viernes, 8 de noviembre de 2019

Peregrinación Diocesana al Rocío. ¡Vente con la Diócesis de Getafe!

En la última publicación te invitaba a visitar Aranjuez para disfrutar de un fantástico paisaje otoñal, de unas buenas tapas y un bonito concierto. Después me despedía diciendo que tenía que buscar razones para volver por aquí porque no me encontraba muy motivada.

La semana pasada estuve escribiendo para el blog de mi parroquia (si te apetece puedes ver el texto aquí, en él te proponía salir a la calle a dar a conocer a Jesús) y mira tú por dónde que premeditando cerrar este espacio, porque siento que no saco ningún beneficio y me roba mucho tiempo, al final cambié de opinión.

Sigo sin saber qué haré con este espacio, lo tengo puesto en oración, pero no podía irme sin animarte antes a que te apuntes a esta peregrinación. ¡Vente a ver a la Reina de las Marismas con la diócesis de Getafe!

Fuente: https://www.diocesisgetafe.es/index.php/noticias/convocatorias/265-convocatorias-2019/5403-el-8-de-septiembre-se-abre-el-plazo-de-inscripcion-para-la-peregrinacion-diocesana-al-rociog

Quien me ha tratado un poco sabe la predilección que tengo por Andalucía. Sevilla, que será donde nos alojaremos, fue el primer sitio que conocí de aquella maravillosa tierra pero cuando me encontré con la Virgen del Rocío, gracias a Isabel Pantoja (y sin que ella tenga ni idea), su aldea y los alrededores se han ido convirtiendo para mí en el paraíso, en ese Tabor particular al que, siempre que puedo, me gusta ir a recargar las pilas para luego afrontar mejor los afanes de cada día.

Desde que la Blanca Paloma hizo su nido en mi corazón ha pasado ya más de media vida y sin embargo mi amor por Ella sigue en aumento, quizá gracias a las adversidades y baches que he encontrado por el camino y me han hecho abrazarla con más fuerza. Llegó a mí estando totalmente alejada de la iglesia y me llevó a festejar con Ella Pentecostés justo el año en el que comencé mi conversión. No creo que aquello fuera una casualidad. Si quieres leer la crónica de esa romería la publiqué por aquí: http://cosasdemago.blogspot.com/2016/05/romeria-del-rocio-2016-mi-primer-camino.html.

Después de esa experiencia las cosas han ido cogiendo un rumbo muy extraño, todo se me ha puesto patas y cuesta arriba pero el Señor, que es Sabio, no solamente me ha seguido enseñando a sentirme cerca de mi Madre Celestial de manera espitirual sino que me va regalando encuentros con esa imagen a la que tanto venero para que coja fuerzas y no termine de caer en el desánimo.


¿Y cuándo será el siguiente? No sé si podré ir antes (si por mí fuera estaría allí todos los días) pero es posible que la siguiente cita sea en la peregrinación que te recomiendo que no te pierdas.

Muchos me han preguntado que si yo iba a acudir y siempre he respondido que me siento en la obligación moral de hacerlo, luego Dios ya dispondrá y veré si ese era también su deseo. Y, es más, creo que todos los que en Aranjuez nos hacemos denominar rocieros, si es que de verdad lo somos, deberíamos hacer lo posible por tener presencia, acompañar a nuestro obispo y demostrar a nuestro arciprestazgo que no solamente nos gusta la fiesta sino que también somos personas de fe, comprometidas, y que la devoción por la Virgen del Rocío es el camino que usamos nosotros para llegar a Cristo.

Tampoco debería faltar nadie que sienta predilección mariana, que tenga devoción a María en cualquiera de sus advocaciones, y menos aún aquellos que siempre tienen la mirada puesta en Jesús, porque ellos precisamente se están perdiendo todo lo bueno que es capaz de dar al hombre su Bendita Madre. Ella para mí es el ideal de santidad, la causa de mi alegría, el templo del Espíritu Santo (que veo reflejado en la Virgen del Rocío de manera muy especial), la puerta del Cielo, la salud de los enfermos, el refugio de los pecadores, el consuelo de los afligidos... y podría seguir porque para mí es el motor que guía mi vida y a la que no ceso de pedirle que vuelva hacia mí su mirada misericordiosa porque junto a Ella mi destierro es más llevadero.

En definitiva, que si te quieres sumar al grupo que iremos desde Aranjuez acércate a hablar con cualquiera de los sacerdotes de la ciudad porque podrás inscribirte en sus parroquias. El precio de la peregrinación es de 200 euros e incluye el autobús, el alojamiento de ambas noches, las visitas a los lugares emblemáticos, la manutención completa del sábado, el desayuno y el almuerzo del domingo, el libro del peregrino y demás gastos de organización. 

Si tienes alguna duda o quieres más información déjame un comentario que a lo mejor puedo ayudarte y, sobre todo,... ¡No dejes pasar esta oportunidad, a mí me parece que va a ser una peregrinación muy especial! (No sé si porque tengo la esperanza de poder visitar la basílica de la Macarena a la que he intentado ver, sin éxito, por lo menos en 3 ocasiones).

Y, bueno, si al final no pudieras venir... no te pierdas al menos las actividades de preparación previas  a la peregrinación que queremos organizar. Deja, si los tienes, tus prejuicios a un lado y descubre la belleza que esconde la devoción rociera.

Ojalá que algún día, como dijo San Juan Pablo II en su visita a la aldea en Junio de 1993, "¡Qué todo el mundo sea rociero!"

martes, 22 de octubre de 2019

¿Quieres disfrutar de un fin de semana de tapas, con buena música gratis y un bonito paisaje otoñal? ¡Visita Aranjuez!

¿Te quedaste esperando la publicación de la semana pasada? Si es así... lo siento. Y lo lamento doblemente porque en esta ocasión tampoco voy a venir dos veces para compensar.

La verdad es que tenía una idea clara de lo que quería compartir y me ha sorprendido ver cómo, casi sin darme cuenta, todo se fue "torciendo" hasta llegar a hoy y ver que se me han ido los días y no me ha dado tiempo a redactar nada. Será que no debía publicar aquello (al menos no en este momento). Y esta semana, que sigo liada, voy a aprovechar para hacerte una invitación. 

¡Visita Aranjuez este fin de semana! 

Te doy tres razones, entre otras muchas, por las que deberías animarte a preparar esa escapada:
  • Todavía puedes disfrutar del III Tapeando Aranjuez.
  • Se celebra el XXXI Festival de Música Plectro "Villa de Aranjuez" y eso significa la oportunidad de disfrutar de dos fantásticos conciertos gratuitos, que se celebrarán a las 19:00h, en el Auditorio Joaquín Rodrigo del Centro Cultural Isabel de Farnesio.

  • Estas fechas son ideales para pasear por los jardines y contemplar la cara más bonita del otoño.
Y mientras... yo voy a ver si busco (y encuentro) las razones por las que debería regresar por aquí (que no me veo muy motivada).

sábado, 12 de octubre de 2019

¡Una Huella Para Siempre! David On Our Mind

Si hace unos días venía con una nueva reflexión sobre mi endometriosis, hoy voy a cambiar radicalmente de tercio para hablarte del concierto al que acudí el pasado sábado, día 5 de octubre.

La verdad es que tenía la fecha comprometida, para irme a los cultos a la Santísima Virgen del Olvido Triunfo y Misericordias que se celebran en el convento de las Concepcionistas Franciscanas que están en Blasco de Garay, pero el corazón (siempre en armonía con la razón) manda y yo sentía que mi sitio era quedarme en Aranjuez rindiendo con mi presencia un homenaje póstumo a David Pérez Rodríguez. Os dejo una pequeña crónica del acto al que asistí.

Reseña del concierto:
Aranjuez. Auditorio "Joaquín Rodrigo" del C.C.Isabel de Farnesio. 5/10/2019. Captain Street Big Band. 
En Aranjuez, por estas fechas, es habitual estar esperando ya el Festival de Música Plectro que se celebra en nuestra ciudad cada otoño y que tiene como anfitriona a la orquesta de Pulso y Púa Vicente Aleixandre. Sin embargo este año será algo diferente. Los árboles han empezado a perder sus hojas mientras muchos seguimos derramando nuestras lágrimas para aliviar la pena que nos da saber que en esta ocasión faltará un pilar importante de la música arancetana: David Pérez Rodriguez. Él era el director de dicha agrupación; tenía la plaza de profesor de bandurria de la Escuela Municipal de Música "Joaquín Rodrigo" de Aranjuez; colaboraba con quien lo reclamaba y era un músico importante en la Captain Street Big Band, que el otro día quiso organizarle un emotivo homenaje.

El acto estuvo divivido en tres partes: una primera en la que quisieron participar algunos de sus alumnos y profesores, compañeros de la escuela de música; la segunda ofrecida por el combo BBC&D; y, por último, la Captain Street Big Band, quien se encargó de cerrar el concierto.

Era evidente la conmoción de todos los allí presentes, público y músicos. Se trataba de un concierto donde lo más destacado fue la exposición compartida de lo mucho que David había aportado a sus vidas y el recuerdo que se hizo de él a través de aquello que más le gustaba: la música. Aunque también debemos reconocer que, cuando era posible, no desaprovechaba la oportunidad de compartir una cervecita y un rato de encuentro. Se resaltó su generosidad, su responsabilidad, su altruismo, su firmeza y seguridad en el escenario pero, sobre todo, hubo unanimidad en algo: siempre será querido. 

La calidad musical, que fue de menos a más y nunca resultó mala. creo que, en mi opinión, podría quedar esta vez en un papel secundario. Hay que ser muy profesional para salir a cantar o tocar cuando se tiene el estómago encogido y la mente sobrepasada por los recuerdos. Sin embargo ellos los hicieron y, al margen de los fallos cometidos o los nervios transmitidos, lo más importante fue el amor tan grande que ese acto encerraba y que se nos regaló. No tiene precio el hecho de que un grupo de personas, en sus horas más bajas porque han perdido a un amigo (además de un buen compañero), se ponga al servicio del público asistente para recordarnos que podremos dejar de estar físicamente pero nuestro espíritu dejará un huella difícil de borrar en los demás. Y así se vivió en el auditorio.

Dentro de la aflicción fue una alegría poder compartir una tarde de buena música, teniendo la certeza de que escuchamos los temás que mejor reflejaban los sentimientos de los interpretes en esos momentos y los que más le gustaban al homenajeado. Sonaron, entre otros, Moon River, Over the Rainbow, Alfonsina y el Mar, Si tú no estás aquí... así como también tuvimos la suerte de escuchar un estreno mundial.

Que el acto del otro día no sea un gesto aislado sino que todos los amantes de la música, especialmente los que hemos tenido la suerte de compartir escenario con David Pérez Rodriguez, podamos recordarlo cada vez que nos dispongamos a hacer sonar nuestros instrumentos.

David Perez, in memoriam

martes, 8 de octubre de 2019

Mi endometriosis y yo. Sufro y acepto. Capítulo 3.

Sé que esta publicación viene con algo de retraso pero, como no hay mal que por bien no venga, para compensar intentaré aparecer por aquí dos veces esta semana.

Hace más de tres años escribía el segundo capítulo dedicado a hablar de una enfermedad que me lleva acompañando media vida y hoy vuelvo con una nueva reflexión sobre mi endometriosis (puedes ver las otras en este enlace: http://cosasdemago.blogspot.com/search/label/endometriosis). Quien la padece sabe bien lo mucho que se puede sufrir aunque a mí siempre me ha gustado más intentar aceptar lo malo que me ha traído y tirar para adelante (y ojo que no me resulta fácil, hay que perseverar) que encerrarme en mí misma y lamentarme (algo que también hago a veces eh, que soy humana). 


El jueves pasado tuve mi última revisión y parece ser que todo sigue igual. Hubo un momento en la consulta en la que el médico, porque yo pedí dejar las pastillas que estoy tomando, me hablaba de la mala suerte que he tenido al tener que cargar con esta dura enfermedad llamada endometriosis, que él intentaba ofrecerme los recursos que conocen y que creen que pueden darme calidad de vida antes de tener que resignarme a dejar todo en manos de Dios y que fuera lo que Él quisiera. Yo le dije que ahora mismo estaba en ese punto, que quería abandonarme a la Providencia y que incluso había muchos días en los que, a pesar de todo, daba gracias por tener que padecer esta enfermedad. Y puede que tu cara ahora mismo tenga el mismo gesto de sorpresa que puso él. Su reacción, evidentemente, fue preguntarme que por qué decía eso y yo, brevemente, le respondí que porque también de lo malo uno tiene la oportunidad de aprender. ¿No crees tú lo mismo? ¿No intentas sacas aprendizajes buenos de las situaciones malas?

Así que, ahora, aprovechando que tengo este espacio, me gustaría profundidar un poco en todo eso por lo que doy gracias. Quiero compartirlo contigo por si puede ayudarte de alguna manera. Yo lo hago con mi endometriosis pero si a tí te ha tocado otra cosa (porque aquí hay para todos) también puede servirte.

Desde el punto de vista físico me siento agradecida a la enfermedad porque, aunque haya perdido una trompa y el ovario por el camino, lo que me quede esté en un estado lamentable, la estenosis siempre ande acechando, tenga náuseas casi a diario y a los dolores también les guste formar parte de mi vida..., soy plenamente consciente de que las dos intervenciones que he tenido han ido bien y ya es un regalazo, lo que podría empeorar se mantiene, no siempre suelo llegar a vomitar y el dolor es todavía soportable. Por todo ello, aunque a veces pueda parecer lo contrario, doy muchas gracias, de verdad. Aún así a veces también me rebelo como el otro día en la consulta. Prefiero tomar antiinflamatorios antes que anticonceptivos y acabar con una úlcera de estómago antes que con una depresión (u otras cosas).

Por supuesto, tomar este tipo de decisiones no es algo que yo decida al tran tran, de la noche a la mañana, no, no es así, lleva detrás muchas horas de meditación que en mi caso, desde hace años, la realizo a través de la oración cristiana. He descubierto cómo ponerme en manos de Dios no soluciona mis problemas pero sí que me ayuda a llevarlos mucho mejor.


Desde el punto de vista mental me siento agradecida porque a pesar de tantos y tantos años de sufrimiento, de tantas renuncias, de tanto desajuste hormonal, creo que todavía conservo la cabeza más o menos lúcida. Eso sí, cuando he visto que seguir se me hacía demasiado cuesta arriba, no me ha dado miedo ni vergüenza tener que acudir a buscar ayuda. La verdad es que también doy gracias por esa psicóloga que ha sabido acogerme cuando llegué a ella con los tres pilares básicos del ser humano tocados (salud, trabajo/dinero y amor). Confío en recuperar pronto la seguridad que muchos me han ido quitando aunque fuera sin darse cuenta. ¡Cuidado siempre con lo que se hace y lo que se dice! Lo comentaba por aquí el otro día: podemos pensar que estamos haciendo un bien a alguien y en realidad lo que hacemos es causar más daño. Es muy fácil juzgar cuando no se lleva el zapato del otro. Si no comprendes una situación lo mejor que se puede hacer es guardar silencio y ofrecer tu apoyo por si te necesitan en algún momento. 

Menos mal que también doy gracias porque las horas de oración y las conversaciones con sacerdotes me están alentando a la hora de tener que ir contracorriente y no dejarme llevar por el ritmo que la sociedad intenta imponer. ¡Bendita sea la Madre de Dios que, en su advocación de María Santísima del Rocío, es mi motor! 


Desde el punto de vista espiritual es desde el que más agradecida me siento. La enfermedad no ha sido sino el trampolín para querer abrazarme a los brazos de Aquel al que yo, en última instancia, le debo la Vida. Mi endometriosis y otras muchas piedras que acompañan mi camino me invitan a mirar a la Cruz en la que Cristo murió por salvarme a mí y yo, viéndole a Él, le digo... ¿de qué me voy quejar si mira cómo acabaste tú?

Vivir es ir renunciando a todo progresivamente y cuanto más intentemos aferrarnos a lo que tenemos, o a lo que nosotros queremos, más duele. Yo he llegado a un punto en el que muchos días pienso: "Mira Padre, si tengo que sentirme azotada por esta enfermedad, si eso me produce dolores de cabeza y de cuerpo entero, si siento que es como llevar ese lastre con el que voy a morir... ¡ayúdame! A mí a veces ya todo me pesa demasiado, no puedo más, a la endometriosis se le juntan otras cosas y tengo días en los que me desespero. Yo sé que, aunque no entienda tu plan, quiero confiar en Ti y responderte, como María ante el Ángel Gabriel (al dar su sí) o Jesús en Getsemaní (entregándose libremente por amor a Ti y al hombre), que se haga en mí según tu Palabra, que se cumpla tu voluntad y no la mía. Que sea como decía Santa Maravillas de Jesús: "lo que Dios quiera, como Dios quiera y cuando Dios quiera"

Lléname con la fuerza de tu Espíritu Santo, ten Piedad de mí y dame paciencia para soportar lo que me venga. Hazme sentirte ese Hijo que nunca tendré y guíame para que, a imagen y semejanza de la Virgen, siempre pueda responder como hace Ella.

Y por todo eso, y mucho más que sería largo y complejo de expresar, en general me siento agradecida con mi enfermedad aunque eso no me libra de sufrirla. ¿Y tú? ¿Te tienes desgraciada o agradecida? ¿Cómo sobrellevas la tuya? ¿Qué recursos utilizas para ello? ¡Anímate a dejarme un comentario!

domingo, 29 de septiembre de 2019

Bienvenido otoño. Lléname de amor y de ilusión

Esta semana quería felicitarte el otoño que ya hemos comenzado, hablarte de la canción homónima de Medina Azahara y hacer unas reflexiones sobre esta bella estación pero... con el transcurrir de los días las cosas se me fueron poniendo cuesta arriba y ahora ya, a estas alturas de la semana en la que está a punto de terminar, perdóname si la entrada es breve y simplemente te dejo disfrutanto de la música.

Dicen que lo bueno si es breve es dos veces bueno así que seguro que esta entrada de hoy es fantástica. ¡Disfruta de esta publicación! ¡Déjame un comentario con aquello que te inspire esta pieza y yo iré dejando mis impresiones al darte respuesta!

sábado, 21 de septiembre de 2019

Enlaces de Marian Rojas-Estapé para reflexionar

Llevaba toda la semana pensando sobre qué escribir y no encontraba nada que me convenciera. La verdad es que se me hace raro esto de volver al blog y no poder traer recetas. Es como si mi cabeza estuviera procesando que me toca traer algo relacionado con la cocina pero, de momento, no tengo material para ello. 

También estuve mirando qué podía redactar de temática músical, por eso de cambiar de materia, pero tampoco me veía motivada y no ha llegado hasta mí algo que me hiciera decidirme.

Empezaba a plantearme si hablarte de mi viviencia en el traslado de la Virgen del Rocío pero... ayer estaba buscando información, sobre una mujer que me habían recomendado por la mañana, y dije: ¡aquí está el tema!

¿Conoces a Marian Rojas-Estapé? ¡Da igual! Yo no había oído hablar de ella pero cuando me asomé a su web saqué mucho sobre lo que pensar de lo poco que ví. Tengo que volver por ese rincón. Así que, como creí que igual a ti también te podía ocurrir lo mismo, hoy te dejo algunas de las publicaciones que yo me llevé para reflexionar:


  1. La realidad de que no es bueno que el hombre esté solo
    Dice Rojas que algo que lleva percibiendo en los últimos tiempos es que "la soledad es un mal que se está expandiendo silenciosamente". ¿Tú no te has sentido solo alguna vez? Yo te confieso que este año he tenido motivos de sobra para ello y más de un momento de bajeza pero, gracias a Dios, creo que hasta ahora no he caído en la peligrosa tentación de aislarme ante un momento de dificultad. No me faltan familiares y amigos que intentan animarme en las horas más bajas, y agradezco sus intenciones, pero reconozco que donde más apoyo he encontrado ha sido en la Iglesia y sobre todo, paradójicamente, en los ratos de intimidad con Jesús. Y es que la gente puede hablar mucho y dar consejos pero como te dejes llevar por unos y otros tienes asegurado el camino a la perdición. Si la vida te da un revés para mí lo que más soluciones me ha traído ha sido parar a hacer oración, silenciar todo lo que me llegaba de fuera y escuchar a mi corazón. Y cuando no he sabido por dónde tirar... mi camino ha sido acudir a un profesional. A veces podemos pensar que estamos ayudando a alguien y en realidad lo que hacemos es causar más daño.

    Me han gustado las sencillas ideas que da para superar la soledad así que, si no lo has hecho ya, te invito a que hagas click en el link del título de este punto y leas el artículo. También te animo a que reflexiones sobre las cuestiones que plantea al final y, sobre todo, eso de que:
    Cada uno de nosotros estamos en esta vida para hacer felices a los que nos rodean, para apoyar a los que tenemos cerca, sean familiares, amigos, compañeros, o simplemente personas que la providencia pone en nuestro camino. No permitamos que el egoísmo nos impida acercarnos a los demás; como bien dice el Génesis “no es bueno que el hombre esté solo”.
    Pero cuidado que hacer feliz al que tienes cerca no significa tratar de imponer lo que tú crees que necesita para conseguirlo. Sobre todo mucho respeto siempre por la libertad del otro.

  2. El valor de las cosas pequeñas.
    Mientras leía, al hilo de ese sentimiento de soledad que podamos tener en algún momento determinado y que (no sé a ti pero a mí sí que me pasa) se nos hace bola, meditaba una cosa: ¡qué importante es mantener la motivación de la que habla este segundo post!

    Me quedo con esa frase que dice: 
    "La disposición previa a cualquier circunstancia (examen, entrevista de trabajo, cita de pareja, reunión…) determina como respondemos a ella."
    Y es verdad, si yendo con buena predisposición al final, muchas veces, fracasamos. Ir con mala... puede convertir el asunto que nos traigamos entre manos en un auténtico calvario.

    Ante la pérdida de las ilusiones que tengamos toca buscar otras nuevas porque el camino sigue y es mejor discurrirlo con la mayor alegría posible.

  3. Ser feliz: cómo gestionar las emociones.
    Esta publicación no tiene desperdicio. Es para leerla con detenimiento y animarse a revisar y poner en práctica concienzudamente los siete puntos que hacen falta para gestionar correctamente las emociones. ¡Asómate, no lo dejes para más tarde! Eso sí, como práctica de meditación yo prefiero seguir recurriendo al sagrario. Te diría que es mano de santo pero... ¡es Santísimo! ¡Qué bien se está con Él! Para mí desde hace un tiempo (y cada día más) el mejor maestro y médico de las almas.
  4. Como llegar a ser completamente infeliz en 5 pasos.
    Este link es todavía mejor que el anterior. No sé tú, aunque si quieres puedes contármelo en un comentario y estaré encantada de leerlo, ¿no has tenido alguna vez la misma reacción que la mujer del avión?  ¡Yo sí! Y a veces con más frecuencia de la que me gustaría. ¡Qué peligrosos son esos pequeños detalles que abren la caja de Pandora y ojo lo difícil que resulta, a veces, cerrarla después!
En fin... como ves es una web que quizá pueda resultarte útil como recurso de autoayuda pero ten cuidado, si te falta la luz en el camino no lo dudes y, perdona que insista, acude también a un especialista.

Por último quiero contarte un pequeño secreto, ¿sabes por qué llegué a esa web? Porque una monja de clausura me la recomendó hoy. Sí, sí, de esas que para muchos no hacen nada y que creen que entran en el convento porque están desencantadas con la vida. Ya me gustaría a mí que quienes lo dicen tuvieran el mismo desencanto. Me despido muy agradecida porque cada una de las palabras que ayer recibí, de la Madre María, fue un auténtico regalo de Dios. Si podéis... ¡rezad por ella y por todas las hermanas de la Orden de la Inmaculada Concepción! ¡Yo espero volver pronto por aquí!

domingo, 15 de septiembre de 2019

El Camino de Santiago Francés. De Logroño a Burgos

El Camino de Santiago, como seguro que ya sabes, es una de las peregrinaciones más conocidas que podemos encontrar. Son muchos los recorridos que te llevan hasta la tumba del patrón de España, el apostol Santiago "el Mayor", y seguramente todos merezcan la pena.

En mi trayectoria peregrina lo que he podido observar es que los motivos que nos mueven a cada uno a ponernos en marcha son de lo más diversos. Es más, como tantas veces se comenta con la gente que te cruzas o con la que convives en los albergues, casi me atrevería a decir que hay tantos caminos como personas y que la experiencia es de las que siempre dejan huella.


En 2013, después de recorrer el Camino Portugués desde Valença do Minho, publiqué una entrada en la que te compartía varios motivos por los que recomendaba tener esta vivencia tan especial. Si quieres conocerla o recordarla puedes verla aquí: http://cosasdemago.blogspot.com/2013/08/el-camino-de-santiago-una-experiencia.html
Confieso que la motivación de este camino, el primero que hice, fue principalmente deportiva. Me eché a andar porque me parecía una forma barata de salir de vacaciones y un reto ver si era capaz de aguantar tantos días seguidos caminando con una mochila cargada a la espalda.

En 2017 volví a escribir dejando una pequeña crónica del primer tramo que hice del Camino Francés
En esta ocasión mi predisposición ya era otra. Había iniciado el año anterior un proceso de conversión, del que no me arrepiento en absoluto aunque muchos piensen que he perdido la cabeza, y me apetecía que tuviera algún sentido religioso. Preparé unas oraciones y unos comentarios que quería compartir con el grupo de amigos con los que iba (aunque todos ellos fueran cristianos alejados de la Iglesia), pero mis pequeñas arengas tuvieron que quedar interrumpidas al verme obligada a hacer la mitad del camino en autobús debido a unas ampollas.

El tercero, en 2018, fue, sin duda, el camino más duro y eso que ni siquiera pude salir de casa. De hecho fue tan triste todo lo que viví que prefiero no hablar de ello. Y el de este verano, que partía con una situación personal algo compleja, solamente aspiraba a tener un camino de encuentro con Dios y, hoy, doy muchas gracias porque siento que así fue. ¿Te animas a seguir leyendo y conocer cómo fue esa experiencia de fe que he vivido este año recorriendo el trayecto entre Logroño y Burgos?

Eso sí, antes de seguir... ¿sabes a qué me refiero con experiencia de fe? ¿sabes qué es la fe? Si no tienes ni idea de lo que te hablo hay una publicación, en el blog de mi parroquia, que igual te puede interesar. Se titula Creciendo con fe y en ella se habla de qué es, por qué se tiene y cómo se vive.

Resumiendo al máximo puedo decirte que para mí la fe es creer voluntariamente en Dios (Padre, Hijo y Espíritu Santo), que se revela al hombre y que espera que cada uno de nosotros demos respuesta a su llamada. Y para ver si era capaz de aprender a contestar algo mejor y poner un poco más de luz a mi vida quise echarme a andar.

Iniciaba mi peregrinar, en coche hasta Burgos, después de asistir a misa en el Convento de San Pascual (Aranjuez). Desde allí partiría, con una amiga, hasta Logroño para volver caminando hasta la Ciudad del Cid. Realizamos un total de siete etapas porque dividimos alguna para que no fuera tan larga y el número ya me pareció perfecto. Siete son también los dones del Espíritu Santo, al que yo quería buscar en cada paso.

La primera etapa, hasta la localidad de Ventosa, coincidió con el día de la Transfiguración del Señor y la verdad es que, con el frescor de la mañana y la alegría de volver a estar en el Camino, yo también me sentía como en el mismo Tabor. No dejaba de decir, tal como expresaba el himno de laudes, "Transfigúrame, Señor, transfigúrame". 

Me llenó de alegría ver que la primera en saludarme fue la Virgen del Rocío, que estaba en la zona del embalse de la Grajera y la Barranca. Podría haber pensado que fue una casualidad pero sé que no. Ella, como buena Madre Celestial, sabía que lo que mi corazón más deseaba no era llegar a Burgos  sino continuar hasta su aldea, para acompañarla después en ese traslado que yo llevaba esperando desde hacía más de 20 años (quizá otro día hable de ello). Lo que yo sentí es que la Virgen misma estaba en ese altar deseándome un buen camino y recordándome que me esperaba en tierras onubenses.


El segundo día me hubiera gustado poder visitar el Monasterio de Santa María la Real pero, dado que nuestra prioridad era no pasar caminando muchas horas de calor, porque no había sombra en el recorrido, tuve que renunciar a ello (como a tantas otras cosas en la vida). Cambiamos la contemplación de obras arquitectónicas por paisajes naturales, llenos de viñedos, sobre los que meditar.

El tercer día, fue una etapa dura porque me había levantado con dolor de cabeza y hubo un momento en el que las piernas no querían ni subir los bordillos de lo cargadas que las tenía pero, a pesar de todo, llegamos a Santo Domingo de la Calzada y allí vi como todo ese sufrimiento era recompensado. Nos alojamos en el albergue de la abadía cisterciense y fue un auténtico regalo poder compartir con las hermanas las vísperas y el rosario; pero quizá me hizo más ilusión todavía que me acompañara una peregrina protestante y escucharla decir que le había gustado mucho la experiencia. Además tuve la oportunidad de participar en la celebración de la Misa y pasar por la Puerta del Perdón de la concatedral de allí, así como de ganar las indulgencias en la celebración del Año Jubilar Calceatense por el Milenario del nacimiento de Santo Domingo de la Calzada. Por cierto... ¡qué extraña diosidencia que la misa que se celebró allí fuera dedicada a la Virgen!

En la cuarta etapa, que fue la más larga y encima tuvimos que realizarla con el viento en contra durante gran parte del recorrido, ¡cuántas gracias di por la tarde anterior! Y... ¡cómo empezó a tocarme el corazón Santo Domingo de la Calzada!


Me hizo especial ilusión pasar por Viloria de Rioja, el pueblo donde nació, y desde que he cruzado a pie su tierra vengo observando que se está despertando en mí una extraña simpatía por él, algo que hasta ahora solamente me había con Santa Beatriz de Silva.
 
La quinta etapa fue un paseo por el que disfruté caminando, rosario en mano, mientras ofrecía misterios y me dejaba sorprender por el ruido que hacía el trigo cuando le daba el viento. Ya estábamos en Villafranca Montes de Oca y allí quiso Dios hacerme otro regalo enorme. Presentía que me iba a quedar sin poder asistir a la misa dominical, porque me habían dicho que en Atapuerca no había, pero justo ese sábado por la tarde hubo una celebración excepcional organizada por un grupo de quintos del pueblo. Además, mira por dónde, volvió a ser una misa de acción de gracias a la Virgen.

La sexta etapa fue dura, casi sin dormir y con dolor hasta de alma, pero... allí quedaron 20km que fueron llenados con mucha oración y ofrecimiento. Por el camino, entre otras cosas, desgrané los 20 misterios del rosario y mientras los rezaba tuve varias "diosidencias" de esas curiosas y que te hacen pensar.


Durante los misterios dolorosos, que ofrecí por la gente que la India que estaban sufriendo unas importantes inundaciones, tuve que caminar bajo la lluvia y subiendo monte me di cuenta de que me marcaba la senda un camino de flores moradas a los laterales que hizo que denominara "caminito nazareno". Entre oración y oración me venía a la mente también este poema de José María Souvirón, que aparece en la liturgia de las horas:

Ando por mi camino, pasajero,
y a veces creo que voy sin compañía,
hasta que siento el paso que me guía,
al compás de mi andar, de otro viajero.
 
No lo veo, pero está. Si voy ligero,
Él apresura el paso; se diría
que quiere ir a mi lado todo el día,
invisible y seguro el compañero.
 
Al llegar a terreno solitario,
Él me presta valor para que siga,
y, si descanso, junto a mí reposa.
 
Y, cuando hay que subir monte (Calvario 
lo llama Él), siento en su mano amiga,
que me ayuda, una llaga dolorosa.

Con los misterios gloriosos se acabó la tormenta y justo con la Coronación de la Virgen, cuando pensaba en la advocación del Rocío por la que tanta devoción tengo, salió un sol espléndido. 

Durante los luminosos no puedo explicar todo lo que sentía, me venían muchas cosas a la cabeza, era como hacer una revisión de mi vida pero siempre llena de una paz enorme; sin embargo, cuando iba rezando el tercer misterio de los gozosos (el nacimiento de Jesús), sí que recuerdo que me llamó mucho la atención la cantidad de pequeños pinos de Navidad que había a los lados.

La última etapa me dejó, literalmente, helada. Pasé frío cruzando la sierra de Atapuerca pero el camino se acababa, todo había ido según lo previsto y ya en Burgos pudimos celebrar que habíamos llegado a la meta tomando un vermut casero.


Bueno, además de festejarlo en el bar, me gustó mucho más poder participar también en la misa del peregrino que se celebró en la catedral, nuevamente ofrecida a la Virgen. Y llegados a este punto tal vez puedas pensar que, más que con Dios, con quien me he encontrado yo en el Camino ha sido con María pero... ¿sabes qué? No importa porque Ella siempre te lleva a su Hijo. Y Jesús al Padre. Y al Padre, que es el Creador, lo he visto al amanecer, al atardecer, en cada obra de arte que podía contemplar, en toda ese gente que él ha querido cruzar en mi camino, que no han sido pocos y de algunos guardo muy buenos recuerdos con mucho cariño.

Y Él, que siempre me acompaña, fue quien me dejó muy claro que nuestra Madre Celestial también venía conmigo. ¡Qué alegría haber recibido la gracia de poder sentir que de la mano de María es mucho más sencillo caminar hacia Cristo! ¡Ojalá nunca se apague en mí el deseo de seguir peregrinando con Ella como referente!

Y si has llegado leyendo hasta aquí... ¡Dios te bendiga!

Por cierto, espero que no estuvieras pensando que igual me había arrepentido de volver al blog y esta semana ya no iba a escribir. Vengo en el mejor día, el domingo, el día del Señor. Rezo por ti y te animo a que, como estoy haciendo yo desde que he vuelto, intentes seguir peregrinando en el día a día, porque en lo rutinario de la vida es donde hacemos el verdadero camino y a Dios no hace falta irse lejos a buscarlo. Al final el mayor encuentro se tiene en las cosas más cotidianas y en la Eucaristía, esa a la que tanto me recordaban el trigo y las viñas.

¡Nos vemos pronto!