he colaborado en el segundo número de WAZO. ¡No te la pierdas y ve encendiendo el horno!



Ingredientes:
1 yogur natural
3 medidas del yogur de harina
1 medida del yogur de cacao
1 medida del yogur de azúcar
1/2 medida del yogur de aceite de oliva
3 huevos
33 cl de cerveza negra
1 cucharadita, de las de café, de bicarbonato
 aceite de oliva (para engrasar el molde)

Preparación:
Se ponen en un bol todos los ingredientes y se mezclan bien con las varillas. Se engrasa el molde con un poco de aceite, se echa la masa y se mete al horno durante 45', aproximadamente, a unos 170º hasta que veamos que está listo.

Curiosidades y consejos:
La tarta de referencia que muchos blogs mencionan es la de Trotamundos (Food and Cook) pero como habrás podido ver, en mi caso, la propuesta que yo te presento finalmente queda reducida a la famosa y sencilla receta del bizcocho del yogur. 
Si quieres hacer algún exceso te recomiendo que sustituyas el aceite por unos 125g de mantequilla. Y si te gusta el amargor de la cerveza y el cacao que vas a utilizar lleva azúcar puedes echar media medida de yogur en vez de entera.

¿Tienes ya listo tu bizcocho? ¡No te olvides contarnos qué tal te ha salido!

miércoles, 18 de marzo de 2015

Torrijas de leche

Julio sí, agosto no, septiembre sí, octubre no, noviembre sí, diciembre no, enero sí, febrero no ¿marzo? ¡Voy a sacar la margarita! [...] ¡Marzo sí! ¡Ya estoy aquí! 

En esta ocasión, como no podía ser de otra manera por las fechas que se aproximan, vengo a compartir una receta de larga tradición en España y quizá la más típica de la Semana Santa. Sí, sí, si seguro que ya sabes que voy a contarte cómo hacer unas deliciosas torrijas. ¡Ay...! Solamente con escuchar su nombre y pensar en ellas se me hace la boca agua. Y encima son tan sencillas de preparar... ¡Espero que te animes a probarlas! ¡Qué aprovechen!



Ingredientes:
Pan
Huevo
Leche
Aceite, azúcar, canela, cáscara de limón

Preparación:
Se prepara un bol de leche caliente azucarada e infusionada con la cáscara del limón y canela. Se parte el pan en rebanadas y se van empapando en la mezcla. Se pasan por huevo y se fríen en aceite bien caliente. 
Cuando están doradas se sacan, se les escurre el exceso de aceite y se colocan en una fuente. Se espolvorean con azúcar y canela.
Tostamos azúcar y cuando tengamos listo el caramelo se añade leche y se mueve hasta que se disuelva. Se rocían las torrijas y se dejan reposar en el caldo hasta que nos las queramos comer. 

Curiosidades y consejos:
En los ingredientes no he puesto cantidades porque todo depende de lo dulces o especiadas que te gusten y de las que se vayan a hacer. Si bien, es cierto que la proporción suele ser de un litro de leche por cada barra de pan. Yo gasto aproximadamente medio litro para empapar y el otro medio para disolver el caramelo.
Las especias no son del todo fijas así que, si quieres, además de la canela puedes añadir un poco de vainilla, clavo o anís.
El pan puede ser del que venden especial para torrijas, de molde para tostadas que es más gordito o, simplemente, como es mi caso, del que te haya sobrado de días anteriores. Eso sí, que no esté muy duro, porque si no se te desmenuzará al cortar las rebanadas. ¡Ah! Y si es posible búscalo del de toda la vida mejor que el pre-cocinado que con tanta frecuencia nos venden ahora.
El aceite de oliva, no lo dudes, y si es virgen extra mucho mejor. 
En cuanto al caramelo a mí personalmente me gusta tostar el azúcar pero seguro que puedes utilizar el que venden preparado 
Por último, comentarte que si quieres una versión más light hay gente que dora las torrijas en el horno y dicen que también están muy buenas. Yo no te lo puedo confirmar porque me encantan fritas y no las he probado; pero si te animas a prepararlas ya me contarás. Por aquí te dejo la versión de mi amiga Myriam que las hace así y, ya que estoy, voy a aprovechar también, por si me lee, para animarla a retomar su actividad bloguera.

martes, 25 de febrero de 2014

Tarta de naranja con merengue (pero sin él)

Aunque no siempre participo en ellos reconozco que estoy enganchada a los retos que cada mes proponen desde Veganiza al chef. Y también es verdad que no en todas las ocasiones me resulta fácil sacar adelante las propuestas como me ha ocurrido esta vez. Es evidente que la imagen habla por sí misma, como veréis la tarta de naranja con merengue de Sergio Fernández no me ha ido todo lo bien que me hubiera gustado. El merengue en versión vegana al final quedó en proyecto (debo seguir buscando y probando) y yo estaba dudando si publicar esta entrada o no. Al final me he animado porque el resultado está buenísimo a pesar de que pueda resultar poco vistoso. Os cuento con detalle la sencilla preparación. 



Ingredientes (para una mini-tarta):
8 dátiles
1 puñado de uvas pasas
1 puñado de nueces peladas
1 naranja 
1 cucharada de harina de maíz
sirope de ágave, azúcar, canela, anís en grano

Preparación:
Se pican los dátiles, las pasas y las nueces con una cucharada sopera de sirope de ágave hasta que se obtiene una masa que nos servirá de base para la tarta. 
Se prepara una crema de naranja con el zumo de la naranja, la ralladura de la corteza, una cucharada de harina de maíz, otra cucharada de sirope de ágave, un poco de canela molida y de anís en grano. Se pone al fuego a espesar. 
En un aro de emplatar pondremos la base con la masa y encima echaremos la crema.
Se decoraría con un poco de merengue vegano que en mi caso acabó siendo otra especie de crema como la de naranja pero con azúcar y agua que perfectamente se podría omitir... 

Curiosidades y consejos:
Cuando preparemos la crema de naranja es muy importante remover la mezcla cuanto esté al fuego para que no salgan grumos ni se pegue.
El merengue que yo intenté preparar es el que se hace con lino, o más bien con una especie de líquido viscoso que éste desprende al ponerlo a cocer con agua y que es similar a la clara del huevo, 
La receta que seguí, por si algún valiente quiero intentar hacerlo (¡y que me cuente después, por favor!, fue la que encontré aquí: http://www.creativegan.net/archives/cheesecake-vegano-de-limon/ pero sé que también había otras versiones que no me terminaron de convencer porque, si mal no recuerdo, usaban goma xantana o tofu.
Si tuviera tiempo y volviera a repetir ahora mismo la receta para participar con una nueva versión creo que intentaría hacer una especie de mousse vegana de almendra, si alguno se anima a probarla que me cuente qué tal queda. Yo de momento voy a esperar a ver el resto de versiones que seguro que están de vicio y encima me servirán para aprender y coger ideas.

domingo, 5 de enero de 2014

Roscón de Reyes

El año pasado no pudo ser y la primera receta que compartí con vosotros fue un flan de turrón, pero en esta ocasión no podía resistirme y he buscado un hueco para poder contaros cómo he preparado lo más típico en estos días: el roscón de reyes.




Es la primera vez que lo preparaba y no sabía cómo me iba a salir porque, fiel a mi costumbre, he utilizado un popurrí de recetas. Lo mejor es que he tenido suerte y al final lo peor ha sido la foto (para no variar) ya que ha salido riquísimo y, sobre todo, tierno, tanto que al sacarlo de la bandeja del horno se me ha partido un poco... La verdad es que estoy muy contenta porque sé que este año voy a comer un roscón los más libre posible de aditivos y porque ya ha pasado una de las pruebas de fuego (la valoración de la familia) con buena nota. ¡Os cuento mi versión, que no es sino una vuelta de tuerca al bizcocho del yogurt, por si queréis animaros a hacerlo!

Ingredientes:
800 g de harina de fuera 
25 g de levadura fresca
3 huevos
1 yogur natural 
100 g de mantequilla
150 g de azúcar
1 naranja
1 limón
almendra laminada
piñones
125 ml de agua
sal
1 sorpresa (dice mi padre que una muy buena sería un billete de 500€)

Preparación:
Se pone a calentar el agua y cuando esté tibia se disuelven 50ml de ésta con la levadura, se añade medio yogur y se deja reposar hasta que doble el volumen.
Del resto añadimos 25ml sobre 50g de azúcar que reservaremos para adornar al final el roscón y los otros 50ml los dejaremos hirviendo con la mitad de la cáscara de la naranja. 
Se mezclan la harina, dos de los huevos y la clara del tercero (reservando también la yema de este último para luego barnizar el roscón), el azúcar que ha sobrado, la pizca de sal, el resto del yogur, la ralladura de la cáscara del limón y la que nos ha quedado de la naranja.
Se bate la pulpa de la naranja, se pasa por el colador y se añade al agua con la cáscara de naranja. Se mezcla bien y se añade a la masa anterior. 
Por último incorporarmos también la mantequilla poco a poco y la mezcla de la levadura. Se trabaja hasta que se despegue de las manos. 
Se coloca la masa en un recipiente y se deja en un lugar templado hasta que aumente al doble su tamaño.
Se vuelve a amasar y dejamos nuevamente a reposar. Después se forma el roscón, escondemos la sorpresa, se pinta con la yema del huevo, se adorna con el azúcar humedecido que teníamos guardado, con las almendras laminadas y piñones. 
Finalmente  se mete al horno a 180º durante 30 minutos aproximadamente.

Curiosidades y consejos:
Si no tenéis calefacción y no sabéis en qué lugar templado poner la masa para que suba... yo opté por meterlo al horno a 30º simulando un ambiente algo más veraniego y parece que funcionó.


Si os gustan las frutas escarchadas podéis adornarlo con ellas, al igual que si lo preferís relleno de algo. En ese caso podéis abrirlo por la mitad y ponerle nata montada, crema pastelera, chocolate... o lo que os apetezca. A mí la verdad es que las frutas no me van nada, siempre las quito, y lo prefiero simplón para mojar con él en la leche o en un chocolate a media tarde. 

Así que, nada, ya tenéis una forma más de hacer roscones. Animaros que no es complicado y disfrutad de esta tarde de cabalgata. ¡Qué los reyes os traigan muchas cosas porque seguro que habéis sido buenos!

domingo, 6 de octubre de 2013

Churros caseros

Esta semana, tras que habitualmente hago pocas cosas, anduve por la UAM impartiendo parte de un curso de iniciación al lenguaje musical y he visto como mi tiempo libre se veía bastante reducido. Ya pensaba que no podría publicar pero al final he optado por rescatar una vieja receta que ya compartí con algunos amigos hace casi un año en mi perfil de facebook. Se trata de unos riquísimos churros caseros de esos que ya algunas mañanas va apeteciendo tomar acompañados de un buen chocolate.
Como veréis la receta es sencilla así que, ya sabéis, a endulzaros y comeros la vida aunque a veces sea eso mismo ¡un churro!



Ingredientes (para 2 personas):
Harina
Agua
Leche (opcional)
Sal
Aceite

Preparación:
Se pone un vaso de agua con sal a calentar (serán 3/4 de agua y 1/4 de leche si vamos a hacerlos con ésta).
Cuando esté a punto de hervir se añadirá un vaso de harina y se mezclará hasta que la masa se desprenda de las paredes de la cacerola. Se dejará templar y después daremos forma a los churros.
Por último, en una sartén con abundante aceite bien caliente, los freiremos hasta que estén dorados y... ¡listos para comer!

Curiosidades y consejos:
La leche, como hemos señalado y según la receta de Simone Ortega que es la que yo he seguido (ORTEGA, Simone: 1080 Recetas de cocina. Madrid: Alianza Editorial, 2007, p.854. ISBN: 978-84-206-5260-3), es opcional y con ella salen más ligeros.

martes, 4 de junio de 2013

Galletas de avena, plátano y chocolate

Se me fue mayo y no encontré tiempo para hablaros de la inteligente obra El encargo político de Lothar Siemens que representó la orquesta Neocantes en el Auditorio Nacional dentro del XL Ciclo de Grandes Autores e Intérpretes de la UAM; no pude recomendaros la original exposición Cuadros Sonoros que organizó ARanTEa en la Sala de exposiciones del Centro Cultural Isabel de Farnesio de Aranjuez; no vi el momento de meterme a la cocina y lanzarme a probar suerte con las propuestas mensuales de Veganiza al chef y el Reto de tía Alia; tampoco al final me animé a contaros, entre otras experiencias, que Cosas de MaGo quedó tercero en el torneo de pádel organizado por la ciudad deportiva "Las Olivas" en Aranjuez y fue campeón, con el equipo de fútbol sala en el que yo juego, en el maratón de María Auxiliadora organizado por el Centro Juvenil "Las Aves" Salesianos Aranjuez. Vamos, en un palabra, que después de estar todo el mes de mayo acudiendo a distintos eventos lo que me faltó fue esa calma que yo necesito para sentarme a redactar. 

En fin... pues aprovechando que hoy tuve la tarde algo más tranquila vengo a traeros una receta muy sencilla que, me consta, andan esperando por ahí para dar salida a unos plátanos que tienen por casa.  


Están bastante ricas y podemos decir que son medio-light. Yo las preparé para desayunar durante el maratón de fútbol-sala que jugué el 25 de mayo, y para llevar al trabajo el pasado viernes por mi cumpleaños, y en ambas ocasiones triunfaron. ¡Os las recomiendo!

Ingredientes:
2 plátanos maduros 
200 gr de harina integral
copos de avena
4-5 cucharadas soperas de azúcar moreno de caña integral
1 huevo
1 chorreón de aceite de girasol
pepitas de chocolate
canela

Preparación:
Se echan los 200g de harina integral en un vaso medidor y luego yo relleno éste de copos de avena hasta llegar a la señal de 500g. 
En un bol se ponen los dos plátanos, el azúcar, el aceite, el huevo y se añaden la harina con la avena. Se mezcla todo bien y cuando obtengamos una masa más o menos homogénea añadimos unas pepitas de chocolate. Se remueve un poco más y con el tenedor vamos poniendo pegotes de masa en el papel vegetal de hornear que aplastaremos un poco para darles forma de cookie.
Se pone un pellizco de canela a cada una de las galletas y se meten a hornear durante unos 15 minutos a 180º. 

Curiosidades y consejos:
Si queremos podemos suprimir el azúcar y rebajar así un poco más el número de calorías. 
Esta receta, aunque con alguna pequeña variación, la tomé prestada del blog Compartiendo mi pequeño mundo.

lunes, 29 de abril de 2013

Pastas de vino

Mi logo de cabecera en la entrada de hoy lo dice todo... sí, sí, un mes más aquí estoy participando de nuevo en el Reto de Tía Alia. Esta vez me quería haber decantado por la opción salada pero al final acabé quedándome con la propuesta dulce y llevarme el resultado a un desayuno de trabajo.


Ingredientes y preparación:
Con tan sólo aceite, vino dulce (que en mi caso fue un Moscatel Especial César Florido que me trajeron mis padres de un viaje a Cádiz), harina y azúcar glass, y siguiendo los sencillos pasos que se indican en la receta original que tenéis a continuación, podréis hacer un buen número de pastas-galletitas, con forma de corchea, como las que habéis visto arriba. 


Curiosidades y consejos:
La medida de mi jícara fue un vasito de café (igual que los que utilicé para la receta Copa de fresitas en gelatinada).
Para mi gusto creo que debería haber añadido algo de azúcar extra en la masa porque me pareció un poco sosa. Y, quizá, debería haber usado igualmente aceite de girasol mejor que de oliva para que no hubiera ocultado tanto el sabor del moscatel. 
Aún así... mi tupper de corcheas voló y no sobró ni una sola. ¡Probarlas porque crean adición y la receta, es evidente, resulta bastante sencilla de hacer! 
:)

martes, 23 de abril de 2013

Copa de fresitas en gelatinada

Vamos que ya llega, vamos que está aquí... después de casi un mes vuelvo con otra receta y como veréis es de esas para endulzarse un poco la vida y aptas para veganos. Con ella voy a participar por segundo mes en la propuesta de Veganiza al chef cuya versión original venía en esta ocasión de manos de toda una eminencia en la cocina, Carme Ruscalleda (http://www.delicooks.com/es/recetas/recetas-de-carme-ruscalleda/copa-de-fresitas-en-gelatinada-). 

Yo no tenía fresitas arancetanas, que seguro son de las más ricas que podáis probar y hubieran sido ideales, pero espero que os guste igualmente.



Ingredientes (para 6 vasitos):
12  fresones
75g de almendras
1g de agar-agar en polvo
zumo medio limón
250 ml agua fría (1 vaso)
aceite de oliva
sirope de ágave
sal


Preparación:
Se lavan los fresones con cuidado porque ya sabéis que son de lo más delicado, se secan y se parten en cuartos (si son muy grandes podéis hacer algún trozo más). Se reparten la mitad en los vasitos y el resto se reserva.
Se pone el agua a calentar en un cazo guardando un poco de ésta para disuelto en ella el agar-agar. Una vez que lo tengamos diluido se añade, se lleva a ebullición y se deja hervir 2 minutos. Después cubrimos los fresones con esta mezcla.
Se trituran las almendras (que habremos tenido previamente en remojo no menos de 15 minutos), con un chorrito de aceite, un chorrito de agua, un chorrito de sirope de ágave, la mitad del zumo de limón y un poco de sal. De esta manera se obtiene un rico queso crudivegano con el que haremos la siguiente capa.
Por último, con el fresón que teníamos reservado, el resto del zumo de limón y otro chorro de sirope de ágave hacemos una confitura que pondremos para terminar el postre.
Se dejará enfriar y... ¡listo para degustar!

Curiosidades y consejos:
Mirando cómo preparar el queso crudivegano vi que en algunos sitios le ponían ajo y se aromatizaba con hierbas, yo preferí omitir estos ingredientes porque creo que no le van nada a la receta pero no perdáis de vista esa opción (cambiar el sirope por el ajo) para unos canapés salados que pueden salir muy ricos.

lunes, 25 de marzo de 2013

Milhojas de merengue

Cuando vi las propuestas de marzo para el reto de Tía Alia tuve muy claro, desde el primer momento, cuál sería mi opción. También supe pronto que iba a modificar muchas cosas con respecto a la versión dada que aquí os dejo:


Lo que más dudé es que la aventura fuera a terminar bien ya que nunca antes, a pesar de que me encantan, me había atrevido a preparar milhojas. Siempre creí que el  tema de hacer merengue era para cocinillas más avanzados que yo pero, oye, me tiré a la piscina y (cosa que siempre alegra) no salió del todo mal  así que... aquí estoy compartiendo con vosotros esta delicia. :)


¡Os cuento cómo podéis hacer unas iguales o mejores!

Ingredientes (para 4 milhojas):
1 lámina de hojaldre fresco.
4 claras de huevo
250g de azúcar
125 cc de agua
Azúcar glass y canela en polvo para adornar

Preparación:
Se pone a precalentar el horno a 180º, se estira la lámina de hojaldre y se pincha con un tenedor para que no suba mucho. Se corta en 12 trozos que sean más o menos iguales y hacen hasta que estén dorados. Después se sacan y se reservan.
Se echa el azúcar en un cazo, se cubre de agua y se pone a fuego medio para preparar un almíbar. Mientras éste se va haciendo se montan las claras a punto de nieve y una vez que estén listas se añade el almíbar poco a poco sin dejar de batir.
Una vez que tengamos hecho el merengue sólo faltaría montar las milhojas y para ello vamos poniendo las siguientes capas: hojaldre-merengue-hojaldre-merengue-hojaldre. Se adornan por encima con un poco de azúcar glass y canela.

Curiosidades y consejos:
Si queréis preparar vuestro propio hojaldre en Webos Fritos podéis encontrar una receta que no descarto probar algún día, yo está vez no he querido arriesgar tanto.
Para el merengue he tenido muy en cuenta la receta que hay en Como hacer ?ara... y prácticamente he seguido todos los consejos que daban para que saliera perfecto. ¡Os recomiendo que echéis un vistazo! Para mí el más interesante ha sido este:
"Como los huevos suelen venir de diferentes tamaños, puede ser que la azúcar indicada no sea la correcta. Por lo que se recomienda medir las claras con una taza o tarrito y luego calcular el doble de cantidad de azúcar".

miércoles, 13 de marzo de 2013

Bizcocho de limón

Después del exceso de publicaciones de finales de febrero puede daros la sensación, no poco acertada, de que el mes de marzo lo he empezado con cierta dejadez. La verdad es que el tiempo pasa muy deprisa y a veces veo que no doy a basto y se me quedan pendientes algunas cosas que me hubiera gustado sacar adelante. La semana pasada, por ejemplo, después de tener las dos propuestas preparadas, me quedé con las ganas de encontrar un rato en el que poder sentarme a redactar y participar en el concurso "Recetas con  limón" y "Recetas con Naranja" patrocinado por La fruta en casa. Había elegido para la ocasión una mermelada de naranja (estilo inglés), que viene en el libro 1080 Recetas de Cocina de Simone Ortega, y el sencillo bizcocho que hoy os dejo aquí.

Aunque yo le hago algunas modificaciones su receta es "vox populi" y seguro que muchos ya lo preparáis. Si no es así, ya sabéis... ¡esta versión no es nada complicada, no lo dudéis y animaros a hacer vuestro primer bizcocho!


Ingredientes:
1 limón
2 huevos
1 yogur de limón
3 medidas del yogur de harina
1 medida del yogur de azúcar
1/2 medida del yogur de aceite de oliva
1 cucharadita, de las de café, de bicarbonato
aceite de oliva (para engrasar el molde)
azúcar glass (para adornar)

Preparación:
Se ponen en un bol la ralladura y el zumo del limón junto al resto de los ingredientes. Se mezclan bien con las varillas. Engrasamos el molde con un poco de aceite, echamos la masa y se mete al horno durante 30' aproximadamente, a unos 180º. Una vez que lo tengamos se saca y se espolvorea con un poco de azúcar glass.

Curiosidades y consejos:
Nunca he tenido problemas con él pero si no os fiáis del bicarbonato podéis sustituirlo por un sobre de levadura.
En la mayoría de las versiones utilizan 3 huevos. Yo al principio lo hacía así hasta que un día eché únicamente 2, porque eran los que me quedaban, y casi me gustó más. Por eso, desde entonces, suelo usar esa cantidad.
Si eres goloso con 1 medida de azúcar puede quedarte soso, utiliza 2 que también suelen ser las que recomiendan.
En cuanto al aceite... también puedes usar el de girasol si crees que el de oliva te va a resultar un poco fuerte porque esto es como los colores: cuestión de gustos.