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sábado, 11 de noviembre de 2023

Tartar de atún de aleta amarilla

En la anterior publicación, que puedes volver a leer haciendo clic en este enlace, te comentaba que tenía varias publicaciones que quería ir dando a luz y me despedía diciendo que esperaba volver pronto. Y de aquellas palabras, que no sé si definiría como filosóficas o de religiosidad encubierta (porque tomaba como referencia una publicación del Papa Francisco para invitarte a ser buena persona y buscar la santidad), regreso en esta ocasión recuperando la temática original de este espacio. Increíble pero cierto.

¡Hoy voy a compartir una receta! 

Desde enero de 2021, fecha en la que te contaba cómo preparar un rico bizcocho de calabaza, nueces y canela que tal vez te pueda apetecer probar, no había encendido los fogones de este rincón. Y para ser sinceros tampoco me han hecho falta en esta ocasión porque te voy a contar cómo elaborar un sencillo y delicioso tartar. 



Ingredientes (para 2 personas):

1 aguacate

250 g. de atún 

puerro, sésamo, salsa de soja, jengibre, lima y aceite.


Preparación:

Por un lado se pica medio puerro en brunoise, así como el atún en dados algo más grandes. Se mezclan ambas cosas con una cucharadita de sésamo, jengibre rallado, salsa de soja y un chorro de aceite. Mientras macera se trocea el aguacate en dados como para macedonia y se le exprime el jugo de la lima para evitar que se oxide.

Con un molde para emplatar se pondrá en la base el aguacate y encima la mezcla del atún. Y, por último se puede adornar con un poco más de sésamo por encima.


Curiosidades y consejos:

Como habrás visto es una receta de los más fácil de hacer y está muy buena. Ten cuidado con el jengibre, no pongas mucho si no lo has consumido nunca o utilízalo en polvo.

Si te gusta la comida sabrosa no te olvides de ponerle un poco de sal al asunto. A mí es que con la de la salsa de soja me sobra.

El tartar de la foto es de atún de aleta amarilla pero también puedes prepararlo de salmón. Únicamente basta con sustituir un pescado por otro.

Por último contarte que me animé a hacer esta receta porque se la vi por X-Twitter al perfil @dacilmp y fue ella quien me dijo que la había sacado de la web "De Rechupete", que es de donde yo también la tomé de base.

Si decides prepararla algún día... ¡ya me contarás qué te parece!

viernes, 12 de junio de 2020

Judías rojas con verduras

El sábado pasado compartí en algunos sitios un gif con unas judías que estaba preparando y comentaba que igual me animaba a publicar la receta para dar un poco de movimiento a este espacio. Así que, por si acaso la estabas esperando, aquí estoy. ¡Vamos a celebrar que durante el confinamiento he empezado a cocinar de nuevo (muy poco pero comparado con nada ya es mucho)!

¿Significa eso que volveré a estar por aquí con más frecuencia? Pues en principio no. Desde que empecé a escribir en este blog siempre he querido publicar un día a la semana pero como ya son muchas intermitencias prefiero no hablar de un posible retorno, dejo de enrollame ya y te dejo la receta. Dios sabrá cuándo regresaré (si es que lo hago porque ya sabemos que en un abrir y cerrar de ojos te puede cambiar la vida entera).

¡Qué disfrutes de este plato tanto como yo al hacerlo y al degustarlo!


Ingredientes (para 3 personas):
300 g de alubias rojas
1 zanahoria
1/2 cebolla
1/2 puerro
1/2 pimiento california verde
1/2 pimiento california rojo
1 calabacín pequeño
sal, aceite, laurel, ajo, tomate triturado, pimentón dulce, cilantro, cúrcuma y pimienta
Preparación:
Se pone agua salada a hervir y se cuecen las judías, con una hoja de laurel y un chorro de aceite.
En otra cacerola se sofríen la zanahoria, la cebolla, el puerro, los pimientos y el ajo picado. Cuando la cebolla esté transpartente añadimos el tomate triturado, el pimentón, la cúrcuma y la pimienta. Mezclamos bien y añadimos las judías con el caldo de la cocción. Cuando rompan a hervir esperamos unos 10-15 minutos y añadimos el calabacín (cortado en daditos "macédoine") y el cilantro. Una vez que esté a nuestro gusto lo apagamos y dejamos reposar.

Curiosidades y consejos:
Como ya te comentaba en la receta de las judías blancas con alcachofas, que publiqué haca ya unos cuantos años, puedes usar judías de bote o (y esta es mi opción) cocer muchas a la vez el día que las hagas y congelar las sobrantes en tarros. De esa forma las tendréis preparadas para otros días y el tiempo de preparación se verá bastante reducido.
Recuerda que antes de hacerlas necesitas poner las judías en remojo con agua la noche antes.
La receta en la que me basé llevaba muchas más cosas y también debe estar muy rica así que te dejo el enlace, por si también quieres echar un vistazo: https://burbujanatural.com/alubias-rojas-verduras-especias/

sábado, 21 de enero de 2017

Porrusalda

¡Qué rápido pasa el tiempo! Creo que ya me iba tocando dar señales de vida... ¡feliz año! ¿Cómo te está tratando Enero? Espero que todavía no hayas abandonado ninguno de los propósitos que te marcaste, yo sigo con ellos. La verdad es que al final, después de pronunciarme en noviembre sobre la desilusión que a veces me genera la red (puedes releer la entrada aquí), he decidido no echar el cierre a este espacio. Ya son cuatro años por aquí y quiero pensar que alguien habrá al que pueda gustarle leer mis batallas o descubrir mis recetas. Parecía que se me iba a resistir encontrar el momento de continuar con la actividad bloguera pero hoy, por fin, he podido sentarme a redactar. Voy a intentar mantener el viernes como día de publicación (aunque llegue de madrugada) pero no descarto tampoco tener que modificarlo más adelante, depende de la cantidad de trabajo y tareas que tenga. Y dicho esto voy a ver qué puedo ofrecerte hoy. ¿Te apetece una porrusalda? 

Mi objetivo al cocinar es principalmente preparar platos con los que cuidarme y sentirme mejor (o cuidar y hacer sentir mejor a mis invitados, cuando los tengo). Por lo general no busco pasarme largas horas en la cocina ni que mi mérito sea hacer el plato más elaborado. Me gusta la cocina sencilla, de andar por casa, y preferiblemente rápida aunque no siempre lo consiga. No sé si alguna vez mis platos han podido parecerte sofisticados pero te aseguro que no lo son, especialmente este que traigo hoy.

La porrusalda es una receta típica de la cocina vasca, apta para economías humildes y que se elabora con dos habituales productos como son los puerros y las patatas. Además es ideal para el tiempo frío que esta semana nos está acompañando.


Ingredientes (Para 2 personas):
1 cebolla
2 puerros
2 patatas
1 ajo
Aceite, sal, pimienta y vino blanco

Preparación:
En una cacerola se pone a calentar aceite. Se trocea una cebolla y se pone a pochar. Se limpian los puerros, se trocean y se añaden. Mientras van sofriendo la cebolla y el puerro se pelan la patatas, se cachan y se añaden a la olla. Se añade un ajo machacado. Se salpimenta todo y se pone un chorrito de vino blanco. Pasados 5 minutos se cubre con agua, se rectifica el punto de sal y se deja que hierva hasta que esté tierna la patata.

Curiosidades y consejos:
El vino blanco que yo suelo utilizar es el fino o la manzanilla.
Si en lugar de agua tienes caldo de verduras puedes utilizarlo.
Si quieres puedes añadir igualmente alguna zanahoria o un trozo de calabaza. 
Si quieres darte vacaciones un día a la hora de cenar puedes hacer más cantidad y preparar una rica crema de puerro para otro día. 
Y, aunque no es necesario porque así solo está buenísimo, si no te importa que deje de ser vegano puedes poner bacalao que también venía como ingrediente en la receta que yo cogí como referencia. 

Espero que te animes a prepararla pronto y me cuentes qué te parece. Y, por supuesto, me interesaría saber si le pones o le quitas alguna cosa. ¿Cómo es tu versión preferida?

domingo, 18 de mayo de 2014

Quiche de puerro, calabacín y trufa (sin nata)

Pensé que no encontraría el momento de volver... casi dos meses fuera de servicio... pero ahora que ya se ha terminado la obra que tenía en casa, y que he recuperado la cocina, quiero ir cogiendo ritmo de nuevo. No me quedan muchas ganas de recordar el oscuro capítulo que he tenido que vivir así que esta vez voy a ir directa al grano.

La propuesta que traigo es una sencilla quiche que hice el otro día y que, aunque no está bien que yo lo diga, me supo espectacular (no sé si porque ya llegaba harta de comer ensaladas, latas y bocadillos).


Os cuento cómo podéis prepararla:

Ingredientes:
1 lámina de masa quebrada
1 calabacín
1 puerro
1 trufa
2 huevos
1/2 vaso de leche
queso Emmental, sal, pimienta y nuez moscada

Preparación:
Por un lado, se coloca la masa en el molde y, por otro, se baten los dos huevos en un bol. A éstos se les añade el medio vaso de leche, sal y un poco de nuez moscada.
Se lavan el puerro y el calabacín, se trocean y se incorporan también al bol. Se ralla la trufa, se mezcla todo bien y se vuelca en el molde en el que hemos puesto la masa.
Por último se ralla el queso por encima y se mete al horno hasta que cuaje.

Curiosidades y consejos:
Yo no lo hice, por ir más rápido, pero podéis dorar un poco el puerro (con una cebolla) antes de añadirlo al bol.
La trufa que utilicé es una de las que vienen en conserva y sería del tamaño de una nuez.
No pongo cantidad de queso porque puede ir a gusto del consumidor pero, por si hay dudas, yo creo que añadí como 100gr.

martes, 18 de febrero de 2014

Risotto de remolacha

La semana pasada la red se llenó de recetas que ofrecían múltiples propuestas para sorprender a la pareja por San Valentín. Yo no suelo celebrarlo aunque sí es cierto que preparar en casa una romántica y rica comida, o cena, es una de las opciones que más me atraen. Lo que sí que hago es aprovechar las fechas para darme una vuelta y buscar cosas originales con las que sorprender unos días después, en nuestro aniversario, a mi media naranja (a veces limón). Y creo que el plato que hoy os traigo, un rico risotto de remolacha, es de esos que llaman la atención y no dejan indiferente a nadie. ¡Os cuento cómo lo he preparado y dónde lo encontré!


Ingredientes (para 2 personas):
1/2 vaso de arroz integral
1/2 remolacha roja cocida
1 puerro
1 diente de ajo
1 puñado de anacardos crudos
1 cucharada de café de sésamo
1 vaso de agua
1 chorreón de vino blanco
Queso Grana Padano
aceite, sal, pimienta negra, jengibre y cilantro en grano 

Preparación:
Se pela y se pica el puerro bien fino y se pone a dorar en una sartén con un poco de aceite.
Se incorporan los anacardos, el sésamo y la remolacha hecha trocitos. Por último se añaden el arroz, las especias molidas y se sala.
Regamos con un chorreón de vino blanco y cuando éste se haya consumido se incorpora el vaso de agua.
Cuando el arroz esté en su punto, incorporarmos el queso reallado, se mezcla bien, se apaga el fuego y se deja reposar unos minutos. Pasado el tiempo... ya está listo para comer

Curiosidades y consejos:
La receta la encontré publicada por VelSid en Gastronomia&Cía.
Si en vez de agua podéis echar, como se propone en la versión que tomé de referencia, un poco de caldo de pollo o de verduras seguramente quedará mejor.
Si no estáis acostumbrados a las especias tened cuidado con el jenjibre no sea que se os vaya la mano y luego no os guste mucho su sabor. Y lo mismo con el vino blanco... ¡no os paséis o sólo sabrá a eso! 

viernes, 13 de septiembre de 2013

Ensalada de lentejas y calabacín

Me encantan las legumbres y me gusta comerlas durante todo el año aunque, desde que me vine a vivir con mi pareja, tengo que aprovechar a estar sola para poder tomarlas en verano porque no son bien recibidas si se salen de los tradicionales platos de cuchara y a mí de esa forma como que no me apetecen mucho cuando aprieta el calor. Prefiero buscar otras alternativas más frescas y esta riquísima ensalada creo que lo es. La preparé por primera vez estas vacaciones, tomando como base la receta que encontré por mis-recetas.org, pero ya estoy deseando encontrar un día en el que pueda repetirla. ¡Probarla porque no os arrepentiréis!

Ingredientes (para 1 persona):
100gr lentejas (que vienen a ser dos puñados o medio vaso, aproximadamente)
1 cebolla pequeña
1 puerro
1 calabacín
1 zanahoria
1 ajo
agua, sal, aceite, perejil, pimienta y mostaza.

Preparación:
Primeramente se ponen las lentejas en una olla, se cubren de agua salada y se cuecen a fuego lento.
Después se trocea la cebolla, el puerro y el calabacín y se saltean en una sartén con aceite junto a la zanahoria rallada y el ajo picado. Salpimentamos y cuando esté casi listo se añade un poco de mostaza, se mezcla y al plato.
Encima del salteado se pondrán las lentejas y se adornará con un poco de perejil.

Curiosidades y consejos:
En realidad si el plato se come nada más prepararlo (a mí me motiva más así que frío) resultará una ensalada templada que puede servir también, además de para el verano, para otras épocas de menos calor.
Podéis preparar algo más que 100g de lentejas (yo hago una olla entera), dejarlas caldositas y congelarlas después en tarros. De esa manera ya las tendréis listas para otras veces y sólo tendréis que sacarlas la noche antes. Otra opción es usar un frasco pequeño de lentejas ya cocidas de las que venden en el súper, eso va a gusto del personal.
Para cocer las lentejas no hace falta que las echéis antes en remojo, por lo menos yo últimamente no lo hago y me quedan casi mejor que antes que salían desechas.

lunes, 11 de febrero de 2013

Sopa de champiñón "a mi manera"

Que las fotos de mis recetas no están demasiado logradas es una evidencia y puede verse un claro ejemplo en la que acompaña al plato de hoy. La verdad es que muchas de ellas suelo hacerlas con ese móvil de segunda generación que tengo según me dispongo a comer lo preparado (o a veces, incluso, mientras lo degusto), pero, bueno, espero que de momento pueda servir para que os hagáis una idea del resultado. Si en esta semana vuelvo a preparar esta sopa intentaré sacar una imagen un poco más decente y añadírsela a la entrada.



Hasta entonces... aquí os dejo la sencilla y saludable receta. ¡Espero que os guste!

Ingredientes (para 2 personas)
2 puerros
1 pimiento verde pequeño
1 pimiento rojo pequeño,
1/2 bandeja de champiñón laminado
2 puñados de arroz
1/2 litro de agua
2 cucharadas soperas de salsa de soja
aceite de oliva
sal y pimienta


Preparación:
Se lavan y se pican los puerros y los pimientos. Se pone un poco de aceite en la cacerola y se rehogan. Cuando el puerro empiece a dorarse se añade el champiñón, se salpimenta y se saltea. Añadimos el arroz, el agua, la salsa de soja, rectificamos el punto de sal si fuera necesario y dejamos que cueza todo unos 15-20 minutos.  

Curiosidades y Consejos
Con este caldito, que no lo dije antes pero lo descubrí en el blog de Mercado Calabajío y luego personalicé a mi manera, me gustaría participar en el Concurso de recetas sanas que organiza Margot - Cosas de la vida (en colaboración con Nútrim, Cook&World Health y Hoy del DÍA) y cuyo blog me alegré de conocer el otro día a través de la participación de Mi Cocina Naranja con su rico pastel de calabacín, surimi y parmesano (receta que también os recomiendo probar. Yo lo hice el sábado y está de vicio).


sábado, 19 de enero de 2013

Calabacines rellenos de champiñón

Sigue avanzando el mes de enero y, despacito pero sin pausa, ¡aquí estoy una semana más!
En esta ocasión vengo a compartir con vosotros una receta de calabacines rellenos de champiñón que seguro voy a volver a hacer para comer en más de una ocasión.

Yo normalmente los preparo con carne picada pero hoy no tenía a mano así que, buscando alternativas por la red, he visto una versión de Javi Recetas que me venía como anillo al dedo. He quitado de aquí, he puesto de allá... y al final este ha sido el resultado.


Ingredientes (para 2 personas):
1 calabacín grande 
200 gr de champiñón
1 cebolla pequeña
1 puerro
1 zanahoria grande
1 diente de ajo
2 lonchas de jamón serrano
1 chorreón de vino blanco
1/2 cucharada sopera de harina
1/2 vaso de leche 
queso para gratinar
aceite
sal, pimienta y nuez moscada

Preparación:
Por un lado lo primero que haremos será cocer el calabacín. Para ello se lava bien, se parte en cuatro cuartos y se ponen a cocer hasta que veamos que estén tiernos. Una vez que los tengamos se saca la carne, con cuidado de no romper la piel ayudándonos con una cuchara (o con un cuchillo), y ésta se reserva.

Por otro, a continuación, se lavan las zanahorias, se pelan, se cortan en brunoise y, con un chorreón de aceite, se ponen a rehogar en una sartén. Mientras se va reblandeciendo un poco se pican la cebolla y el puerro. Cuando los tengamos se añaden a la zanahoria para que se vayan dorando y seguimos cortando el champiñón y la carne que hemos sacado del calabacín. Una vez que la cebolla haya tomando algo de color se agrega lo que nos faltaba, se echa un ajo machacado, un poquito de pimienta, un chorrito de vino blanco, ajustamos el punto de sal y lo dejamos al fuego hasta que todo esté tierno. Justo cuando lo vayamos a apagar se incorporan las lonchas de jamón troceadas y se mezcla con la bechamel que habremos elaborado con la harina, la leche, un poco de nuez moscada y sal.

Por último se colocan los trozos de calabacín en una fuente, se rellenan, se les ponen queso por encima y se meten a gratinar.

Curiosidades y consejos:
Mientras se cuecen los calabacines se pueden empezar a rehogar todas las cosas y así ganaremos algo de tiempo. Igual que si preparamos la bechamel mientras termina de consumirse el agua que sueltan,sobre todo, el calabacín y el champiñón.
Intentar no cortar los dados de zanahoria excesivamente pequeños para que no se os acaben deshaciendo.
Si queréis podéis reservar una parte de bechamel para echarla como base del queso para gratinar.