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sábado, 21 de enero de 2017

Porrusalda

¡Qué rápido pasa el tiempo! Creo que ya me iba tocando dar señales de vida... ¡feliz año! ¿Cómo te está tratando Enero? Espero que todavía no hayas abandonado ninguno de los propósitos que te marcaste, yo sigo con ellos. La verdad es que al final, después de pronunciarme en noviembre sobre la desilusión que a veces me genera la red (puedes releer la entrada aquí), he decidido no echar el cierre a este espacio. Ya son cuatro años por aquí y quiero pensar que alguien habrá al que pueda gustarle leer mis batallas o descubrir mis recetas. Parecía que se me iba a resistir encontrar el momento de continuar con la actividad bloguera pero hoy, por fin, he podido sentarme a redactar. Voy a intentar mantener el viernes como día de publicación (aunque llegue de madrugada) pero no descarto tampoco tener que modificarlo más adelante, depende de la cantidad de trabajo y tareas que tenga. Y dicho esto voy a ver qué puedo ofrecerte hoy. ¿Te apetece una porrusalda? 

Mi objetivo al cocinar es principalmente preparar platos con los que cuidarme y sentirme mejor (o cuidar y hacer sentir mejor a mis invitados, cuando los tengo). Por lo general no busco pasarme largas horas en la cocina ni que mi mérito sea hacer el plato más elaborado. Me gusta la cocina sencilla, de andar por casa, y preferiblemente rápida aunque no siempre lo consiga. No sé si alguna vez mis platos han podido parecerte sofisticados pero te aseguro que no lo son, especialmente este que traigo hoy.

La porrusalda es una receta típica de la cocina vasca, apta para economías humildes y que se elabora con dos habituales productos como son los puerros y las patatas. Además es ideal para el tiempo frío que esta semana nos está acompañando.


Ingredientes (Para 2 personas):
1 cebolla
2 puerros
2 patatas
1 ajo
Aceite, sal, pimienta y vino blanco

Preparación:
En una cacerola se pone a calentar aceite. Se trocea una cebolla y se pone a pochar. Se limpian los puerros, se trocean y se añaden. Mientras van sofriendo la cebolla y el puerro se pelan la patatas, se cachan y se añaden a la olla. Se añade un ajo machacado. Se salpimenta todo y se pone un chorrito de vino blanco. Pasados 5 minutos se cubre con agua, se rectifica el punto de sal y se deja que hierva hasta que esté tierna la patata.

Curiosidades y consejos:
El vino blanco que yo suelo utilizar es el fino o la manzanilla.
Si en lugar de agua tienes caldo de verduras puedes utilizarlo.
Si quieres puedes añadir igualmente alguna zanahoria o un trozo de calabaza. 
Si quieres darte vacaciones un día a la hora de cenar puedes hacer más cantidad y preparar una rica crema de puerro para otro día. 
Y, aunque no es necesario porque así solo está buenísimo, si no te importa que deje de ser vegano puedes poner bacalao que también venía como ingrediente en la receta que yo cogí como referencia. 

Espero que te animes a prepararla pronto y me cuentes qué te parece. Y, por supuesto, me interesaría saber si le pones o le quitas alguna cosa. ¿Cómo es tu versión preferida?

viernes, 29 de enero de 2016

Potaje de garbanzos con cominos

Sé que lo prometido es deuda y, tal como había anunciado, ¡hoy comparto nueva receta! ¡Marchando va una de rico potaje!

Potaje de garbanzos con cominos

Siendo el año internacional de la legumbre no podía elegir otra cosa como ingrediente principal. :)

¿Conoces sus propiedades? Se trata de unos alimentos que, además de ser bastante económicos, están llenos de beneficios para la salud y el medio ambiente.

Las legumbres no solamente son ricas en nutrientes (tales como proteínas de origen vegetal, hidratos de carbono de lenta absorción o fibra, entre otros), sino que también ayudan en el desarrollo de una agricultura sostenible puesto que, estas plantas, son capaces de fijar el nitrógeno al suelo aumentando así su fertilidad.

En el caso de los garbanzos, que son nuestros elegidos en esta ocasión, decirte que son una buena opción para reducir el colesterol y para prevenir el estreñimiento, así como para fortalecer el sistema nervioso. Son una fuente importante de vitamina antihemorrágica (K), ácido fólico (B9) y magnesio; además de ricos en potasio, hierro y zinc. ¿Te he convencido ya y estás deseando que te cuente cómo preparar este plato? Pues no me entretengo más y aquí te dejo, como es habitual, sus ingredientes, preparación y curiosidades.

Ingredientes (Para 2 personas):
250 g de garbanzos 
1 cebolla 
1 pimiento rojo 
1 pimiento verde 
4 tomates secos
1 patata
4 cucharadas soperas de tomate triturado
1 ajo
chorizo (opcional)
Agua, aceite, sal, laurel, cominos

Preparación:
Se echan los garbanzos en remojo la noche anterior (o al menos 8 horas antes) y llegado el momento de empezar a cocinar se escurren y se ponen a cocer en una olla con agua tibia.
Se trocean la cebolla, el pimiento rojo, el verde y los tomates secos. Se sofríen con un poco de aceite y se añaden, junto al ajo picado, el tomate triturado, el chorizo, la patata cachada, el laurel y unos cominos molidos, cuando los garbanzos estén casi tiernos. 
Se sala y se deja hervir hasta que todo esté en su punto.

Curiosidades y consejos:
Puedes preparar este plato con garbanzos ya cocidos. Y te recomiendo que, mejor que comprar un frasco que siempre traen algún aditivo, aproveches para hacerlos en casa. Yo, aunque veas que mi receta es para pocas personas, aprovecho y hago una olla entera de garbanzos. Luego los separo, los guardo en tarros de cristal con su caldo de cocción y los congelo para usarlos cuando me venga bien.
Como habrás visto tampoco re-hidrato el tomate seco y es que, para cosas así, me suelo saltar ese paso porque al fin y al cabo lo hará él solo mientras cuece.
El chorizo es totalmente prescindible, así que si no quieres no lo pongas y obtendrás una riquísima receta vegana. ¡De hecho yo casi te diría que me gusta más sin él! ;)
Y, por último, comentarte que esta receta está basada en el "Potaje de garbanzos con cominos" que se puede encontrar en el libro PANTOJA, Isabel: Isabel Pantoja. Recetas con Arte. Toledo: Plaza Janés, 2003, p.70.

Espero que lo disfrutes, que si te gusta lo compartas con tus amigos, y que no dudes en escribirme un comentario si quieres darme tu opinión o hacerme alguna sugerencia.

martes, 2 de junio de 2015

Patatas con champiñones y tomate

Quizá pueda parecer que tengo el blog abandonado pero no es así, simplemente he bajado mucho el ritmo de publicaciones. Como habrás podido comprobar en el último año este espacio ha pasado a ser un blog prácticamente bimensual y de momento creo que voy a seguir más o menos así. :( 

En esta ocasión traigo una receta con la que he colaborado en una nueva revista cultural que ha visto la luz por la red, WAZO, y que te recomiendo visitar. Como comprobarás se trata de una sencilla propuesta que encaja dentro de mi apartado dedicado a recetas veganas y cuyos ingredientes son de lo más comunes. Aquí te cuento como preparar estas riquísimas patatas salteadas con champiñones y tomate.


Ingredientes (Para 1 persona):
1 patata grande 
1 tomate de pera 
100 g de Champiñón 
Aceitunas negras deshuesadas
Aceite, sal, pimienta negra, comino, albahaca, 

Preparación:
Se pone a calentar un poco de aceite. Se pela la patata, se lava para quitarle los restos de tierra, se parte como para tortilla, se sala y se pone a saltear en la sartén que teníamos al fuego con el aceite cogiendo temperatura.
Se limpian los champiñones, se cortan en láminas y se añaden cuando la patata esté medio hecha. Después se pela el tomate, se trocea y se incorpora igualmente a todo lo anterior. Por último se escurren unas aceitunas, se laminan y se agregan también. 
Cuando esté listo, se adereza con un poco de pimienta negra y comino en polvo, se revuelve bien y se sirve poniendo un poco de albahaca fresca.

Curiosidades y consejos:
Esta receta está basada en una que, con el mismo nombre, viene en el libro Cocina Vegetariana. Variada, fresca y saludable. Oyarzun: Ediciones Saldaña S.A, 2009, p.162.
Los tomates no tienen que ser necesariamente de pera sino que puedes usar el que más te guste. Y la albahaca seguro que puedes usarla seca y quedará igual de rico. Es más, incluso puedes poner un poco de seca al añadir el comino y luego adornar con la fresca (que fue lo que yo hice). ¡Qué aproveche!
Finalmente, si quieres asomarte a ver la receta publicada en el archivo .pdf de WAZO puedes pinchar aquí. ¡Ya me contarás qué te parece!

domingo, 7 de septiembre de 2014

Patatas Chips para reflexionar, para festejar, para degustar...

Después del gran parón estival ya iba tocándome retomar la actividad de Cosas de Mago. ¿Qué tal fue el verano? ¿Tuviste vacaciones? Yo, como cambié de trabajo, no he tenido muchas pero sí que he sabido aprovechar todo el tiempo libre que encontré. Estuve un fin de semana en Sacedón, Buendía y Huete (montando en kayak por Entrepeñas, haciendo la ruta de las Caras y degustando la gastronomía conquense); me dejé caer por el inicio de la feria de Málaga en el puente de agosto; y también me escapé otro fin de semana a la costa valencia, concretamente a Cullera. Y aún así tuve que quedarme con las ganas de viajar a Navarra para conocer parte de esas tierras pero ahí dejo pendiente el viaje.

En estos dos meses de silencio bloguero no sólo me ha dado tiempo a trabajar y a disfrutar, también encontré más de un momento para descansar y reflexionar e intentar organizar mis actividades de este curso. La verdad es que la llegada de septiembre sigue suponiendo una especie de inicio de año para mí y casi me propongo más objetivos en estos días que cuando llega el 1 de enero. Como novedad, en esta ocasión, he incluido entre mis planes retomar el doctorado que dejé bastante de lado después de obtener el diploma de estudios avanzados y, como consecuencia, no sé si tendré que rebajar el ritmo de publicaciones del blog (aunque ya sé que a veces no es muy alto). No obstante he dejado en mi planning un día a la semana para dedicárselo al proyecto "Corre y Cocina" y mi idea es seguir por aquí a la vez que alterno con alguna publicación en corremos porque comemos ya que no sólo me gusta cocinar y compartir parte de las platos que preparo sino que también continúo con esas carreritas que tanto bien me han hecho desde que empecé con ellas.

En fin... que para no enrollarme más y empezar la temporada 2014-2015, voy a ir yendo al grano ya y aquí te dejo una receta de las de ir abriendo boca. Es sencilla, puesto que se trata de ir cogiendo ritmo, sin horno, para no tener que pasar demasiado calor, y de las que suelen triunfar. Aptas para cualquier fiesta, visita o momento de relax en el sofá, entre otras muchas opciones.

¡Se acabó comprar bolsas de patatas fritas!
¡Ahora las chips se fabrican en casa!
¡Y casi no llegan a la mesa! 


Ingredientes:
patatas 
aceita de oliva virgen extra (AOVE)
Sal

Preparación:
Se pelan las patatas, se lavan para quitarles los posibles restos de tierra, y se parten en rodajas muy finitas.
Se pone a calentar aceite en la sartén y cuando esté humeando se van friendo en tantas pequeñas.
Se sacan y se pasan por un papel absorbente para quitarlas el exceso de aceite. Se salan y... ¡a comer!

Curiosidades y consejos:
Lo más importante es que se corten los más finas posible para que queden crujientes como las de bolsa. Para ello yo utilizo una mandolina y la pongo a unos 2mm. Con el cuchillo nunca me han quedado igual pero si eres capaz de sacar papelillos de fumar con él te servirá.
Si además de con sal quieres aderezarlas con otras cosas, adelante, también están de vicio. Las de la foto son con sal y cuatro pimientas molidas y otra opción que igualmente gusta por casa es con sal y ajo.

Si te animas a probarlas ya sabes... ¡no te olvides de contarme qué tal te quedaron!